La ruta costera de los acantilados de Benitatxell en Alicante

Una sencilla ruta que muestra una de las partes más vírgenes de la Costa Blanca alicantina

España

La Costa Blanca alicantina es famosa por sus playas de arenas blancas y doradas, tomadas al asalto por miles de veraneantes cada época estival. Así, como por arte de magia, el rumor apaciguado de las tranquilas olas del Mediterráneo se ve superado por las conversaciones de la gente, los gritos de los niños, los anuncios de los vendedores de refrescos o los motores de las motos de agua y las pequeñas embarcaciones. Sin embargo, aún existen algunos lugares de esta bella costa que se mantienen prácticamente vírgenes, recordando una época en la que tan solo pescadores y contrabandistas lidiaban con la fuerza de la naturaleza. Es el caso de la preciosa cala Llebeig, a la que puedes llegar desde la cala del Moraig siguiendo una de las rutas senderistas más bellas y sencillas de Alicante: la ruta de los acantilados de Benitatxell.

Esta preciosa ruta, situada en la comarca alicantina de la Marina Alta, ofrece un recorrido lineal de apenas 5 km (de ida y vuelta) por un bello cortado en los acantilados, regalando unas espectaculares vistas a este parche de la costa alicantina. Además, si te quedas con ganas de más, puedes complementarla con un paseo por el fondo del bello barranco de la Viuda, que lleva a la localidad de Moraira.

VIAJA TRANQUILO, VIAJA ASEGURADO
El seguro de viajes de Iati incluye COVID-19 y cuarentena por contacto directo
Haz click para más info y llévate un 5% de descuento.

Aquí te dejo toda la información necesaria para que puedas hacer una de las mejores rutas de senderismo en Alicante.

Cuándo hacer la ruta de los acantilados de Benitatxell

Ruta acantilados de Benitatxell

La cala del Moraig. Foto © David Escribano

El mejor momento del año para hacer la ruta de los acantilados de Benitatxell es en primavera o a principios de otoño. Yo la hice en abril y tuve las condiciones ideales (aunque fuimos engañados por la previsión meteorológica y nos faltó un poco más de sol). Ten en cuenta que de trata de una ruta muy expuesta y realizarla en pleno verano alicantino puede ser algo duro, debido al calor y a la aglomeración de gente.

Dada las condiciones climáticas que tenemos en Alicante, realizando la caminata en los momentos que te comento, también podrás darte un baño en las limpias y transparentes aguas de las callas Llebeig y Moraig.

Cómo llegar a la ruta de los acantilados de Benitatxell

La mejor manera de llegar al punto de inicio de la ruta de los acantilados de Benitatxell – situado en el aparcamiento de la cala del Moraig – es en coche.

Si partes desde Alicante, tendrás que conducir unos 75 minutos en dirección norte, pasando junto a localidades tan turísticas como El Campello, Benidorm, Altea o Calpe (buenos lugares para parar un rato a la vuelta). También hay gente que se acerca a hacer esta ruta desde Valencia, pero es un viaje de más de hora y media (solo ida). Otras importantes localidades cercanas son Denia o Jávea.

Qué llevar para hacer la ruta de los acantilados de Benitatxell

costa moraira

Foto © David Escribano

Al ser un recorrido sencillo y corto, no necesitarás llevar mucho equipo contigo. El calzado debe ser apto para un sendero de montaña, ya que el terreno es un poco irregular y conviene tener los tobillos bien asegurados. Por otro lado, si quieres darte un baño, no está de más echar unos escarpines (son playas de rocas) y, sobre todo, unas gafas de bucear, pues uno de los mayores atractivos de estas calas es la calidad de sus aguas y la vida submarina que atesoran.

Tampoco puedes olvidarte el protector solar, una gorra y suficiente cantidad de agua. En cuanto a la comida, nosotros la llevamos para hacernos un picnic en la cala Llebeig, pero al ser una ruta corta, puedes ir ligero sin necesidad de llevar comida.

Ficha técnica de la ruta de los acantilados de Benitatxell

Estas son las características técnicas de la ruta de los acantilados de Benitatxell:

NO ESPERES A RESERVAR TU COCHE DE ALQUILER
No esperes hasta el último momento para reservar tu coche de alquiler. A través de Rentalcars encontrarás el mejor precio del mercado y servicio de cancelación gratuita.
Pincha aquí para hacer tu reserva.
  • Distancia: unos 2,4 km de ida.
  • Tipo de ruta: lineal.
  • Camino de referencia: la ruta forma parte del sendero SL-CV 50.
  • Dificultad: muy fácil, pudiendo realizarse incluso con niños (vimos a muchos de ellos).
  • Punto de inicio: el aparcamiento de la cala del Moraig. Sin embargo, si vas a incluir el tramo del barranco de la Viuda, puedes comenzar desde la calle de la Gaviota en Moraira (yendo hasta la cala del Moraig para regresar luego por el mismo camino), para recorrer una ruta que se amplía hasta los 5 km (solo de ida).
  • Duración: unas 2,5 horas (yendo tranquilo). Si incluyes el barranco de la Viuda, serán unas 4 horas (ida y vuelta).

Recorriendo la ruta de los acantilados de Benitatxell en Alicante

ruta acantilados benitatxell

Foto © David Escribano

Llegamos al aparcamiento de la cala del Moraig al mediodía. Nos había caído bastante lluvia en la carretera, pero en la costa, aunque el cielo estaba nublado, no llovía.

Era una pena no poder contar con el sol para arrancar los bellos tonos a las paredes de los acantilados, la vegetación que las poblaba y las aguas del mar que lamían la costa. Sin embargo, se agradecía la tibia temperatura que teníamos para realizar la ruta.

Tras dejar el coche, comenzamos a descender por la cuesta del aparcamiento hasta llegar a la señal que marcaba, claramente, el inicio de la ruta. El sendero de la ruta de los acantilados de Benitatxell es suficientemente ancho, durante todo el recorrido, como para que nunca sientas una sensación de vértigo o peligro.

Ascendimos una leve pendiente y, en pocos minutos, ya nos encontrábamos caminando por el cortado labrado en el acantilado. A nuestra izquierda, la cala del Moraig se presentaba como un bello parche de grava y arena, enmarcado por imponentes paredes calizas de hasta 100 metros de altura y por un espectacular mar que, incluso en un día nublado, ofrecía varias tonalidades azules distintas. De vez en cuando, en las faldas del acantilado que descendía hacia el mar, se podían adivinar las siluetas de antiguos bancales, vestigios de una época en la que los cultivos se extendían hasta los limites más complicados de alcanzar.

cuevas benitaxell

Foto © David Escribano

A nuestra derecha, las paredes del acantilado presentaban varias cavidades que habían sido creadas por la fuerza erosiva de la naturaleza. Algunas de ellas eran tan grandes que fueron utilizadas – hasta mediados del siglo XX – por pescadores, agricultores y contrabandistas, ya fuera para guarecerse o para dejar allí los distintos aperos para la realización de sus faenas. Las cuevas fueron bautizadas con los nombres, o pseudónimos, de las personas que las utilizaban: Cova del ti Domingo l’Albiar, Cova de Pepet el Morret o Cova del ti Toni el Senyalat son algunas de ellas. A lo largo de la ruta se puede aprender más sobre ellas gracias a unos códigos QR que encontrarás en placas ilustrativas.

La senda continuaba de manera sinuosa, pero sin ofrecer nunca ninguna pendiente muy pronunciada. De vez en cuando, se estrechaba más de la cuenta y teníamos que dejar paso a otros excursionistas que venían en sentido contrario. La huella de la primavera se notaba en los salvajes arbustos y las bonitas flores amarillas y violetas que aparecían aquí y allá, mientras el aroma a lavanda nos envolvía con su hechizo embriagador. En los acantilados, algunas higueras conseguían crecer y dar frutos en posiciones realmente imposibles. Hacia donde miráramos, la naturaleza se nos presentaba en un estado de total exuberancia.

Nos detuvimos decenas de veces a admirar el paisaje, tomar fotos y disfrutar del momento, y, a pesar de ello, no tardamos demasiado en divisar la empinada – ahora sí – cuesta que descendía a la preciosa y salvaje cala Llebeig.

cala de llebeig ruta de los acantilados de Benitatxell

Cala Llebeig. Foto © David Escribano

La cala Llebeig puede jactarse de ser una de las pocas calas vírgenes que quedan en la costa alicantina. No hay otra manera de llegar a ella más que caminando o por el mar. Sus aguas son limpísimas y unas pequeñas – y antiguas – casas se levantan sobre una playa compuesta por grandes guijarros, creando una bucólica estampa que no puedes dejar de fotografiar. Esas casas eran usadas por pescadores y por vigilantes que intentaban atrapar a los contrabandistas y sus mercancías de estraperlo. Ese día, sin embargo, varias familias tenían montadas unas mesas y comían plácidamente ajenos a historias pasadas.

Desde la misma cala, parte la senda que se interna en el barranco de la Viuda, llevándote a un vergel verde y húmedo, típico del interior de la provincia de Alicante. Nosotros lo dejamos para otra ocasión y dimos cuenta de nuestros bocadillos mientras admirábamos, como hipnotizados, la belleza del lugar.

Volvimos por la misma senda y, al llegar a la cala del Moraig, aprovechamos para visitar su bella Cova del Arcs, uno de los mejores ejemplos de drenaje kárstico que puedes encontrar en el levante español.

Fue el final perfecto a un día precioso.


TFW

Política de transparencia: En Viajablog encontrarás información para viajar repartida en 6000 artículos como este, que abarcan todos los continentes y que son fruto de nuestro tiempo y esfuerzo, además de pasión. En esos artículos pueden aparecer enlaces a productos y servicios de utilidad para tus viajes (como hoteles, seguros de viaje, etc.) que nos proporcionan una pequeña comisión si los compras o contratas a través nuestro, pero que en ningún caso suponen un aumento de precio para el lector.


Deja tu respuesta

Como usuario nos encantaría que participaras en la conversación. Siguiendo la normativa de protección de datos RGPD podrás encontrar toda la información relativa a los términos y condiciones legales que definen las relaciones entre los usuarios y Viajablog en la página dedicada a la política y privacidad.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *