Recorriendo Sevilla en bicicleta

Descubre las mejores atracciones y el encanto de Sevilla pedaleando por la ciudad

España

Para alguien como yo, que vendí el coche hace años y me muevo siempre en bicicleta por mi ciudad, visitar Sevilla en bicicleta fue una experiencia que me encantó. Acondicionada con carril bici por el centro de la urbe y siendo eminentemente llana, la capital andaluza es un buen destino para descubrirlo tranquilamente mientras pedaleas.

Para hacerlo, puedes optar por vivir la experiencia por tu cuenta, armado con un plano – si eres un romántico – o un móvil con GPS, o contratar una excursión guiada por expertos en la historia, cultura y secretos de la ciudad.

Sevilla en bicicleta por tu cuenta

Plaza de España en bicicleta. Foto © David Escribano

Si quieres visitar Sevilla en bicicleta por tu cuenta, tienes la opción de alquilar un bici por horas o días e ir a tu ritmo. Puedes hacerlo en compañías como See By Bike, pionera de las excursiones por Sevilla en bicicleta y que también ofrece alquiler de bicis urbanas y mountain bikes.

Otra opción que puedes considerar es la de usar el servicio Sevici.

Sevici es la versión sevillana del sistema de alquiler de bicis de corta distancia que distintas ciudades, tanto españolas como extranjeras, han ido desarrollando durante los últimos años para ofrecer soluciones de movilidad – tanto para residentes como visitantes – sanas y respetuosas con el medio ambiente. En el caso de Sevilla, cuenta con unas 250 estaciones de bicicletas repartidas por el centro de la ciudad, con unas 2.500 unidades disponibles.

Si vas a visitar Sevilla unos días, quizá te convenga darte de alta en Sevici con un abono de corta duración, que tiene un precio de 13,33 euros (te bloquean, además, una fianza de 150 euros en tu tarjeta de crédito, que te desbloquean al finalizar la vigencia del abono) y te permite disfrutar de cada bicicleta gratuitamente los primeros 30 minutos, teniendo un coste de 1,03 euros/hora una vez haya transcurrido el período gratuito y hasta 1 hora, y de 2,04 euros/hora a partir de la segunda hora. Con el truco de ir cogiendo y dejando cada bici antes de que se cumplan los plazos de 30 minutos, realmente puedes explorar todos los atractivos que ver en Sevilla sin pagar nada más que el abono de corta duración.

Las bicicletas de Sevici están bastante bien, con cambio de marchas, cesta delantera con gran capacidad, sillín de altura regulable y un candado incorporado por si tienes que dejarla en algún sitio que no sea una estación.

Experiencia de excursión guiada con bicicleta por Sevilla

Reales Atarazanas de Sevilla. Foto © David Escribano

Pues sí, alquilar un bicicleta o utilizar el servicio de Sevici son buenas opciones para visitar Sevilla en bicicleta. Sin embargo, tras haber probado la experiencia del tour guiado por Sevilla en bicicleta que ofrece See By Bike, me quedo con esta alternativa.

Y es que, no es lo mismo ir siguiendo tu GPS – teniendo que parar, volver a mirar, perderte, decidir si cambias rumbo, buscar estación cercana de bici (en el caso de haber optado por Sevici) – e ir mirando monumentos y lugares sin más, que tener a un apasionado guía que conoce Sevilla y sus secretos como la palma de su mano y, mejor aún, sabe cómo transmitir sus conocimientos haciendo del tour una experiencia amena e inolvidable. Esto es lo que nos sucedió con Justo. Como se suele decir: gran guía y mejor persona. Aquí os cuento cómo fue mi experiencia.

En un día de julio en el que los termómetros de Sevilla pugnaban por batir récords, esperamos hasta las 8.30 de la tarde para dirigirnos al Mercado del Arenal, situado a escasos metros de la plaza de toros de la Real Maestranza y las aguas del Guadalquivir. En este edificio de 1947 se halla el local de See By Bike.

Plaza del Cabildo. Foto © David Escribano

En él nos esperaba, ya con las bicis listas, el bueno de Justo. El que iba a ser nuestro guía ese día, es también el fundador de la empresa pionera de visitas en bicicleta por Sevilla. Aunque pude conocerle mucho mejor en la cena posterior que compartimos, desde el primer minuto Justo se muestra como una persona jovial, dinámica, profesional y apasionada de lo que hace. Un espíritu libre que disfruta como un niño mientras muestra los encantos de su amada ciudad, Sevilla, a todo aquel que quiera escucharle.

IATI SEGUROS

CONTRATA TU SEGURO DE VIAJES

Contrata un buen seguro de viaje para viajar con tranquilidad.
Pulsa para contratar tu seguro de viaje con un 5% de descuento.

Tras ajustar sillines, acoplar cestas y dar una vuelta por las callejuelas del vacío mercado, salimos a hacer lo que estábamos buscando: visitar Sevilla en bicicleta.

