Qué ver en Dublín en un día

Descubre los mejores secretos de la capital de Irlanda en 24 horas

Irlanda TFW

Contarte qué ver en Dublín en un día es algo que me resulta harto complicado, pues es mi segunda casa y me gusta tanto que no concibo una visita que no llegue al mínimo de las 48 horas. Sin embargo, la vida es como es y cada uno dispone del tiempo que puede. Dublín, ciudad acogedora y amistosa donde las haya, sabe eso y trata con buena mano a aquellos que solo pueden arañar su superficie en 24 horas. En el fondo, la capital de la Isla Esmeralda sabe que esos viajeros se quedarán con ganas de más y acabarán volviendo. Yo fui para 6 meses y me quedé más de 8 años. Creo que con eso lo digo todo.

Si piensas que un día no es suficiente para conocer bien Dublín,puedes consultar nuestras completas guías de Dublín en 2 días, Dublín en 3 días y Dublín en un fin de semana

Sin embargo, antes de empezar con la ruta, te recomiendo que eches un vistazo a estos consejos prácticos para viajar a Dublín.

Dublín en 1 día: mañana paseando por el centro

Paseo por el Liffey

Si quieres disfrutar del máximo posible de lugares que ver en un día en Dublín, más vale que madrugues bastante. Además, te aconsejo que realices tu viaje entre mayo y septiembre, cuando las horas de luz se estiran y amanece realmente temprano.

Amaneciendo en ríos y parques: Liffey, St Stephen’s Green, Merrion Square y Grafton Street

La primera hora de la mañana es un buen momento para pasear tranquilamente por ambas riberas del río Liffey. Las grises aguas del Liffey cortan, como un puñal plateado, el centro de Dublín en dos partes diferenciadas. Al sur se hallan los barrios más acomodados de la ciudad, mientras que en el norte habitan familias más humildes. Además, marca la zona centro de la ciudad, con Temple Bar en su ribera sur y la neurálgica O’Connell Street en la norte.

Halfpenny Bridge William Murphy en Flickr

Puedes comenzar en el mítico puente peatonal Ha’penny Bridge, construido sobre el río en 1816, y que a día de hoy es uno de los pasos más utilizados, tanto por turistas como por lugareños. El otro puente emblemático, el de O’Connell, carece de tráfico al despuntar el día. Puedes completar este lujo con un paseo por la zona del centro financiero de Dublín (en el que trabajé durante años), ubicado al noreste del puente, y las pasarelas de madera que escoltan ambas orillas.

Si has salido de tu hotel sin desayunar, puedes tomarte algo en alguna de las bonitas cafeterías de Dawson Street. Después, pasa a la calle paralela, Grafton Street, y vive el momento de apertura de las tiendas de la calle comercial más emblemática de la ciudad.

Con un poco de suerte, quizás te encuentres con las primeras performances de los artistas callejeros más madrugadores. En Grafton dan rienda suelta a su imaginación cantantes, cómicos, magos, estatuas humanas, malabaristas… Es el preámbulo perfecto para traspasar la entrada principal del parque de St Stephen’s Green con una sonrisa en el rostro.

Merrion Square, Oscar Wilde

St Stephen’s Green, con sus jardines, estanques, puentes, románticos kioscos y flores de colores, es el parque más icónico de la ciudad, pero no necesariamente el mejor. A escasos minutos caminando – no más de diez – tienes otro más escondido y tranquilo. Menos turístico. Se trata del parque de Merrion Square, tan inspirador que era el lugar donde el gran literato irlandés Oscar Wilde pasaba tardes interminables. Su familia vivía junto a él, en una de las casas de coloridas puertas victorianas que aún puedes admirar. Una estatua de Wilde te recuerda aquellos episodios de su azarosa vida.

Dublín cultural: National Gallery y Trinity College

En tu camino de regreso al centro, puedes realizar una parada en la National Gallery of Ireland, un museo ideal para entender el arte irlandés y europeo.

Biblioteca del Trinity College

Por último, y para completar una mañana repleta de lugares de interés y emociones, camina otros 5 o 6 minutos hasta la puerta de entrada al Trinity College, la institución educativa más antigua de Irlanda. Fundado en el siglo XVI por la reina Isabel I de Inglaterra, el Trinity posee la mejor biblioteca de Irlanda, en la que brilla con luz propia el Libro de Kells, un manuscrito creado por monjes celtas a principios del siglo IX. Aunque es este el libro que acapara todas las miradas, el resto de la biblioteca es tan mágico que te creará la sensación de haber sido transportado al mundo de Harry Potter.

Dublín en un día: tarde de castillos, destilerías y cárceles

Si has ido a un ritmo suficientemente pausado como para disfrutar de todos los puntos que te he recomendado para la mañana y respetas el horario de comidas irlandés (se come entre las 12.30 y 13.30), tras la visita al Trinity College te habrá llegado el momento de realizar la parada para comer.

En el centro de Dublín puedes probar la típica comida de pub en el O’Neills. Un clásico. Si prefieres comida italiana, Toscana City Centre es una gran elección, y The Winding Stair te permitirá probar la cocina irlandesa en un entorno inmejorable: el piso de arriba de una antigua librería junto al río Liffey.

Una vez has repuesto energías, llega el momento de seguir descubriendo los mejores lugares que ver en Dublín en un día.

El Castillo de Dublín y la catedral de Christ Church

La primera parada de la tarde es una breve visita al Castillo de Dublín. Sede del gobierno británico en Irlanda hasta 1922, es heredero de una primera fortaleza que estuvo aquí en el siglo XII. Hoy en día es una atracción turística y alberga algunas oficinas administrativas públicas.

Otro de los edificios más antiguos que ver en Dublín es la Catedral de la Santísima Trinidad, más conocida como Christ Church. Esta joya del gótico, levantada en la primera mitad del siglo XI, es la catedral más antigua de Dublín y y uno de sus lugares más visitados.

Puerta principal de la Guinness Store William Murhpy en Flickr

Whisky y cerveza: destilerías de Guinness y Jameson’s, pasando por la cárcel

Tras esta visita tan piadosa, llega el momento de conocer otro Dublín, el de la cerveza y el whisky. Primero, hay que realizar la visita obligada la factoría que vio nacer el oro negro irlandés: la cerveza Guinness. Es mi cerveza favorita en el mundo, y es que a su amargo y especial sabor, y densa textura, hay que unirle el peso de la historia de Irlanda y el poder que tiene para alimentarte como si de una comida se tratase. En la Guinness Storehouse conocerás la historia de la cerveza, ligada a la de Dublín. Si tienes tiempo, lo mejor es realizar una visita guiada.

Kilmainham Gaol en Dublin Tony Hisgett en Flickr

En tu camino hacia la otra destilería famosa en la ciudad, la del whisky Jameson’s, tienes otra parada obligatoria: la cárcel de Kilmainham Gaol. Esta prisión es un auténtico símbolo de la independencia irlandesa. Aquí encerraron (y, en muchos casos, ejecutaron), los británicos, a los grandes líderes rebeldes irlandeses. Fue cerrada en 1924 y hoy en día es un museo, además de haber aparecido en la mítica película de 1993, ‘En el Nombre del Padre’.

 

Phoenix Park en Dublin William Murhpy en Flickr

Atardecer en Phoenix Park

Por último, y si aún tienes tiempo antes de caer la noche, camina (o coge un autobús) hasta el parque Phoenix. Es el más grande de Dublín, con multitud de praderas, monumentos y hasta ciervos. Un gran lugar para disfrutar del atardecer si la temperatura acompaña.

Dublín en un día: noche en los pubs de la ciudad

Si la noche te ha sorprendido en la tranquilidad y belleza natural del parque Phoenix, es el momento de tomar un autobús y regresar al centro de la ciudad, porque tu ruta de lo mejor que ver en Dublín en un día no puede acabar de otra manera más que tomando unas pintas en los maravillosos pubs que posee la capital irlandesa.

La destilería Jameson en Dublin Neil Turner en Flickr

La zona más famosa para irse de garitos es Temple Bar. Es cierto que aquí no echarás en falta el buen ambiente, las pintas de cerveza y la música en directo – en bares como Hairy Lemon, The Temple Bar, The Porter House o Fitzsimmons -, pero hay otros lugares cerca del centro que tienen mucho más que ofrecer y son menos turísticos.

Los siguientes pubs son muy buenas opciones en el centro de la ciudad:

  • The Hogan’s: uno de mis preferidos para las noches de charlas y confidencias, pero muy animado a la vez.
  • Whelan’s: no existe un pub mejor en el centro de Dublín para escuchar a bandas de rock y música alternativa a precio de risa. Un lujo de pub.
  • 4 Dame Lane: pub decorado con mucho gusto, buena clientela y algo escondido.
  • The George: el pub gay friendly más famoso de Irlanda. Mucho colorido y siempre con números divertidos.
  • The Church: una iglesia reconvertida en pub. Es espectacular y en él puedes tanto comer algo o tomarte un café a media tarde, como bailar hasta la madrugada en una cripta que hace las veces de discoteca.

Imagino que habrás quedado satisfecho con esta guía de qué ver en Dublín en un día. Si la has seguido al pie de la letra, ahora solo queda descansar y preparar el próximo viaje a Dublín, pues ya te habrás dado cuenta de que un día no es suficiente para disfrutar a fondo de este diamante en bruto.

Alojamiento en Dublín

De regalo a esta pequeña guía, os dejo estas recomendaciones de alojamiento basados en mi propia experiencia:

  • Jurys Inn Parnell Square: muy céntrico, funcional y bien apañado. Perfecto para una escapada de tres o cuatro días en Dublín.
  • Temple Bar Inn: si buscas estar en el cogollo de la marcha, este es tu hotel.
  • Schoolhouse hotel: situado en el tranquilo Dublín 4, cerca de Merrion Square y el Gran Canal, es un lugar idílico y puedes caminar hasta todas las atracciones del centro. Además, posee un estupendo bar en el que he pasado grandes noches de conversaciones.
  • Arlington Hotel O’Connell Bridge: este hotel es un clásico irlandés. Con una localización perfecta en la ribera del Liffey, ofrece espectáculos de danza y música irlandesa en su pub.

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