Qué ver en Barcelona: las visitas más imprescindibles

Nuestra selección de lugares que no puedes perderte de viaje a Barcelona

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Recomendar los mejores lugares tu propia ciudad no es fácil. Cuando hablamos de otros destinos que apenas hemos visitado durante unos días lo hacemos sin presión añadida, con un listado de lugares que hemos conocido e investigado suficientemente para escribir sobre ellos. No hay presión. Eso cambia cuando son décadas las que nos anteceden, existen manías que nos debilitan a la hora de hablar abiertamente y queremos encontrar el punto ideal entre lo objetivo y lo subjetivo.

El litoral de Barcelona visto desde el Hotel Vela

Barcelona es una de las ciudades que más deslumbran del continente europeo. Así lo atestiguan las estadísticas de viajeros al año y las caras de admiración que observas cuando delatas tu procedencia cuando te encuentras de viaje en otro destino. A continuación vamos a mostrar los 11 lugares o actividades imprescindibles para visitar en Barcelona. Lo intentaremos hacer desde un punto de vista lo más objetivo posible. Existen muchos más y con el tiempo nuevos enclaves se posicionan entre los más queridos de la ciudad. Hay gustos para todos y el orden de los factores a continuación no alteran el producto, es decir, los lugares presentados están listados de forma aleatoria:

1. El Autobús Turístico

Probablemente es lo primero que haría a la hora de llegar a Barcelona por primera vez. A través del autobús turístico obtenemos una visión genérica de la ciudad que nos ayudará a destacar aquellos enclaves, monumentos o barrios que más nos interesen para profundizar en una segunda visita.

Es una táctica que suelo hacer a menudo en otros destinos. Asimismo, nos irá de maravilla para desplazarnos a lugares un poco apartados del centro como el Parc Güell o Montjuic. Si no queréis perder tiempo y evitar colas, en el siguiente enlace puedes adquirir tus billetes para subir al Autobús Turístico de Barcelona.

2. La Sagrada Familia

Fachada de la Pasión de la Sagrada Familia

Si existe un símbolo representativo de la ciudad de Barcelona éste, sin ninguna duda, son las afiladas y modernistas torres de la Sagrada Familia del gran arquitecto Antoni Gaudí. Este templo expiatorio empezó a construirse a finales del siglo XIX y lo que le queda.

Durante los últimos años se han hecho grandes progresos y es espectacular contemplar el interior del Templo así como la nueva fachada de la Pasión que sigue nuevos estilos arquitectónicos. Gaduí se inspiró en los detalles de la naturaleza para realizar su obra y cuando contempléis el interior os daréis cuenta que las enormes columnas forman una especie de bosque de piedra hechizante.

Las colas para visitar la Sagrada Familia son tremendas según la temporada. Una buena alternativa es llegar con los deberes hechos y adquirir los billetes para visitar el templo sin colas.

3. Los Miradores de Barcelona

Vistas a Barcelona desde el mirador del parque del Putxet

Barcelona no solamente es afortunada por encontrarse frente al mar Mediterráneo, a su vez, la cordillera de Collserola encierra a la ciudad frente al mar y a lo largo de su perfil ofrece vistas de pájaro con las que incluso podremos otear las islas Baleares con buen tiempo. La Carretera de les Aigües cruza la cordillera de lado a lado sin apenas pendientes y es el lugar predilecto para corredores o ciclistas. Entre alguna de sus mejores atalayas destacan el mirador de Sarrià, el turó de Magalora o el mirador de Torre Baró.

En el siguiente enlace encontrarás nuestros miradores preferidos a Barcelona.

Asimismo, existen toda una serie de montes en el interior de la ciudad que ofrecen preciosas vistas muy cercanas al centro neurálgico como el sorprendente bunker en el Turó de la Rovira, el Turó de la Peira o más al oeste el mismo Parc de l’Oreneta.

4. El Parc Güell

Vistas a Barcelona desde el Parc Güell

Desde el Parc Güell, construido por el mismo Antoni Gaudí a partir del encargo llevado a cabo por el empresario Eusebi Güell, también disfrutaréis de unas preciosas vistas al mediterráneo y al skyline de Barcelona. Desde hace unos años es preciso pagar entrada para visitar la zona monumental.

No obstante, la gran parte de jardines y bosques del parque están abiertos al público de forma gratuita y podéis realizar un bonito paseo sin necesidad de colas ni entradas.

Eso sí, para ver las famosas estatuas de dragones y escalinatas deberéis adquirir vuestra entrada. Para conseguir las mejores panorámicas desde el parque y tener un buen conocimiento del terreno os recomendamos una visita guiada por el Parc Güell con la que evitaréis la cola de entrada.

