Las mejores cosas que ver y hacer en Colonia

Conoce a fondo los mejores secretos de una de las ciudades más visitadas de Europa

Alemania TFW

Más de dos mil años de historia contemplan a una ciudad que brilla con luz propia en el centro de Europa. A orillas del Rin, te sorprenderás con las muchas cosas que hay que ver en Colonia.

Colonia es la cuarta ciudad más poblada de Alemania y una de las más visitadas de Europa. Y eso que no es la capital del estado federal en el que se halla – el de Renania del Norte – Westfalia -, honor que recae en Düsseldorf. Sin embargo, es la verdadera protagonista de esta parte de Alemania, con su magnífica catedral, su gran importancia económica, cultural y educativa, su espectacular Carnaval y esos mercadillos navideños que la convierten en un destino completo en cualquier momento del año.

Y es que hay tantas cosas que hacer en Colonia que reconozco que me supo a poco la visita que hice a mediados de diciembre. Eso sí, tuve la suerte de encontrármela en pleno auge de sus mercados navideños, y pude disfrutarla en su esplendor.

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Espero volver, por temas laborales, algunas veces más este año, pero ya os puedo ir contando cuáles son las mejores cosas que ver en Colonia:

1. Catedral de Colonia

Catedral de Colonia © David Escribano

Situada a orillas del Rin y en el centro de la ruta comercial que unía a Oriente y Occidente, Colonia siempre tuvo una importancia económica mayúscula. Por ello, en ella se asentaron también importantes cargos de la iglesia, con varios obispos y arzobispos teniendo aquí su residencia. Fue así como comenzó a gestarse, a mediados del siglo XIII la construcción de una de las catedrales góticas más esplendorosas del mundo.

Su edificación comenzó en el año 1248 y no sería finalizada hasta 1880. Ríete de la Sagrada Familia.

De hecho, en 1560 dejaron de dedicarse fondos a su construcción y, aunque una parte de la catedral ya se usaba para oficiar misas, no se reanudarían las obras hasta el siglo XIX, cuando el emperador alemán quiso finalizar esa obra tan magnífica.

Al inaugurarse en 1880, era, con sus 157 metros de altura, el edificio más alto del mundo. Mantendría el récord hasta 1884, cuando fue superado por el monumento de recuerdo a Washington.

Entré a la catedral cuando se estaba celebrando una misa en diciembre y me pareció tan inmensa que me sentí una hormiguita. El relicario donde se creen que se guardan los restos de los tres Reyes Magos es una de las piezas más veneradas de una catedral que impone – en el sentido más amplio de la palabra -, tanto desde el exterior como en su interior.

Sin duda, es el mejor monumento que ver en Colonia. De hecho, es el lugar más visitado de Alemania.

2. El Carnaval de Colonia

Recuerdo cuando, hace unos años, tuve la suerte de vivir el Carnaval de Düsseldorf. Al no esperar nada del otro mundo – pensé que los alemanes nunca habían sido la alegría de la fiesta en nada, y lo serían menos en carnaval -, me llevé una sorpresa de órdago.

Y si Düsseldorf tiene un buen carnaval, el de Colonia es el mejor de Alemania (y, por lo que dicen, uno de los mejores de Centroeuropa). Y es que, ¿qué se puede esperar de una fiesta que va desde el 11 de noviembre al Miércoles de Ceniza? Eso sí, aunque son 3 meses de festejos aquí y allá, la semana verdaderamente importante es la que precede a ese Miércoles de Ceniza.

Desfiles de carrozas, comparsas, colorido, música, disfraces… Todo Colonia – y otras decenas de miles de visitantes – se lanza a la calle a celebrar la mayor fiesta del año.

Cada año, el “Festkomitee Kölner Karneval” se encarga de organizar el carnaval y de designar a los tres representantes del carnaval: la virgen, el príncipe y el campesino. El príncipe del carnaval es el más alto representante de las fiestas, poniéndose a la cabeza de los desfiles más importantes durante toda la semana.

Una fiesta que no te puedes perder y que se halla en los puestos privilegiados de las cosas que hacer en Colonia.

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3. Museo del Chocolate

Uno de los mejores lugares que ver en Colonia, tanto si viajas solo, en pareja o con la familia, es su Museo del Chocolate.

Como un barco hecho de vidrio y metal, el Museo del Chocolate se encuentra en el puerto de Rheinau, directamente frente al casco antiguo, cerca de la catedral de Colonia. En la Colonia medieval, el ancla y la terminal fueron ubicados aquí por los barqueros del Rin. Hoy, el viejo puente giratorio ha sido renovado, creándose el nuevo barrio de diseño del “Rheinauhafen”.

El recorrido por las nueve áreas de exhibición es un viaje fantástico e inolvidable a través de 4.000 metros cuadrados dedicados a la cultura y la historia del chocolate, comenzando en las antiguas culturas americanas, como los mayas y los aztecas, a través de la época barroca y la industrialización, hasta el refinamiento del noble chocolate de hoy.

Por supuesto, espera encontrarte con fuentes de chocolate y una magnífica tienda en la que llevarte el mejor souvenir que podrás hallar en cualquier tienda de museo. Una de las experiencias más dulces que hacer en Colonia.

Museo de Chocolate de Colonia © David Escribano

4. Puente de Hohenzollern

No son pocos los que dicen que el puente de Hohenzollern es la segunda atracción más importante que ver en Colonia, solo superado por la catedral. Y es que parece ser que cualquier ciudad con puentes que se precie, debe tener uno en el que los enamorados dejen sus candados de amor eterno. El puente de los enamorados de Colonia es el de Hohenzollern.

De los siete puentes que cruzan el majestuoso río Rin, el de Hohenzollern es el más famoso, por ser el más cercano a la catedral y por separar el área industrial del área histórica de la ciudad. También es el puente más antiguo, construido entre 1907 y 1911, e imponente.

Puente de Hohenzollern © David Escribano

5. Rheinpark

El Rheinpark, situado en la orilla opuesta del casco histórico de la ciudad, no solo tiene unos miradores que ofrecen algunas de las mejores panorámicas que ver en Colonia, sino que también ofrece muchas actividades para adultos y niños. Los niños pueden trepar, columpiarse y subir y bajar en el gran patio de juegos, chapotear en un estanque para remar o, acompañados por un adulto, tomar el tren de vía estrecha alrededor del parque.

La gente suele venir a correr a primera hora de la mañana y, aunque las barbacoas están prohibidas, no son pocos los que hacen picnics en el Rheinpark en cuanto llega el buen tiempo a Colonia. También es uno de los sitios preferidos por la gente que quiere ver un romántico atardecer.

Foto © Pixabay

6. Centro histórico

El casco antiguo es uno de los lugares más bellos que ver en Colonia. Tiene un encanto histórico distintivo. Al caminar por él, parece que hay una fuerza invisible que te atrae hacia sus callejones rústicos y estrechos, bordeados de antiguas casas. Innumerables cervecerías, pubs y restaurantes te tientan para que te sientes a tomarte algo. Aquí puedes disfrutar de una cerveza de barril Kölsch (destilada en Colonia) o probar el típico sándwich Halver Hahn de Colonia.

Ubicado a lo largo de una de las orillas del Rin, el casco antiguo, junto con la Catedral de Colonia, la iglesia románica Gran San Martín y la torre del histórico Ayuntamiento, conforman el mundialmente famoso panorama del Rin. Mientras paseas por los estrechos callejones, te encontrarás con muchos museos, como el Museo Romano-Germánico, el Museo Wallraf Richartz, el Museo Ludwig y el Museo de Fragancias.

También encontrarás las esculturas de Tünnes y Schäl y la fuente Heinzelmännchen (elfos de Colonia). Restos históricos, como la Zona Arqueológica, el Antiguo Memorial de St. Alban y el Stapelhaus invitan a emprender un emocionante viaje de descubrimiento hacia el pasado de la ciudad.

Casco antiguo Colonia © David Escribano

7. Mercadillos de Navidad

Tuve la suerte de conocer Colonia por primera vez durante la época en la que los mercadillos navideños campan a sus anchas por la ciudad.

El aroma a vino caliente se mezcla con el de las famosas, y sabrosas, bratwurst o salchichas germánicas, pero también con el de los dulces, salmón, patatas con chucrut… Y muchos otros. En cada uno de los mercadillos navideños que ver en Colonia, se venden tanto comida y bebida como juguetes y artículos decorativos navideños artesanales. Algunos de ellos, son auténticas joyas.

Sin embargo, aparte de las cosas materiales que encuentras en ellos, entre este festival de luces, olores, sabores y música, lo que más me gustó es la sensación de alegría y magia que invadía todo.

En Colonia, la gente sale del trabajo y va directa a uno de los mercadillos navideños, ya sea con compañeros de trabajo, sus parejas, amigos o familiares. El frío reinante no está invitado a la fiesta, y el vino y la camaradería calientan cuerpo y alma de los asistentes. Una atmósfera que levanta el ánimo a cualquiera y que te hace sentir la Navidad al máximo.

Mercadillos navideños de Colonia © David Escribano

8. Museo Romano-Germánico

El Museo Römisch-Germanisches (Museo Romano-Germánico) presenta el patrimonio arqueológico de la ciudad de Colonia y sus alrededores, desde el Paleolítico hasta la Alta Edad Media. Entre los hallazgos más antiguos, se encuentran las herramientas de piedra, de cien mil años de antigüedad, de la cueva Kartstein en Eifel. También, el yacimiento arqueológico del asentamiento neolítico de Colonia-Lindenthal, en el que vivieron los primeros agricultores de Renania, es conocido a nivel mundial. Elementos arquitectónicos decorativos, inscripciones en piedra, retratos, pinturas murales, mosaicos y vajillas exquisitas reflejan la vida y el lujo de la Colonia romana.

El museo tiene la mayor colección mundial de vasos de vidrio romanos. Entre los objetos más preciosos se encuentran las ricas obras de orfebrería de la Colección Diergardt, reliquias de pueblos nómadas germánicos y ecuestres de toda Europa.

Museo Romano-Germánico © David Escribano

Construido en 1974 junto a la catedral, el museo, hasta ahora, ha acogido a más de 20 millones de visitantes, convirtiéndose en uno de los lugares más interesantes que ver en Colonia. El museo se encuentra sobre los cimientos de una villa urbana romana, con el famoso mosaico Dionisio como pieza central. Al igual que la tumba monumental del veterano legionario Poblicius, se puede admirar desde la plaza de la catedral a través de una ventana panorámica antes de que entres al museo. Cada año, varias docenas de excavaciones para preservar restos arqueológicos y prospecciones se llevan a cabo en toda el área de la ciudad. Las excavaciones están dedicadas a todas las fases de la historia cultural de la ciudad: reliquias paleolíticas, hallazgos de las culturas neolítica, de la Edad del Hierro y del Bronce, hallazgos romanos y medievales y reliquias del pasado más reciente.

Además, el Museo Romano-Germánico administra más de cien monumentos arqueológicos dentro del área municipal, entre ellos los restos excavados de la muralla romana, las excavaciones debajo de St. Severin, el barranco romano en Berrenrather Straße y la cámara funeraria romana en El distrito de Colonia de Weiden.

 


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