Parque Tayrona: imagen del día

Colombia TFW


Fue en la última semana de viaje cuando descubrí uno de esos lugares que te hacen sentir afortunado por poder viajar. El Parque Nacional de Tayrona es un paraíso en la Tierra, un lugar donde perderse es encontrarse, donde no puedes elegir entre amaneceres y atardeceres por su pareja belleza, donde te fundes con la naturaleza en sus sendas entre la vegetación, en sus playas paradisíacas custodiadas por palmeras cocoteras, donde cada segundo de estancia es una bendición. Un lugar del que no quieres marcharte jamás y piensas que podrías quedarte a vivir como lo debieron hacer las personas -los indios Tayrona- que lo reclamaron como su casa siglos atrás.

Alquila un coche con un descuento de hasta el 15%:


Es sin duda -de lo que yo ví- la joya de la corona de Colombia.

Cuando llegamos al camping del Cabo San Juan de Guía nos asignaron nuestras camasen un lugar precioso. Eran las últimas disponibles, pero esas hamacas que se balanceaban atadas a dos palmeras cocoteras, no tenían techo que las cubriera y el espectáculo estrellado que tuvimos esa noche me dejó sin palabras, sumido en pensamientos de otros tiempos, otras culturas y paraísos inexplorados.

El lugar más codiciado para dormir era la casita que se ve en la foto. Situada en lo alto de una roca, estaba ocupada por unas 15 hamacas. Lo único es que estaba cubierta por techo y no podías contemplar las estrellas mientras te balanceabas. Aún así era un lugar precioso para tener una cabaña.

¡Qué huella me dejo Tayrona!. Sé que volveré.


Política de transparencia: En Viajablog encontrarás información para viajar repartida en 6000 artículos como este, que abarcan todos los continentes y que son fruto de nuestro tiempo y esfuerzo, además de pasión. En esos artículos pueden aparecer enlaces a productos y servicios de utilidad para tus viajes (como hoteles, seguros de viaje, etc.) que nos proporcionan una pequeña comisión si los compras o contratas a través nuestro, pero que en ningún caso suponen un aumento de precio para el lector.