5. La Manzana de la Discordia

Vistas al cielo desde la terraza de la Casa Batlló

Con el nombre de La Manzana de la Discordia, en el floreciente, burgués y aristócrata paseo de Gracia de principio del siglo XX, se levantaron media docena de las mejores obras modernistas del país.

Hoy en día las filigranas, coloridos y formas imposibles de arquitectos de la talla de Gaudí, Puig i Cadafalch o Domènec i Muntaner las acompañan los mejores hoteles modernos como el Mandarin Oriental y las tiendas más de moda (y que pueden permitirse los altos precios de uno de las calles más caras del país).

Visitar alguna de las casas modernistas del Paseo de Gracia de Barcelona es prácticamente obligado y si tienes que decantarte por una de ellas te recomendaría que visitaras la Casa Batlló o La Pedrera. Ambas construidas por el genial arquitecto Antoni Gaudí.

Además, si las visitas en verano descubrirás que por la noche se realizan actividades en sus espectaculares terrazas para disfrutar del buen tiempo.

6. La montaña mágica de Montjuic

Atardecer con vistas a la Basílica de la Merçè y Montjuic

La montaña de Montjuic ha visto cómo Barcelona las pasaba de todos los colores a lo largo de la historia. Los cañones de su castillo han hecho oler a pólvora a toda la ciudad, las piedras de su cantera han levantado catedrales e iglesias como la de Santa María del Mar. Hoy en día es un gran pulmón verde que ofrece relax, un buen lugar para disfrutar del deporte y también un excelente mirador al puerto y a la ciudad.

La famosa fuente mágica de Montjuic destaca en la simétrica arquitectura cuando observamos la montaña desde la plaza España. Fue construida con motivo de la Exposición Universal de 1929 y todos los viernes y sábados de 7 a 9 de la noche la fuente mágica de Montjuic ofrece sus espectáculos de música y luces de forma gratuita.

Si estás en verano por Barcelona no te pierdas el cine a la fresca que realizan por las tardes noche de verano con una pantalla gigante frente a las murallas del castillo, un lugar ideal para refrescarse y pegarse un buen picnic sobre el césped.

7. La Rambla

Las Ramblas cubiertas por un manto de árboles desde el mirador de Colón

Odiada y querida por muchos la Rambla también las ha visto de todos los colores. Los muros de la antigua ciudad pasaban por ella y encerraban la ciudad europea con más densidad del contiente. Al abrir los muros nació la Rambla y al otro lado el barrio del Raval. A lo largo del recorrido y según la hora del día la Rambla funciona como una especie de microcosmos.

Según el momento encontraréis multitud de terrazas rebosantes de cervezas, kioskos, estatuas humanas, carteristas, prostitutas, turistas y quizás algún que otro local. Os recomiendo evitar las paellas que anuncian en los restaurantes si realmente queréis disfrutar de la comida y pagar precios dignos.

Entre los lugares más destacados para visitar en la Rambla se encuentra el Liceu, el Palau Güell, el fascinante mercado de la Boquería (y aseguro como local que sus precios siguen siendo buenos y se encuentra de todo), el Café de l’Òpera y finaliza con la Estatua de Colón que curiosamente apunta a Egipto. Y de repente, nos encontramos frente al mar mediterráneo.

8. La Catedral y el barrio Gótico

Vistas a la Catedral de Barcelona desde el campanario de la Basílica dels Sants Màrtirs Just i Pastor

Bajo las piedras de la Catedral de Barcelona se esconde un pasado religioso que se remonta a épocas visigodas. La enorme plaza frente a la Catedral de la ciudad ayuda a que su fachada sea de lo más fotogénica. Quizás no se encuentre entre las cinco catedrales más bonitas de España pero su visita no os dejará indiferentes. Si os encontráis en Barcelona durante el Corpus Christi no perdáis la oportunidad de adentraros en el claustro de la catedral para ver el “ou com balla” (el huevo que baila) y lo hace de forma literal sobre un surtidor de agua.

Asimismo, conviene visitar el museo de historia de Barcelona que comprende varias visitas. Con su centro neurálgico en la plaza del Rei caminarás por debajo de la misma catedral siguiendo los restos romanos y medievales y también podrás conocer el legado judío en el casco antiguo de la ciudad.

Pasear por las calles del barrio gótico de Barcelona es un placer y esconde varios rincones dignos de mención como la preciosa plaza de Sant Felip Neri, la menos turística Basílica dels Sants Màrtirs Just i Pastor con sus vistas desde lo alto del campanario, la pequeña y encantadora Plaza del Rey, la Basílica de la Merçè, patrona de la ciudad, y las terrazas y bares que encontraréis alrededor de la Plaza Real y la calle Escudellers cuyos alquileres están siempre de rebajas por el continuo ruido y cachondeo de cada noche.


Si buscas alojamiento en Barcelona te recomiendo mi establecimiento preferido. Se encuentra en el animado barrio de la Barceloneta, muy cerca de la playa, con instalaciones modernas, personal amable y a buen precio teniendo en cuenta la oferta turística en la ciudad. Podrás reservarlo en el siguiente enlace sin ningún aumento de precio:

9. Sant Antoni y los vermutillos

Los vermuts siempre están de moda en Barcelona y el día que terminen las interminables obras en el mercado de Sant Antoni se volverá en un centro de visita obligada cada sábado por la mañana.

El barrio de Sant Antoni se enmarca entre el barrio del Raval, la Gran Vía y el Paralelo, por sus calles encontraréis multitud de bares con un toque retro donde os ofrecerán buenos vermuts, tapas y brunchs y aquello que pidan las nuevas tendencias.

A lo largo de la calle Parlament y alrededor de la calle de Sant Pau se agolpan un buen surtido de bares para todos los gustos.

10. La Barceloneta y el Paseo Marítimo

Atardecer en el espigón con vistas al Hotel Vela y Montjuic

Dicen que desde los Juegos Olímpicos finalmente Barcelona se abrió al mar. No obstante, yo recuerdo que durante los años ochenta en la misma arena de la playa de la Barceloneta había multitud de merenderos donde disfrutar de buenas paellas y mariscos amenizado con música y buen ambiente.

No obstante, el paseo frente al mar une en más de 10 kilómetros el extremo oeste con la imponente figura del Hotel Vela hasta su extremo este con las gigantes placas fotovoltáicas del Forum.

A lo largo de él encontraréis chiringuitos, restaurantes, el Puerto Olímpico, discotecas y una playas que, aunque no puedan competir con sus vecinas del Maresme o del Baix Llobregat, ofrecen un buen chapuzón y una mirada más relajada a la ciudad.

La Barceloneta fue el primer barrio que vio la luz tras ampliar las murallas que entonces rodeaban el barrio gótico, la Ribera y el Raval. Aunque se trata de una zona muy turística, los visitantes suelen merodear por el Paseo Borbón y el Paseo Marítimo sin apenas prestar atención al interior de sus callejuelas con edificios de poca altura.

Sigue ofreciendo un carácter propio con el legado de los astilleros y pescadores que han ido pasando entre generaciones. Si os encontráis en Barcelona durante el mes de Mayo no os perdáis la fiesta de los Coros de la Barceloneta y comer en uno de nuestros restaurantes favoritos del barrio.

11. El barrio de Gracia

La Plaza de Rius i Taulet durante las fiestas del barrio de Gracia

Los extranjeros que viven y trabajan en Barcelona suelen instalarse en el corazón de Barcelona a su llegada. Habitualmente los verás durante sus primeros años en el Raval, el Gótico o cualquier lugar cercano a Plaza Catalunya. Con el tiempo, cambian la perspectiva y sus hábitos buscando algo más de tranquilidad y una conexión más cercana a la filosofía de barrio.

Así pues, muchos de ellos abandonan el habitual caos del Raval y lo cambian por la cercanía del barrio de Gràcia. Si tienes algún amigo que vive en Gràcia te darás cuenta que casi siempre te toca subirte al metro y acercarte al barrio porque una vez arraigados en Gràcia les entra una especie de virus que les imposibilita salirse de su propio perímetro.

Gracia es un barrio que durante los últimos años el peatón ha ganado la guerra callejera con los coches. La demanda de un ambiente joven y con cierto poder adquisitivo ha hecho crecer la oferta gastronómica tanto en restaurantes como en tiendas gourmet, de proximidad y ecológicas.

Existen muchas plazas con encanto en Gràcia con buenas terrazas para tomar algo o comer tapas. Durante las primeras veces te costará orientarte y la confusión entre una plaza y otra viene a ser algo habitual.

En el siguiente enlace encontrarás nuestros restaurantes favoritos en el barrio de Gracia.

Mapa de los 11 lugares imprescindibles en Barcelona

A continuación tenéis los lugares desglosados a lo largo del artículo en un mapa para que podáis tener en cuenta las distancias entre ellos:


Qué ver en Barcelona: las visitas más imprescindibles
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Una respuesta
  • Alexander 18 mayo 2018
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