Qué ver en Éfeso: guía para visitar las ruinas

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Éfeso es uno de los yacimientos arqueológicos más impresionantes que ver en Turquía y uno de esos lugares donde no hace falta demasiada imaginación para trasladarse a la Antigüedad. Aquí no vienes únicamente a contemplar ruinas: caminas por antiguas calles entre templos, viviendas, fuentes, plazas y algunos edificios monumentales realmente extraordinarios.

La gran protagonista es la Biblioteca de Celso, cuya fachada se ha convertido en la imagen más reconocible de Éfeso. Pero llegar, hacer la fotografía y marcharse sería perderse buena parte de la visita. El Gran Teatro, la calle de los Curetes, el templo de Adriano y las Casas de las Terrazas ayudan a comprender la dimensión que alcanzó esta antigua ciudad y cómo era la vida entre sus calles.

Y ahí está precisamente uno de los grandes atractivos de Éfeso: la sensación de estar recorriendo una ciudad y no simplemente un conjunto de monumentos aislados. A medida que avanzas por el yacimiento, los diferentes edificios van apareciendo conectados por calles y espacios públicos que permiten reconstruir mentalmente cómo funcionaba la antigua urbe.

En esta guía te contamos qué ver en Éfeso, cuáles son sus ruinas imprescindibles y cómo organizar la visita para aprovechar bien el recorrido. Si estás preparando un viaje más amplio por el país, consulta también nuestra guía con los lugares imprescindibles que ver en Turquía.

Y si todavía estás decidiendo dónde establecer tu base, hemos preparado una guía específica sobre dónde alojarse para visitar Éfeso: Selçuk o Kusadasi, donde comparamos las dos opciones para ayudarte a elegir según el tipo de viaje.

¿Merece la pena visitar Éfeso? Sin duda. La Biblioteca de Celso es el gran icono, pero lo que realmente hace especial la visita es poder caminar por las calles de una antigua ciudad y descubrir teatros, templos, viviendas y espacios públicos a lo largo del recorrido. Reserva varias horas y no plantees Éfeso como una visita rápida.

Qué ver en Éfeso de un vistazo

Éfeso reúne numerosos restos arqueológicos, pero algunos monumentos destacan especialmente. Si dispones de poco tiempo, la Biblioteca de Celso, el Gran Teatro, la calle de los Curetes y las Casas de las Terrazas deberían estar entre tus prioridades.

Lugar Por qué visitarlo Prioridad
Biblioteca de Celso La construcción más reconocible y espectacular de Éfeso Imprescindible
Gran Teatro Uno de los edificios monumentales que mejor muestran la importancia de la antigua ciudad Imprescindible
Calle de los Curetes Permite recorrer Éfeso siguiendo una de sus principales vías monumentales Imprescindible
Casas de las Terrazas Una oportunidad para descubrir la vertiente doméstica de la antigua Éfeso Muy recomendable
Templo de Adriano Uno de los monumentos más elegantes del recorrido Muy recomendable
Odeón Ayuda a comprender la vida pública de la ciudad Recomendable
Ágora y vías monumentales Permiten imaginar la actividad cotidiana y comercial de Éfeso Muy recomendable
Templo de Artemisa Un lugar fundamental para comprender la importancia histórica y religiosa de Éfeso Recomendable

¿Quieres descubrir Éfeso con un guía? En un yacimiento con tanta historia, recorrer las ruinas acompañado por un guía ayuda a entender mucho mejor lo que estás viendo y a poner en contexto lugares como la Biblioteca de Celso, el Gran Teatro y la calle de los Curetes.

Mapa de los lugares que ver en Éfeso

Antes de comenzar el recorrido merece la pena situar sobre el mapa los principales lugares que ver en Éfeso. El yacimiento es extenso, pero buena parte de sus monumentos se suceden a lo largo de un recorrido que permite comprender bastante bien la estructura de la antigua ciudad.

El mapa también ayuda a distinguir las ruinas que forman parte del recorrido principal de otros lugares relacionados con la antigua Éfeso situados fuera del recinto arqueológico, como el templo de Artemisa.

1.- La Biblioteca de Celso, el gran icono de Éfeso

Biblioteca de Celso en las ruinas de Éfeso, Turquía
La monumental fachada de la Biblioteca de Celso es la imagen más reconocible de las ruinas de Éfeso. Imagen: Unsplash

Hay monumentos que hemos visto tantas veces en fotografías que corren el riesgo de decepcionar al tenerlos delante. Con la Biblioteca de Celso ocurre justo lo contrario. Llegar caminando por las antiguas calles de Éfeso y encontrarse de repente con su monumental fachada es uno de los grandes momentos de la visita.

La biblioteca fue levantada durante el período romano en honor a Tiberio Julio Celso Polemeano, un importante personaje de la administración romana. El edificio tenía además una particularidad muy interesante: funcionaba como biblioteca y como monumento funerario, ya que Celso fue enterrado en una cripta bajo el edificio.

Lo que contemplamos actualmente permite imaginar hasta qué punto Éfeso era una ciudad rica y monumental. La fachada presenta columnas, nichos y una estudiada composición en diferentes niveles que produce una sensación de profundidad mucho mayor de la que cabría esperar por las dimensiones del edificio.

Pero intenta no contemplarla de forma aislada. Frente a la biblioteca se extendía una de las zonas más activas de la ciudad y a escasos metros aparecen el ágora, antiguas vías monumentales y otros edificios públicos. La Biblioteca de Celso formaba parte del corazón urbano de Éfeso.

Consejo: no atravieses Éfeso con el único objetivo de llegar cuanto antes a la Biblioteca de Celso. Parte de la magia consiste en descender por las antiguas calles y dejar que la fachada aparezca progresivamente ante ti.

2.- El Gran Teatro de Éfeso

Si la Biblioteca de Celso representa la elegancia de Éfeso, el Gran Teatro transmite su escala. Cuando aparecen sus enormes gradas apoyadas sobre la ladera resulta mucho más fácil comprender que estamos recorriendo los restos de una de las grandes ciudades de la Antigüedad.

El teatro fue utilizado durante siglos y sufrió diferentes modificaciones y ampliaciones. Aquí tenían lugar espectáculos y grandes concentraciones públicas, convirtiéndolo en uno de los principales escenarios de la vida ciudadana.

También está relacionado con uno de los episodios más conocidos de la historia cristiana de Éfeso. La tradición bíblica sitúa en este contexto el conflicto entre San Pablo y los artesanos vinculados al culto de Artemisa, reflejo de las tensiones religiosas que vivió la ciudad.

Más allá de su historia, merece la pena observar el teatro desde diferentes perspectivas. Desde la parte inferior impresiona la altura de las gradas, mientras que desde otros puntos del recinto se aprecia mucho mejor cómo el edificio se integraba en el trazado urbano.

3.- La calle de los Curetes, caminar por el corazón de Éfeso

Más que un monumento concreto, la calle de los Curetes es una de las grandes experiencias de la visita a Éfeso. Recorrerla permite hacer algo excepcional: caminar siguiendo una de las principales vías monumentales de una de las grandes vías monumentales de la Éfeso romana.

La calle desciende entre columnas, pedestales, fuentes, templos y antiguos edificios. Algunos de los lugares más interesantes del yacimiento aparecen precisamente a su alrededor, entre ellos el templo de Adriano y las Casas de las Terrazas.

Fíjate también en el pavimento y en la disposición de las construcciones a ambos lados. Éfeso contaba con una compleja infraestructura urbana, y este sector permite apreciar mucho mejor el grado de planificación y monumentalidad alcanzado por la ciudad durante el período romano.

Es precisamente en este tramo donde Éfeso deja de parecer una colección de restos arqueológicos. Durante unos minutos resulta sorprendentemente sencillo imaginar el movimiento de comerciantes, habitantes, funcionarios y viajeros recorriendo la misma calle.

4.- Las Casas de las Terrazas, el Éfeso más cotidiano

Teatros, templos y bibliotecas nos hablan del poder y la riqueza de una ciudad. Pero si queremos acercarnos a cómo vivían sus habitantes más acomodados, uno de los lugares más interesantes son las Casas de las Terrazas.

Estas viviendas se construyeron aprovechando la pendiente de la ladera y ofrecen una perspectiva completamente diferente del yacimiento. Aquí el protagonista deja de ser el espacio público para trasladarse al interior de las casas.

Los restos conservados permiten apreciar elementos decorativos, mosaicos y espacios domésticos que ayudan a comprender el nivel de sofisticación que podían alcanzar algunas residencias de Éfeso. Es una oportunidad magnífica para poner una escala humana a toda la monumentalidad que encontramos en el exterior.

