Montilla: vino, aceite, cultura y naturaleza entre los campos cordobeses

España

Cercando a las casas de fachadas encaladas que forman el corazón de Montilla, unos interminables campos cordobeses de suaves pendientes aparecen tapizados por parras y olivos. Vino y aceite. Aceite y vino. Dos caldos tan sublimes y complementarios en esta tierra, que resulta casi imposible imaginar al uno sin el otro. Y si famosa es la Denominación de Origen Montilla – Moriles, no menos lo son algunas figuras históricas que nacieron o habitaron en Montilla, como el Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, o el gran escritor el Inca Garcilaso de la Vega. Adereza todo esto con un legado patrimonial fabuloso, una gente extremadamente hospitalaria, unos antiguos lagares donde la tradición sigue siendo la seña de identidad, una gastronomía variada y seductora, y una naturaleza que invita a vivir al aire libre, y entenderás por qué los muchos atractivos que ver en Montilla la convierten en una de las poblaciones imprescindibles del sur de España.

Tras pasar unos días en Montilla, os traigo esta pequeña guía con la que podréis sacar muy buen partido a vuestro viaje a esta joya de la provincia de Córdoba. Para comenzar, vamos con la logística.

VIAJA TRANQUILO, VIAJA ASEGURADO
El seguro de viajes de Iati incluye COVID-19 y cuarentena por contacto directo
Haz click para más info y llévate un 5% de descuento.

Dónde dormir en Montilla

donde dormir en montilla

Atrezzo del pasillo del hotel Don Ramiro. Foto © David Escribano

Aunque en el campo de Montilla también existen muy buenas opciones de alojamiento rural, si os queréis alojar en el centro histórico de la ciudad no hay mejor lugar, en cuanto a relación calidad-precio, que el hotel Don Ramiro.

Este acogedor y agradable hotel de 3 estrellas se halla a unos pasos de la famosa bodega Alvear y a 5 minutos del ayuntamiento y otros monumentos de Montilla. Ofrece habitaciones decoradas con buen gusto y completamente equipadas, además de una cervecería (Gambrinus), el restaurante Las Tinajas – donde puedes degustar la magnífica gastronomía cordobesa -, un parking privado con cargador para coches eléctricos, e incluso una zona de juegos para los más pequeños de la familia: “El Mundo de Harry”.

Sin embargo, lo que más me gustó del Don Ramiro, es la amabilidad y profesionalidad de su personal, siempre atentos a cualquier anhelo o necesidad de sus clientes y con la sonrisa por bandera. Al frente de ellos, Charo, me contaba la historia de un lugar que ha tenido la valentía, arrojo e ilusión de emprender un negocio como este en plena pandemia. La gran prueba de que con ilusión, trabajo, esfuerzo y una bonhomía innata los proyectos consiguen salir adelante hasta en los momentos más difíciles.

Sin duda, ellos fueron los “culpables” de que me sintiera como en casa durante mi estancia en Montilla.

Dónde comer en Montilla

que ver en montilla

Foto © David Escribano

Aunque hay muchísimas cosas que ver en Montilla, la gastronomía es, sin lugar a dudas, uno de los principales atractivos del lugar.

Durante mi viaje, pude probar estupendos salmorejos, croquetas, pulpo, carnes, quesos, atún, merlucitos y muchas otras magníficas propuestas culinarias, siempre acompañadas de sabrosísimos e intensos aceites y estupendos vinos de la tierra.

Probamos esas inolvidables viandas en los restaurantes Barril de Oro (ideal para tomar unas tapas en su terraza), Taberna Rincón del Conde (comida casera andaluza riquísima y hecha con mucho cariño) y Taberna Bolero, donde degustamos un menú espectacular, con gran combinación de carnes, pescados y verduras, maridados con los mejores vinos de Montilla y una atención – y conocimiento de su cocina – del servicio digna de los lugares más excelsos.

Cualquiera de ellos es una apuesta ganadora si estás buscando dónde comer en Montilla.

Las mejores cosas que hacer y que ver en Montilla

Y una vez ya tienes resuelto el problema del alojamiento y dónde comer y cenar, llega el momento de disfrutar de los muchos atractivos que ver en Montilla. En nuestros dos días de viaje, pude conocer muchos de ellos, pero aún me quedan cosas en el tintero que justifican, sobradamente, una nueva visita.

Basándome en mi experiencia, estas son algunas de las mejores cosas que hacer en Montilla.

NO ESPERES A RESERVAR TU COCHE DE ALQUILER
No esperes hasta el último momento para reservar tu coche de alquiler. A través de Rentalcars encontrarás el mejor precio del mercado y servicio de cancelación gratuita.
Pincha aquí para hacer tu reserva.

Conocer los vinos de Montilla

Viajar a Montilla y no empaparte bien de la historia y el sabor de sus vinos es como venir a mi tierra alicantina y no probar sus arroces. El vino y el aceite son los fluidos que recorren las venas de Montilla. Te das cuenta de ello en cuanto dejas el núcleo urbano y te internas en los interminables viñedos y olivares. Salpicando de blanco esa vasta extensión verde y ocre, se hallan los edificios de las bodegas y lagares, la mayoría de los cuales poseen un gran legado e historia familiar. Y es que el vino aquí no es solo un producto gastronómico más. Es la vida.

Probamos algunos de los vinos de la DOP Montilla-Moriles en la magnífica bodega Alvear y el lagar Cañada Navarro.

Bodegas Alvear

bodegas alvear montilla

Foto © David Escribano

Fundada en 1729, Alvear es una de las bodegas de mayor prestigio y reconocimiento internacional de Andalucía, y una de las más antiguas (la segunda) de España. La Pedro Ximénez es aquí la uva protagonista, a partir de la cual se elaboran – con tacto, mucho conocimiento y mucho cariño – magníficos vinos, finos, olorosos, amontillados y, como no podía ser de otra manera, los dulces de Pedro Ximénez.

Recorrimos parte de la bodega acompañados de la gran Teresa, sumiller en Alvear y una de esas personas que son capaces de transmitir, de una manera sencilla, amena y comprensible para cualquiera, sus vastos conocimientos sobre un tema tan complejo como es la elaboración y degustación de los buenos vinos. De su mano vimos algunas tierras, tocamos las magníficas barricas almacenadas en las impresionantes bodegas y, cómo no, degustamos seis estupendos vinos en una cata en la que quedé enamorado de esos blancos tan finos.

Sin duda, es una de las mejores visitas que hacer en Montilla, seas amante del vino o no.

Lagar Cañada Navarro

cañada navarro montilla

Foto © David Escribano

Manuel Jiménez nos captó para su grupo de “insensatos” al poco de comenzar a hablar. Como su lagar, organizado en torno a ese patio cordobés de extraordinaria belleza, nos cautivó al instante.

Manuel nos organizó una cata en la que nos presentó su proyecto “Los Insensatos”, consistente en la elaboración de 5 vinos jóvenes a partir de uvas seleccionadas de pagos de la sierra. A través de un proceso de fermentación con temperatura controlada, y zonificación, han conseguido crear una nueva gama de vinos de tinaja. En ellos, pudimos apreciar distintos matices en función de la procedencia de la uva, el clima y el territorio.

Se trata de experimentar en una tierra muy defensora de sus tradiciones y, además, en un momento tan complicado como es la pandemia que estamos viviendo. ¿Insensatos? Puede ser, pero también valientes y creadores de un producto de gran calidad.

Conocer los aceites de Montilla

Y si los vinos de Montilla nos cautivaron, los aceites estuvieron completamente a la altura. Pudimos probarlo – además de en los restaurantes comentados anteriormente – en el lagar Los Raigones y la Almazara-Museo Juan Colín.

Lagar Los Raigones

viñedos montilla

Foto © David Escribano

De los cerca de 80 lagares tradicionales que llegaron a existir en los campos y sierras de Montilla, quedan hoy menos de una decena. Los Raigones es uno de ellos. Aquí siguen elaborando vinos y aceites de manera tradicional, continuando con un legado familiar que abarca hasta seis generaciones.

El lagar en sí es una auténtica joya, incluyendo una bonita vivienda familiar, una almazara, bodegas, patios comunes y bellas vistas a la sierra de Montilla. Los hermanos Charo, Ángela y Álvaro, son ahora los encargados de transmitir el saber, el sabor y el cariño a los visitantes que nos ponemos en sus manos. Tras visitar las instalaciones y probar un espectacular almuerzo campero, doy fe de que son unos magníficos anfitriones. Mención especial merece su aceite Aviary. Una auténtica delicatessen para los sentidos.

Almazara-Museo Juan Colín

juan colin montilla

Foto © David Escribano

Con ese nombre tan curioso e inolvidable – que realmente proviene del francés Jean Colin -, esta Almazara-Museo es un lugar fantástico para aprender sobre la historia del aceite en la comarca y catar algunos aceites exquisitos. Además, hornean su propio pan casero y el lugar está rodeado de gran belleza natural, sientiendo una relajación infinita nada más llegar.

Ruta histórica por Montilla

Montilla es fundada en el siglo XIII y puedes conocer parte de su historia en el Museo Histórico Local. En su dilatada historia aparecen figuras tan interesantes e imponentes como el Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, nacido en Montilla y considerado como uno de los más brillantes militares españoles y uno de los precursores del ejército moderno. Además, cuentan las malas lenguas que fue el amor platónico de Isabel I de Castilla, toda una reina católica.

También aquí habitaron el Inca Garcilaso de la Vega – mestizo de madre peruana y padre español que alcanzaría un gran renombre como historiador y escritor a finales del siglo XVI – y San Juan de Ávila, figura importantísima como pensador de la iglesia – proclamado Doctor de la Iglesia Católica en 2012 (tan solo hay 4 santos españoles que han alcanzado este título) – y coetáneo del Inca Garcilaso.

que ver en montilla

Fachada del palacio de los duques de Medinaceli

La mejor manera de conocer estas y otras figuras del lugar es realizando una visita guiada por las casas solariegas de Montilla. En nuestro caso, fuimos capitaneados por la magnífica Irene, quien nos acompañó a conocer la casa de San Juan de Ávila – un lujo verla casi intacta y mostrando cómo era en el siglo XVI -, la fachada del Palacio de los Duques de Medinaceli -residencia de los Marqueses de Priego tras la destrucción del castillo de Montilla en 1508 -, la casa donde escribió el Inca Garcilaso – y que fue sede de la biblioteca pública de Montilla hasta fechas recientes – y la iglesia de San Juan de Dios, del siglo XVIII.

Nos quedaron en el tintero lugares como el castillo de Montilla, la casa de Don Diego Alvear y el Arco de San Lorenzo. Perfecta excusa para regresar a Montilla.

Volar en paramotor sobre los campos de Montilla

que hacer en montilla

Vistas de Montilla desde el aire. Foto © David Escribano

Además de las muchas cosas que ver en Montilla, también hay mucho que experimentar. En mi caso, aquí tuve la suerte de poder probar una nueva actividad: el vuelo en paramotor.

Había experimentado el vuelo en parapente en lugares como Tenerife, Alicante o Uribe, pero lo cierto es que me encantó probar esta otra modalidad. Tras un despegue lleno de adrenalina, volamos, durante unos 15-20 minutos, sobre los campos y la ciudad de Montilla, casi flotando y disfrutando de una panorámica de esas que quedan grabadas en tu mente para siempre. Es apto para todos los públicos (incluso si sufres vértigo, pues pueden hacer un vuelo más rasante) y una actividad que aconsejo que no os perdáis si viajáis a Montilla.

Visitar una tonelería tradicional

montilla que hacer

Foto © David Escribano

Una de las visitas más curiosas que ver en Montilla, fue la que nos llevó a conocer el proceso de elaboración artesanal de toneles en la Tonelería del Sur, donde la simpática Elena nos explicó, y mostró, con todo lujo de detalles, cómo se realiza este arte tan complejo y bello. Llevan realizando su magnífico trabajo desde 1974 y dos de sus secretos residen en la calidad de la materia prima (el 98% de la madera utilizada es roble americano) y la alta cualificación de sus trabajadores.

Manuel Aguilar, una pastelería centenaria famosa en toda España

pastelería Manuel Aguilar montilla

Foto © David Escribano

Por último, no hay nada como endulzarse un poco la vida, y eso en Montilla lo debes hacer en la pastelería Manuel Aguilar.

Estos pasteleros artesanos llevan trabajando aquí desde 1886 y, hoy en día, cuentan con una plantilla de 30 trabajadores que son capaces de elaborar, entre otros muchos pasteles y productos de bollería artesanal, sus famosos alfajores finos, el Pastelón (invención de Manuel Aguilar Luque-Romero en los años 30 del siglo pasado, y que consiste en un dulce elaborado con finísimo hojaldre, relleno de cabello de ángel y cubierto por un merengue deliciosamente cremoso) y las tejas con praliné de alfajor, las cuales, según se cuenta, abastecen a la Casa Real cada año.

Dulces, vinos, quesos y aceites no deben faltar en tu maleta cuando te marches de Montilla. Y si se te olvida algo, no te preocupes, porque seguro que volverás a esta tierra que tiene el poder de hechizar sin remisión a quien se acerca a ella.

blank


TFW

Política de transparencia: En Viajablog encontrarás información para viajar repartida en 6000 artículos como este, que abarcan todos los continentes y que son fruto de nuestro tiempo y esfuerzo, además de pasión. En esos artículos pueden aparecer enlaces a productos y servicios de utilidad para tus viajes (como hoteles, seguros de viaje, etc.) que nos proporcionan una pequeña comisión si los compras o contratas a través nuestro, pero que en ningún caso suponen un aumento de precio para el lector.


Deja tu respuesta

Como usuario nos encantaría que participaras en la conversación. Siguiendo la normativa de protección de datos RGPD podrás encontrar toda la información relativa a los términos y condiciones legales que definen las relaciones entre los usuarios y Viajablog en la página dedicada a la política y privacidad.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *