¿Te imaginas precipitarte con la mountain bike en un descenso de los 4,700 metros de altura a los 1,200 en apenas 63 kilómetros?
Pues bien, esa locura tiene un nombre y se llama la ruta de la muerte. También puede señalarse en el mapa y discurre entre La Paz y Coroico en Bolivia.
Antiguamente esta ruta fue usada por los prisioneros paraguayos durante la guerra del Chaco en los años treinta cuando Bolivia y Paraguay disputaban por el control de la región del Chaco Boreal.
En sus estadísticas cuenta con una desagradable lista de accidentes y muertes. No hay guardarraíles, la carretera -por decirlo de alguna manera- es estrecha y las pendientes son de vértigo.
Según los locales por la zona habitan espíritus cuyo propósito es distraer al conductor. Uno tiene que agarrarse al manillar de la bicicleta y no soltarlo. Poco tiempo hay para disfrutar de las vistas ya que el camino es tortuoso y la caída irrepetible.
Desde los años noventa la ruta ha ganado popularidad gracias al turismo de aventura que ha visto en sus peligrosas curvas una inestimable fuente de ingresos en la zona.






![Cales Fonts, Es Castell, Menorca [Foto: Lutz Hirschmann/Pixabay]](https://www.viajablog.com/wp-content/uploads/2021/03/Cales-Fonts-Es-Castell-Menorca-300x250.jpg)