Para nosotros es uno de los lugares que más enriquecen la visita. Después de recorrer teatros y calles monumentales, entrar en estos espacios permite imaginar mejor quiénes vivían detrás de aquella gran ciudad romana.

Importante: determinadas zonas del conjunto arqueológico pueden contar con condiciones de acceso diferentes a las del recinto general. Si quieres visitar las Casas de las Terrazas, comprueba antes del viaje las condiciones y entradas vigentes.

5.- El templo de Adriano

Mientras recorres la calle de los Curetes encontrarás uno de los edificios más elegantes de Éfeso: el templo de Adriano.

Su tamaño es relativamente contenido si lo comparamos con el Gran Teatro o con otros edificios públicos de la ciudad, pero su fachada y decoración hacen que sea una de las paradas que merece observar con más detalle.

El templo formaba parte del extraordinario paisaje monumental de la calle de los Curetes. Encontrar un edificio de estas características prácticamente integrado entre otras construcciones importantes permite hacerse una idea de la densidad monumental que llegó a alcanzar el centro de Éfeso.

No pases de largo buscando únicamente la Biblioteca de Celso. Acércate a la fachada y dedica unos minutos a los relieves y elementos arquitectónicos que todavía pueden apreciarse.

Detalles arquitectónicos de las ruinas de Éfeso
Los relieves, columnas y capiteles permiten apreciar la riqueza decorativa que alcanzaron algunos de los monumentos de la antigua Éfeso. Imagen: Unsplash

6.- El Odeón, mucho más que un pequeño teatro

Al comenzar a recorrer determinados sectores de Éfeso encontrarás una construcción semicircular que puede parecer una versión reducida del Gran Teatro. Es el Odeón, uno de los edificios vinculados a la actividad pública de la ciudad.

Este espacio podía utilizarse para reuniones y otras actividades en una escala mucho más reducida que el enorme teatro que encontraremos posteriormente durante el recorrido.

La comparación entre ambos resulta especialmente interesante. Mientras el Gran Teatro habla de grandes espectáculos y concentraciones, el Odeón nos acerca a una ciudad que necesitaba numerosos espacios para organizar su vida política, administrativa y cultural.

7.- La Puerta de Hércules

La Puerta de Hércules marcaba uno de los puntos monumentales del trazado urbano y hoy constituye otra de las paradas interesantes en torno a la calle de los Curetes.

Su nombre procede de las representaciones de Hércules asociadas a la estructura. Aunque actualmente solo conservemos parte del conjunto, su posición ayuda a interpretar cómo las puertas y monumentos servían también para estructurar los diferentes espacios de la ciudad.

Es una parada breve, pero merece la pena levantar la mirada y observarla en relación con la calle. En Éfeso, incluso estos elementos aparentemente secundarios contribuyen a reconstruir el aspecto de la antigua urbe.

8.- El ágora, donde latía la vida comercial de Éfeso

Una ciudad de la importancia de Éfeso necesitaba grandes espacios de intercambio. El ágora comercial ocupaba un lugar fundamental dentro de esa actividad y ayuda a entender una faceta de la ciudad muy diferente a la de templos y edificios ceremoniales.

Por aquí debieron circular durante siglos comerciantes, habitantes y viajeros. La posición de Éfeso favoreció su desarrollo como importante centro comercial, y la escala de sus espacios públicos es una buena muestra de la prosperidad alcanzada por la ciudad.

Hoy hace falta algo más de imaginación que frente a la Biblioteca de Celso, pero detenerse ante el ágora permite entender mejor la actividad económica que ayudó a financiar una ciudad tan monumental.

9.- La Vía de Mármol

La Vía de Mármol es otro de esos lugares de Éfeso que se disfrutan más caminando que intentando convertirlos en una simple fotografía. Esta antigua vía conectaba importantes sectores de la ciudad y pasa junto a algunos de sus grandes monumentos.

Su pavimento y su trazado permiten seguir reconstruyendo mentalmente la estructura urbana de Éfeso. Durante el recorrido se obtienen además perspectivas interesantes hacia otras partes del yacimiento.

En una visita tan cargada de edificios monumentales, merece la pena prestar atención también a las calles. Son precisamente ellas las que consiguen que Éfeso conserve esa extraordinaria sensación de ciudad que diferencia el yacimiento de otros enclaves arqueológicos.

10.- Termas, fuentes y otros rincones de Éfeso

Uno de los errores que conviene evitar en Éfeso es caminar mirando únicamente el mapa para localizar el siguiente gran monumento. Entre los puntos imprescindibles aparecen termas, fuentes, columnas, restos religiosos y diferentes edificios públicos que completan el paisaje urbano.

Algunos requerirán apenas unos minutos y otros invitan a detenerse algo más. No es necesario conocer el nombre y la historia de cada piedra para disfrutarlos: muchas veces basta con observar cómo los distintos espacios se relacionaban entre sí.

Esta sucesión de restos es la que termina dando sentido al conjunto. La Biblioteca de Celso, el teatro o el templo de Adriano impresionan individualmente, pero Éfeso resulta extraordinaria porque todavía podemos entender cómo esos monumentos encajaban dentro de una ciudad mucho mayor.

El templo de Artemisa, una de las Siete Maravillas del mundo antiguo

La historia de Éfeso no termina al salir del recinto arqueológico. Cerca de Selçuk se encuentran los restos del templo de Artemisa, un santuario cuya importancia en la Antigüedad resulta difícil de reconciliar con lo poco que ha llegado hasta nuestros días.

El Artemision estuvo dedicado a Artemisa y convirtió la zona en un importante centro religioso. Su fama fue extraordinaria: el templo de Artemisa fue considerado una de las Siete Maravillas del mundo antiguo.

Precisamente por eso es importante ajustar las expectativas antes de llegar. No encontrarás una enorme construcción conservada como la Biblioteca de Celso. Los restos actuales son mucho más modestos, y el valor de la visita reside fundamentalmente en comprender qué representó aquel santuario y la enorme dimensión histórica que llegó a alcanzar.

El contraste resulta fascinante: después de caminar por calles romanas extraordinariamente evocadoras, llegamos a uno de los edificios más célebres de la Antigüedad y tenemos que reconstruirlo casi por completo con la imaginación.

La sorprendente conexión entre Éfeso y los almogávares

La conexión catalana de Éfeso: en 1304, la Compañía Catalana de Oriente, formada principalmente por almogávares y dirigida por Roger de Flor, pasó por la Éfeso medieval durante su campaña en Asia Menor al servicio del Imperio bizantino.

Ramon Muntaner condujo hasta Éfeso a Bernat de Rocafort, recién llegado con refuerzos desde Sicilia. Allí se reunió con Roger de Flor, quien lo nombró nuevo senescal de la Compañía. Antes de continuar hacia Ania, la actual Kusadasi, los almogávares exigieron contribuciones de guerra en la ciudad, en un episodio que las fuentes relacionan también con abusos y saqueos.

Conviene recordar que aquella Éfeso medieval ya no se concentraba alrededor de la Biblioteca de Celso y el Gran Teatro. La población se había desplazado hacia Ayasuluk, en el entorno de la actual Selçuk y de la basílica de San Juan.

Fachada de la Biblioteca de Celso en Éfeso
La Biblioteca de Celso impresiona especialmente al contemplar de frente su fachada monumental, uno de los grandes iconos arqueológicos de Turquía. Imagen: Unsplash

Cuánto tiempo necesitas para visitar las ruinas de Éfeso

Éfeso merece bastante más que una visita rápida entre la entrada, la Biblioteca de Celso y el Gran Teatro. Aunque dependerá de tu interés por la arqueología y del ritmo al que viajes, reservar entre 3 y 4 horas es una buena referencia para recorrer con calma los principales lugares del yacimiento.

Si quieres detenerte en las Casas de las Terrazas, hacer fotografías, leer los paneles explicativos y recorrer sin prisas las antiguas calles, agradecerás disponer de más tiempo. Y si además quieres completar la jornada con otros lugares relacionados con la antigua Éfeso situados en Selçuk y sus alrededores, lo más cómodo es dedicar buena parte del día a la zona.

Tipo de visita Tiempo recomendado
Recorrido por los principales monumentos Unas 2-3 horas
Visita completa y sin prisas Unas 3-4 horas
Éfeso + otros lugares de interés de los alrededores Buena parte del día

También debes tener en cuenta la época del año. Gran parte de la visita se realiza al aire libre y en los meses más calurosos el sol puede condicionar bastante el ritmo. Si puedes elegir, intenta evitar las horas centrales del día, lleva agua y protección solar y deja margen para hacer alguna pausa.

Nuestra recomendación: para una primera visita reservaríamos al menos 3 o 4 horas para las ruinas. Éfeso se disfruta mucho más caminando despacio por la calle de los Curetes, entrando en las Casas de las Terrazas y deteniéndose en lugares como la Biblioteca de Celso y el Gran Teatro que intentando encadenar monumentos rápidamente.

Entradas y horarios para visitar Éfeso

Los horarios de apertura, precios de las entradas y condiciones de acceso a Éfeso pueden variar según la época del año, por lo que recomendamos comprobar siempre la información vigente antes de viajar.

También conviene revisar las condiciones de acceso de los diferentes espacios del yacimiento. Si quieres realizar una visita completa, presta especial atención a las Casas de las Terrazas y comprueba si requieren una entrada o condiciones diferentes a las del acceso general en la fecha de tu viaje.

Otro aspecto que merece la pena tener en cuenta es la hora de llegada. Más allá de los horarios oficiales, entrar con margen suficiente te permitirá recorrer las ruinas sin estar pendiente del reloj y dedicar más tiempo a los monumentos que realmente te interesen.

Antes de viajar: comprueba los horarios y tarifas vigentes, las condiciones de acceso a las Casas de las Terrazas y cualquier posible cambio en las zonas visitables. Son datos que pueden modificarse y merece la pena revisarlos en la información oficial antes de desplazarte.

Cómo llegar a Éfeso

Las ruinas de Éfeso se encuentran junto a Selçuk, la localidad que consideramos más práctica si quieres que el yacimiento arqueológico sea el gran protagonista de esta etapa del viaje.

Selçuk también permite completar la jornada con otros lugares relacionados con la historia de Éfeso y constituye una base cómoda para pasar una o dos noches antes de continuar la ruta por Turquía.

La otra base habitual es Kusadasi. En este caso necesitarás desplazarte hasta las ruinas, pero puede resultar una alternativa interesante si quieres combinar la visita a Éfeso con la costa, una mayor oferta turística y una estancia que no esté centrada exclusivamente en la arqueología.

Dónde alojarse para visitar Éfeso

A la hora de elegir alojamiento existen dos bases especialmente interesantes: Selçuk y Kusadasi. La elección depende sobre todo de si quieres que Éfeso sea el gran protagonista de la estancia o prefieres combinar la visita arqueológica con la costa y un ambiente más turístico.

Para una visita centrada principalmente en Éfeso, nuestra primera opción sería Selçuk. Su proximidad al yacimiento simplifica la logística y resulta especialmente práctica si quieres dedicar varias horas a las ruinas y completar la jornada con otros lugares de interés de los alrededores.

Kusadasi responde a una idea diferente de viaje. Puede resultar más atractiva si quieres combinar Éfeso con una estancia en la costa, disponer de una mayor oferta turística y utilizar las ruinas como una de las visitas de tu viaje en lugar de convertirlas en el centro de la estancia.

¿Selçuk o Kusadasi? Para una primera visita centrada en Éfeso elegiríamos Selçuk. Si prefieres combinar las ruinas con costa y un ambiente más turístico, Kusadasi puede encajar mejor.

En nuestra guía sobre dónde alojarse para visitar Éfeso comparamos Selçuk y Kusadasi, explicamos las ventajas e inconvenientes de cada alternativa y recomendamos alojamientos según el tipo de viaje.

¿Quieres dormir cerca de las ruinas de Éfeso? Si nuestra recomendación de alojarte en Selçuk encaja con tu viaje, puedes comparar los hoteles disponibles y comprobar precios para tus fechas antes de reservar.

Consejos prácticos para visitar Éfeso

Visitar Éfeso no tiene demasiada complicación, pero conviene preparar algunos detalles. El yacimiento es extenso, buena parte del recorrido se realiza al aire libre y, especialmente durante los meses más calurosos, elegir bien el horario y llevar lo necesario puede cambiar bastante la experiencia.

  • Lleva agua y protección solar. Gran parte de la visita transcurre al aire libre, así que una botella de agua, crema solar y un sombrero resultan especialmente útiles en los días de más calor.
  • Utiliza calzado cómodo. Vas a caminar bastante y parte del recorrido discurre por pavimentos antiguos y superficies irregulares. No es un lugar para estrenar zapatos.
  • Si puedes elegir, evita las horas de más calor. Recorrer la calle de los Curetes, el teatro y el resto de las ruinas resulta mucho más agradable cuando puedes detenerte en los monumentos sin estar buscando continuamente una sombra.
  • No corras directamente hacia la Biblioteca de Celso. Es el gran icono de Éfeso, pero buena parte de la experiencia consiste precisamente en recorrer las antiguas calles y descubrir cómo se suceden templos, fuentes, viviendas y edificios públicos.
  • Reserva tiempo para las Casas de las Terrazas. Si te interesa la arqueología, son uno de los mejores complementos a los grandes monumentos porque permiten acercarse a la vertiente más doméstica de la antigua ciudad.
  • Valora hacer la visita con un guía. Éfeso es uno de esos lugares donde conocer el contexto histórico ayuda enormemente a interpretar lo que tenemos delante. Si prefieres recorrer el yacimiento acompañado, puedes reservar un tour privado por Éfeso.
  • Consulta horarios, entradas y condiciones de acceso antes de viajar. Pueden producirse cambios y determinados espacios pueden tener condiciones diferentes a las del acceso general. Comprueba especialmente la información vigente si quieres entrar en las Casas de las Terrazas.
  • Si estás haciendo una ruta por el oeste de Turquía, el coche proporciona mucha flexibilidad. Resulta especialmente interesante si quieres enlazar Éfeso con otros destinos de la región. Puedes comparar precios de coches de alquiler en Turquía antes del viaje.
  • Lleva conexión a internet durante la ruta. Tener datos móviles resulta práctico para consultar mapas, gestionar reservas y comprobar información sobre la marcha. Si quieres disponer de conexión desde tu llegada, puedes valorar una eSIM de Holafly para viajar por Turquía.
  • Viaja con un seguro que se adapte a tu ruta. Si estás preparando un viaje por Turquía, conviene revisar las coberturas antes de salir. Puedes consultar los seguros de viaje de IATI y escoger la modalidad que mejor encaje con tu viaje.

Nuestro principal consejo: no plantees Éfeso como una sucesión de monumentos que hay que tachar de una lista. Reserva varias horas, camina despacio y fíjate en cómo la Biblioteca de Celso, el teatro, las viviendas, los templos, las plazas y las calles formaban parte de una misma ciudad. Ahí está buena parte de la magia del yacimiento.

¿Merece la pena visitar Éfeso?

Sí, y para nosotros Éfeso debería ocupar un lugar destacado en cualquier ruta cultural por el oeste de Turquía. La Biblioteca de Celso justifica por sí sola buena parte de las expectativas, pero sería un error pensar que todo se reduce a su espectacular fachada.

Lo realmente extraordinario es el conjunto. En pocos lugares resulta tan fácil pasar de contemplar un gran edificio monumental a caminar por una antigua calle, entrar en espacios residenciales y encontrarse poco después frente a un enorme teatro.

Además, Éfeso ofrece algo que no siempre encontramos en un yacimiento arqueológico: una sensación bastante clara de continuidad urbana. Las calles conectan los monumentos y permiten comprender que todos aquellos edificios pertenecían a una ciudad viva, con espacios públicos, viviendas, comercio, religión y entretenimiento.

Éfeso combina además muy bien con Pamukkale y Hierápolis dentro de una ruta por el oeste de Turquía. Las dos visitas tienen un extraordinario componente histórico y arqueológico, pero la experiencia es muy diferente: Éfeso destaca por su trazado urbano y sus monumentos, mientras que en Pamukkale el patrimonio histórico comparte protagonismo con el espectacular paisaje de travertinos.

Si todavía estás organizando el itinerario completo, también puedes consultar nuestra guía con los lugares imprescindibles que ver en Turquía para decidir qué otras etapas incorporar al viaje.

En resumen: ve a Éfeso por la Biblioteca de Celso, pero quédate por todo lo demás. El Gran Teatro, las Casas de las Terrazas, la calle de los Curetes y el resto de la antigua ciudad son los que convierten unas ruinas espectaculares en una auténtica inmersión en la Antigüedad.

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