La temperatura seguía siendo elevada, pero al pedalear podíamos disfrutar de un airecillo que se agradecía mucho.

Cerca de nuestro punto de salida hicimos nuestra primera parada para echar un vistazo a las impresionantes Reales Atarazanas de Sevilla, esos grandes astilleros que estuvieron operativos entre los siglos XIII y XV. El complejo original tenía nada menos que diecisiete naves, llegando hasta la orilla del río Guadalquivir. Además, siendo un declarado fan de la serie de HBO ‘Juego de Tronos‘, me encantó verlas y reconocer el lugar donde quedan sepultados, en el último capítulo de la serie, Cersei y Jamie Lannister tras el colapso de la fortaleza de Desembarco del Rey.

Barrio de Santa Cruz. Foto © David Escribano

Muy cerca de allí se encuentran la catedral – con su Giralda – y el Real Alcázar de Sevilla, pero los dejamos de lado para optar por un lugar más tranquilo e íntimo: la plaza del Cabildo. Allí nos esperaba un bonito edificio semicircular de fachada blanca. El gorgoteo del agua que fluye por la fuente te deja como hipnotizado en una plaza que se encuentra rodeada del bullicio propio de los lugares más turísticos de Sevilla. Además, te propongo un reto: busca, entre los arcos de la plaza, el que, dicen, es el único dibujo que puedes encontrar en los edificios de Sevilla que muestra a La Giralda como minarete árabe.

Tras admirar algunos de los restos romanos de la ciudad, nos internamos en el carismático barrio de Santa Cruz, también conocido con el sobrenombre de ‘La Judería de Sevilla’, pues aquí vivió la comunidad judía sevillana durante siglos.

Callejeando por un Santa Cruz que comenzaba a iluminarse, descubrimos rincones mágicos, como la plaza de los Refinadores, donde nos esperaba una escultura dedicada a Don Juan Tenorio, realizada en 1974 por Nicomedes Díaz Piquero. Disfrutamos de una sucesión de estrechas callejuelas y pequeñas plazas en las que Justo nos contaba historias y anécdotas variadas, mientras le escuchábamos embelesados.

Plaza de España. Foto © David Escribano

Nuestra siguiente parada iba a ser el parque de María Luisa y la mítica Plaza de España de Sevilla. Tenía muchas ganas, pues tras llevar dos días en la ciudad, aún no había podido visitarla. El parque de María Luisa es un pulmón verde en la ciudad. Inaugurado en 1914 tuvo especial relevancia – siendo renovado – durante la Exposición Iberoamericana de 1929, cuando se construyeron las plazas de España y América. A una hora en la que temperatura ya permitía pasear agradablemente por Sevilla, el parque se presentaba muy tranquilo. Así pudimos disfrutar de sus estanques, árboles y esculturas, siendo la plaza dedicada al poeta Gustavo Adolfo Bécquer la que más me gustó, por la historia romántica oculta en ella. Parece ser que las parejas sevillanas se dejaban notas en una especie de pequeño altar de mármol situado en un lado de la plaza. Como bien dijo Justo: era el Whatsapp de los enamorados de la época.

El puente de Triana iluminado. Foto © David Escribano

Y el plato fuerte de esta visita a Sevilla en bicicleta nos aguardaba a tan solo unos metros del romanticismo de Bécquer. La Plaza de España me maravilló tanto como esperaba. Me pareció majestuosa, bañada en tonos naranjas y violáceos, propios del hermoso atardecer que nos regalaba el cielo sevillano. Además, apenas había gente y pudimos recorrerla montados en nuestras bicis, pero también un ratito a pie. Levantada entre 1914 y 1929, fue el pabellón de España y el edificio de mayor envergadura en la Expo Iberioamericana de 1929.

Fue complicado despegarse de la plaza, pero teníamos una cena cerrada y ya llegábamos tarde, por lo que, ya casi de noche cerrada, llegamos a la ribera del río Guadalquivir para contemplar la belleza iluminada del Puente de Triana. Nos comentaba Justo que en sus tours habituales también recorren el carismático barrio de Triana, pero eso es algo que nosotros tuvimos que dejar para nuestra próxima visita a Sevilla. Porque volveré. Sevilla te atrapa para siempre.
blank


TFW

Política de transparencia: En Viajablog encontrarás información para viajar repartida en 6000 artículos como este, que abarcan todos los continentes y que son fruto de nuestro tiempo y esfuerzo, además de pasión. En esos artículos pueden aparecer enlaces a productos y servicios de utilidad para tus viajes (como hoteles, seguros de viaje, etc.) que nos proporcionan una pequeña comisión si los compras o contratas a través nuestro, pero que en ningún caso suponen un aumento de precio para el lector.


Deja tu respuesta

Como usuario nos encantaría que participaras en la conversación. Siguiendo la normativa de protección de datos RGPD podrás encontrar toda la información relativa a los términos y condiciones legales que definen las relaciones entre los usuarios y Viajablog en la página dedicada a la política y privacidad.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *