Madeira, un paraíso salvaje en el Atlántico

Montañosa, selvática, histórica y de excelente gastronomía, esta guía contiene nuestros consejos y recomendaciones para visitar Madeira

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Paisaje Interior Isla de Madeira

Paisaje Interior Isla de Madeira

Parece complicado mantener intacta la belleza natural de una isla colonizada a principios del siglo XV, dedicada casi en exclusiva al monocultivo de la caña de azúcar durante más de 200 años. Pero complicado no es imposible y la Isla de la Eterna Primavera es hoy un destino envidiable para un viaje que colmará con creces vuestras expectativas.

Si buscas comer bien, la espetada y los platos con espada te dejarán más que satisfecho el apetito. Si buscas rincones con historia, Cristobal Colón vivió aquí, en la isla de Porto Santo, donde aumentó los conocimientos marineros que le serían imprescindibles en el largo viaje que le llevó al Nuevo Continente. Si te gusta el senderismo, una red de caminos paralelos a las levadas (canales de irrigación) recorre la isla de Norte a Sur. Si el cuerpo te pide adrenalina, lo encontrarás haciendo barranquismo en Madeira o submarinismo en su costa.

Las posibilidades del Archipiélago de Madeira son inmensas para el viajero que busque relax, para el que busque aventura y para el que busque alternarlas. Vamos a explorarlas con esta pequeña guía para viajar a Madeira que contiene una introducción a los principales puntos de interés e información práctica para ir abriendo boca y preparar un viaje a Madeira.

Madeira: más cerca de África que de Europa

El Archipiélago de Madeira se encuentra a unos 500 km al norte de Tenerife, y como las Canarias, pertenece a un conjunto de islas que se engloban en la Macaronesia y son todas de origen volcánico.

Como en las Canarias, el origen volcánico marca su geografía pero aquí, si buscas en el horizonte, no encontrarás un volcán sino “muchos”: las chimeneas volcánicas se han ido degradando con el paso de los millones de años desde que la isla de Madeira surgió del fondo del mar y hoy forman parte del paisaje montañoso de la isla.

Paisajes salvajes en la Isla de Madeira

Paisajes salvajes en la Isla de Madeira

Y cuando digo montañoso, es realmente montañoso, con cumbres que se aprietan unas contra otras, sierras que buscan rozar el cielo y un paisaje de verdes picos que hacen las delicias de los aficionados a las actividades al aire libre.

Aunque el archipiélago de Madeira está formado por varias islas, sólo están habitadas las de Madeira y Porto Santo, no estando permitido el acceso a las islas Desertas (Desiertas) ni a las islas Selvagens (salvajes).

Levadas: agua de las montañas al campo

Una de las actividades al aire libre más habituales en la isla de Madeira es el senderismo por las levadas.

La orografía montañosa de la isla de Madeira tiene la peculiaridad de un norte montañoso, que detiene los vientos alisios, crea el fenómeno del “mar de nubes” y mantiene frondosos los bosques de laurisilva, mientras que deja en secaño el sur, donde se asienta la mayor parte de la población y los cultivos.

Panorámica Eira do Serrado y Curral das Freiras, Isla de Madeira

Panorámica Eira do Serrado y Curral das Freiras, Isla de Madeira

Con precipitaciones más abundantes también en el oeste y noroeste de la isla, en el siglo XVI se estudia la forma de llevar el agua de donde caía en abundancia a donde era vital para la caña de azúcar, el preciado monocultivo de la época.

La solución se encuentra en la construcción de unos estrechos canales de irrigación que recogían el agua de las precipitaciones en las alturas montañosas y, mediante una suave inclinación, lo iban llevando hacia los campos y acercándola a la costa.

Mirador Dos Balcoes, Isla de Madeira

Mirador Dos Balcoes, Isla de Madeira

Construidos a lo largo de varios siglos, incluyendo mediados del siglo XX, esos canales de irrigación en Madeira reciben el nombre de levadas.

A su vera, un pequeño camino de servicio permitía el paso para acometer reparaciones y es hoy, ampliado donde la naturaleza lo permite, el punto por donde se realiza senderismo por las levadas de Madeira.

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Ruta levada Mirador dos balcoes, Isla de Madeira

Ruta levada Mirador dos balcoes, Isla de Madeira

Con más de 1.400 km, de los 2.200 km de levadas, de libre acceso para caminar por ellas y con rutas de todo tipo de longitud y dificultad, túneles incluidos, hacer senderismo en las levadas de Madeira es una actividad imprescindible y al alcance de todos los visitantes.

Una recomendación personal para abrir el apetito senderista es la Vereda dos Balcões (PR-11), que se puede hacer en familia, con niños pequeños incluidos.

El trayecto (que parte de la zona de Ribeiro Frío, donde hice barranquismo) es corto, apenas 3 km (1 hora) entre ida y vuelta y bastante ancho en la mayoría del recorrido, paralelo a la levada Serra do Faial.

Ruta Levada dos Balcoes, Isla de Madeira

Ruta Levada dos Balcoes, Isla de Madeira

El premio se encuentra al final de la ruta, según accedemos al espectacular Mirador de los Balcões, desde donde la vista impacta contra un muro de montañas, incluyendo el Pico Ruivo (el más alto de la isla, 1861m), el Pico do Areeiro (1817m), Pico do Gato, Pico das Torres y la roca Penha d´Aguila.

Este pequeño vídeo está grabado desde unas rocas sobre el Mirador de los Balcões. Con el silencio del sonido ambiente, habla por sí mismo de lo montañosa que es la isla de Madeira y de lo cerca del mar que está el centro de la isla.




Funchal: la capital de la perla del Atlántico

Funchal es la principal ciudad de la isla de Madeira y la capital de la Región Autónoma de Madeira, como se explica en cualquier guía que consultéis. Tal vez añadan al texto que allí se concentran casi la mitad de los habitantes de Madeira (el 45% para ser precisos).

Lo que esa descripción y ese porcentaje no indican es que no hay una sensación de aglomeración cuando se camina por las calles de Funchal, pese a que, llegando en coche desde el aeropuerto (menos peligroso desde que se amplió la pista) uno no deja de ver casas desde la costa hasta donde la inclinación de las montañas, a unos 1.200 m de altitud ya, le dice a los ingenieros “¡Basta!”.

Funchal concentra la mayor oferta hotelera de la isla, con sus piscinas junto al mar y sus habitaciones con vistas a este, pero cerca (para visitarlo) y lejos (visualmente y gracias a la orografía) de un centro histórico al que no avasalla.





En ese centro histórico se encuentra el Mercado de Lavradores, un bullicioso mercado local pero también turístico repartido en dos niveles y tres zonas distintas.

En la primera zona, aquella a la que entramos por su puerta principal, en un área cubierta y en un patio abierto se acumulan los puestos de flores, frutas y verduras, todas de altísima calidad y cultivo local.

El primer piso ofrece puestos parecidos, aunque allí los vendedores son más insistentes en que pruebes una muestra de su mercancía, y una cafetería. Volviendo al piso de abajo, y al fondo del edificio, se encuentra el mercado de pescado, todo un espectáculo de sables negros (el pez más popular) y atunes (el pez más grande).

Puertas decoradas, Funchal, Madeira

Puertas decoradas, Funchal, Madeira

Muy cerca del Mercado, se encuentra la calle más lenta del mundo. O lo seréis vosotros al caminarla, pues en la venida a menos Calle de Santa María y alrededores, un proyecto artístico para renovarla la ha convertido en una obra de arte por mérito propio: unas 200 puertas de casas han sido pintadas por distintos artistas.





Daos un paseo por el borde del mar hasta llegar al fuerte São Tiago (construido en 1614 para repeler ataques de piratas) y no dejéis de visitar tampoco la Iglesia del Colegio Jesuita, la Catedral de Funchal (siglos XV – XVI), Convento de Santa Clara,

Esa mancha mostaza es el Fuerte São Tiago, Funchal, Isla de Madeira

Esa mancha mostaza es el Fuerte São Tiago, Funchal, Isla de Madeira

No os vayáis de Funchal sin haber subido al teleférico de la ciudad que recorre, como la canción, despacito, desde el parque junto al mar hasta las alturas del barrio de Monte. Las vistas y el contraste sobre la ciudad no tienen parangón.

Teleférico de Funchal, Isla de Madeira

Teleférico de Funchal, Isla de Madeira

Y para bajar, al menos parcialmente, el descenso en “carros de cesto”, donde la gravedad y dos operarios os empujarán en una atracción que surgió de la necesidad de tiempos en que las cuestas abundaban pero los medios de transporte no.

Como no soy futbolero, he dejado para el final un comentario sólo para aficionados a este deporte y específicamente para seguidores de la selección nacional portuguesa o del Real Madrid: Cristiano Ronaldo es oriundo de Madeira y en el puerto hay un museo dedicado a CR7, con descomunal estatua incluida.

São Vicente: el corazón de Madeira

El corazón de Madeira se encuentra en São Vicente y está bajo tierra. Para apreciar mejor el origen volcánico de la isla de Madeira, una visita a las cuevas de São Vicente es una experiencia didáctica y entretenida para toda la familia.

Estas grutas fueron descubiertas en el año 1895 y son un conjunto de tubos volcánicos creados por la propia naturaleza hace cientos de miles de años.

Cuevas São Vicente, Isla de Madeira

Cuevas São Vicente, Isla de Madeira

Unos 700 metros de pasillos han sido habilitados para la visita, que dura una media hora, y donde se explican en inglés y portugués (fácil de entender aunque uno no sea un experto vulcanólogo) las características de las formaciones y superficies que vamos viendo, incluyendo ríos y lagos subterráneos.

Las cuevas de São Vicente se complementan con un centro de interpretación, donde podemos ampliar la información del recorrido y que puede verse antes o después de realizar el mismo.

Cabo Girão: el vértigo del precipicio

Madeira está convenientemente llena de miradores hacia sus profundos valles y elevadas montañas, pero el mirador más espectacular de Madeira no tiene ninguna de las dos cosas frente así.

Madeira es, no lo olvidemos, una isla. El Mirador de Cabo Girão se encuentra en lo alto de un acantilado de casi 600 m, considerado el más alto de toda Europa y uno de los más altos del mundo.

Suelo del Mirador de Cabo Girao, Isla de Madeira

Suelo del Mirador de Cabo Girao, Isla de Madeira

Las vistas desde ese punto, en el centro de la costa sur de Madeira, son espectaculares hacia ambos lados, de un horizonte infinito ante nosotros y no aptas para gente con vértigo a nuestros pies.

De hecho, el suelo del mirador de Cabo Girão es de cristal, de una transparencia tal que podemos apreciar los pequeños detalles de la espuma de las olas rompiendo contra la costa bajo nuestros playeros. Pero a 580 m de distancia en caída vertical.

Cámara de Lobos, Isla de Madeira

Cámara de Lobos, Isla de Madeira

Como curiosidad, Cabo Girão se encuentra en las proximidades de Cámara de Lobos, un pintoresco pueblo de pescadores donde moraba una colonia de Lobos Marinos que se acabó desplazando a otra zona del archipiélago. Lo que también se desplazó a lo largo y ancho de la isla es una bebida que nació aquí, la poncha.

Miradouros: vistas para sonreír

Desde que tengo uso de razón y esté donde esté, siempre me pasa lo mismo cuando me apoyo en la barandilla, de metal, madera o piedra, de un mirador con vistas espectaculares: sonrío.

No se si será porque ante grandes montañas, profundos valles, extensos desiertos o mares infinitos mis problemas, dilemas – y los de cualquiera – parecen diminutos.

Pico do Areeiro, Isla de Madeira

Pico do Areeiro, Isla de Madeira

En Madeira encontrarás una estupenda red de miradores, hacia pueblos de costa, hacia pueblos de montaña y hacia macizos que parecen decorados de la última película de King Kong.

Algunos a destacar son los de Pico dos Barcelos, Pico do Arieiro, Miradouro da Santa (sobre el pueblo y las piscinas naturales de Porto Moniz), Pico do Facho, Curral das Freiras, Monte, Eira do Serrado y Cabo Girão, del que he hablado antes.

Mirador entre las nubes. Isla de Madeira

Mirador entre las nubes. Isla de Madeira

En Madeira encontrarás mil y una razones para sonreír ante un paisaje.

Océano Atlántico: deporte, relax y cetáceos

Cualquier deporte marino que te puedas imaginar, lo podrás practicar en Madeira, desde submarinismo a vela pasando por la observación de cetáceos partiendo de Funchal o surf en Calheta.

Si buscas sol, en la Isla de la Eterna Primavera no te faltará tampoco. Ten en cuenta que en el perfil de esta isla volcánica, el Atlántico ha dejado poco espacio para las playas y la mayoría de las que vas a encontrarte son de lo que aquí llaman “callaos” (piedras).

Cerveza y playa de callaos, Ponta do Sol, Isla de Madeira

Cerveza y playa de callaos, Ponta do Sol, Isla de Madeira

Pero el gran atractivo para tomar el sol son las – arregladas – piscinas naturales de Madeira, que permiten nadar, sin riesgo de oleaje, teniendo al mar al otro lado de un pequeño muro de cemento.

Ese es el caso de las, probablemente, más famosas de la isla, las de Porto Moniz.

Piscinas Naturales, Porto Moniz, Isla de Madeira

Piscinas Naturales, Porto Moniz, Isla de Madeira

Si uno busca playas más convencionales, o desea alternar ambos estilos, puede acercarse a la de Machico (a 20 km de Funchal) o Calheta (playa artificial con arena traída de Portugal y Marruecos)

Y si uno quiere disfrutar de una kilométrica playa de arena nativa, la tiene a tiro de piedra en Porto Santo, la otra isla habitada del archipiélago de Madeira. A sólo 15 minutos en avión o 2,5 horas en ferri, “la playa de Madeira” tiene casi la misma extensión que longitud tiene la isla de Porto Santo.

Bocados de Portugal: gastronomía de Madeira

Se engaña quien piense que la gastronomía de una isla se limita al pescado, pues Madeira tiene mucho más que eso para llevarse al plato. Como aperitivo, en Madeira podéis encontrar hasta 8 tipos distintos de fruta de la pasión y una zona sur de la isla donde abundan las plantaciones de banana.

Probad con moderación, porque os llenará el estómago para cuando llegue la comida, el Bolho do Caco, un pan típico con mantequilla y ajo. La sopa de tomate, cebolla y huevo será el entrante más habitual, junto con las lapas.

Bolho do Caco, Isla de Madeira

Bolho do Caco, Isla de Madeira

Como platos principales, los más carnívoros disfrutarán con las espetadas, descomunales brochetas de carne a la brasa, ensartada en palos de laurel, que se comparten entre varios comensales.

Si prefieres el pescado, además del atún y el bacalao, el más típico se llama espada pero no lo confundáis con el pez espada que conocemos en España pues este es el denominado sable negro (Aphanopus_carbo).

Plato de Espada con Banana, Isla de Madeira

Plato de Espada con Banana, Isla de Madeira

La mezcla más interesante, de entre la gran variedad de opciones, es la de espada con plátano, por el contraste de sabores.

Poncha, bebida típica Isla de Madeira

Poncha, bebida típica Isla de Madeira

¿Apetece un postre? Bolho do mel, con frutos secos y miel de caña, o bien queijada, con requesón y miel para los paladares más dulces.

Aunque opino que una comida ha de terminarse con un licor digestivo, el licor típico de Madeira se puede tomar a cualquier hora del día.

Es la poncha, un combinado frío de jugo de limón, aguardiente de caña de azucar y miel de caña que podéis encontrar por toda la isla, aunque su origen es el pueblo de pescadores de Cámara de Lobos.

Si quieres acompañar la comida con un vino local, ten en cuenta que los de Madeira son jóvenes y si pides un vino de Madeira en cualquiera de sus cuatro variedades, cuidado, porque no es un vino de mesa sino un vino de tipo fortificado, como un Pedro Ximenez, más apto de aperitivo o de postre que para beber mientras comes.

Porto Santo: la playa de Madeira

Porto Santo es una playa con isla, esa es una forma bastante gráfica, y correcta, de describir a la única otra isla habitada del Archipiélago de Madeira.

Y todo lo que Madeira tiene de montañoso, lo tiene Porto Santo de llano. A todo lo que su hermana grande tiene de verde y salvaje, Porto Santo ofrece su opuesto.

Playa de Porto Santo, Archipiélago de Madeira

Playa de Porto Santo, Archipiélago de Madeira

Además de los 9 km de playa, con una arena de reconocidas propiedades medicinales, Porto Santo tiene opciones para manteneros entretenidos durante un par de días, si el grueso de un viaje a Madeira lo dedicáis a la isla principal.

Desde el Miradouro da Portela obtendréis unas fantásticas vistas, de Norte a Sur, de la isla (playa, por supuesto, incluida), además de que allí mismo podréis observar algunos de sus restaurados molinos móviles de viento.

Porto Santo. Archipiélago de Madeira

Porto Santo. Archipiélago de Madeira

Para ver una casa tradicional, en Serra de Dentro están abiertas de par en par las de Casa da Serra, un proyecto personal del Sr. Lomelino bajo cuyas cuatro paredes hay una pequeña tienda de productos locales y un gran muestrario de objetos con historia.

La paleoduna de Fonte de Areia, las columnas pétreas de mugearita y el Miradouro das Flores son algunos de los tesoros naturales que esconde Porto Santo.

La mano del hombre, de uno solo, tardó 8 años en levantar de la nada el Jardín Botánico “Quinta das Palmeiras”, refugio también de aves. La mano de otro hombre apunta desde Barcelona al horizonte, y ese hombre, Cristobal Colón, vivió en Porto Santo unos años, estando en su principal ciudad, Vila Baleira, un museo en la casa que habitó.

Madeira práctica: qué, cómo, cuando, dónde

La mejor manera de llegar a una isla en el Atlántico suele ser por aire. Siendo mi punto de partida el Aeropuerto de Asturias y las mayores frecuencias desde la capital de Portugal, volé allí con TAP Portugal.

El trayecto desde Asturias a Lisboa lo hice en un pequeño pero cómodo turbohélice ATR 72-600 (bocadillo y refresco gratis incluidos) y llegué a Lisboa con tiempo suficiente para no ir apurado corriendo por el aeropuerto (que dispone de WiFi gratuito).

Funchal al atardecer, Madeira

Funchal al atardecer, Madeira

El vuelo a Madeira dura menos de dos horas desde Lisboa con TAP Portugal, aunque existen otras compañías y otras combinaciones desde distintas ciudades españolas.

El Aeropuerto de Funchal era famoso por su dificultad para aterrizar y despegar, debido a los vientos cruzados de la zona, pero una ampliación de su pista (elevada por unas 150 columnas sobre la costa y carretera ) ha solventado la mayor parte de los problemas.

Miradouro do Senhor dos Milagres, Machico y Aeropuerto de Madeira

Miradouro do Senhor dos Milagres, Machico y Aeropuerto de Madeira

Para ir del aeropuerto a Funchal, se puede optar por taxi (bajada de bandera 4 Eur más kilometraje), autobús urbano (3,35 Eur) o Aerobús (5 Eur).

Recorrer la isla en transporte público es poco recomendable, salvo que te pases aquí un mes y te sobre el tiempo. Más allá de Funchal o de este a los principales núcleos de población, las frecuencias y tiempos de viaje desaconsejan esta opción a quienes se vienen para 5 – 7 días (lo mínimo que recomiendo es una semana, incluyendo una escapada a conocer Porto Santo).

Casas típicas, Isla de Madeira

Casas típicas, Isla de Madeira

Con buenas carreteras, aunque haya muchas de montaña por la propia orografía, es recomendable alquilar un coche para viajar por Madeira.

La electricidad, por voltaje y tipo de enchufe, es similar a la de España, así que no es necesario meter en la maleta un adaptador.

Estatua Cristo, Isla de Madeira

Estatua Cristo, Isla de Madeira

¿Cuando viajar a Funchal? Si la llaman la Isla de la Eterna Primavera es porque a esa estación asemeja su clima, con inviernos suaves y veranos cálidos.

Como julio y agosto son los meses más demandados, recomiendo inicialmente viajar en junio o septiembre, pero en primavera el espectáculo de flores, me cuentan, merece la pena y en otoño, los colores de los bosques os dejarán sin espacio en la memoria del móvil

Lleva ropa y calzado adecuados tanto para tomar el sol en las piscinas como para hacer senderismo. Un cortavientos impermeable ligero, complementado con un forro polar, son recomendables para las excursiones a las montañas o entre los bosques, donde podéis notar un leve descenso de temperatura.

Ponta do Sol, Isla de Madeira

Ponta do Sol, Isla de Madeira


Más información

Mi compañero Quique visitó antes que yo la Isla de Madeira, aquí tienes nuestro archivo de artículos sobre Madeira.

En la página web oficial de Turismo de Madeira (en español) encontrarás más información sobre este archipiélago portugués en el Atlántico.

Este es el Archipiélago de Madeira en Google Maps:


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  1. Tour en Rusia 23 mayo 2017

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