Ya llegan les Fogueres d’Alacant

Hace 3 semanas y media que llegué a Alicante procedente de Madrid tras dejar el continente sudamericano. Desde entonces me he dedicado a estar con la familia y amigos, comer bien y disfrutar en la playita de los 23 días consecutivos de Sol que me ha dado mi amada Terreta.

Alicante tiene más de 300 días de Sol al año y éso, unido a sus bellas y limpias playas, su riqueza gastronómica y su buena disposición para la marcha y el ocio en general, la convierten en uno de los destinos turísticos más importantes del país.

Por ello hay mil excusas para visitarla, pero para mí -en mi calidad de expatriado voluntario- ninguna mejor que Les Fogueres D’Alacant.

Desde 1928 hay cinco días de Junio (hasta hace unos años eran cuatro) en los que la ciudad entera se olvida de todo -crisis, hipotecas, curros, problemas sentimentales (de hecho, surgen muchas nuevas parejas, aunque sean pasajeras), política…- y se dedican en cuerpo y alma a la FIESTA.

El formato oficial es muy parecido al de las Fallas de Valencia, pero, habiendo estado en las dos festividades, para mí no hay color: si quieres pasarlo bien de fiesta, ¡vente a Les Fogueres!

La estrella principal de las jornadas diurnas es la famosa mascletà a las 2 de la tarde desde el 19 al 24 de Junio. Largas hileras de tremendos petardos cargados de pólvora se colocan en uno de los paseos más emblemáticos de la ciudad que desemboca en la famosa Plaza de los Luceros. Masas de gente se congregan tanto en el paseo como en las calles adyacentes, cervecita en mano para acompañar el jamoncito que te sirven en las barras de la calle. A diferencia de las Fallas, en la calle el termómetro nunca marca por debajo de 28 grados y la gente se refresca con todo lo que tiene a mano, que, sorprendentemente, suele llevar algo de alcohol.

Lee también:  Barcelona iluminada: la fiesta de Santa Eulàlia

El ruido ensordecedor de la mascletà y el olor a pólvora revoluciona a las masas y deja la piel de gallina. Al terminar todo el mundo busca sus barracas -como cuartelillos al aire libre donde cada uno alquila su mesa para todas las fiestas y lo utiliza como punto de reunión para comer, cenar y tomarse unas copas- o baretos donde poder tomarse unas tapas y continuar con las birritas frías y las risas calientes, recién saliditas del horno.

La tarde deja paso a varias actividades. A eso de las 4 siempre ayuda el practicar el deporte nacional: la siesta. En la calle, el asfalto arde y no hay quien se aventure a caminarlas. La otra opción -para los más festeros- consiste en buscar una terracita fresquita -en todos los sentidos, porque hay muchas mujeres imponentes esos días por la calle- y pasar de las cervezas a las copas. Esta opción conlleva el que sigan las risas con los amigos. Nada desdeñable.

Cuando el Sol se oculta la ciudad vuelve a tomar vida…y ¡Qué vida!. Una ciudad que tiene unos 300 mil habitantes se ve invadida por más de un millón de visitantes. Las calles son un hervidero de gente y la alegría está en cada esquina, cada barraca, cada parque, cada bar.

Además de visitar los monumentos fogueriles que serán quemados la noche del 24 de Junio, el visitante también puede contemplar los diferentes desfiles que recorren las calles principales de la ciudad: Alfonso X el Sabio y la Rambla de Méndez Núñez.
La cabalgata del Ninot (donde las distintas Fogueres o distritos salen disfrazados de decenas de temas originales), la ofrenda de flores a la patrona de la ciudad o la entrada de bandas.

Lee también:  Imágenes de St Patrick en Dublin

La noche es una locura. Las barracas cobran vida y la comida y el alcohol comienzan a correr como el agua de coco lo hacía en las playas de Brasil. La fiesta es callejera. Las barras de los pubs tradicionales salen también a la calle y la gente baila, flirtea y se besa hasta que las luces del Sol les devuelven a la realidad. O no. Porque la cosa puede continuar con un buen desayuno matutino mientras bandas de música comienzan a recorrer todas las calles cumpliendo con la famosa -y jodida, todo hay que decirlo- despertà , una forma de castigo de música discordante y a gran volúmen para los que han aprovechado la noche pero han decidido ir a dormir a las 8 de la mañana. Algunos no las sufren porque aún están en la playa del Postiguet, donde apuraron las últimas copas la noche anterior, donde se pusieron románticos contemplando las olas del Mediterráneo o donde se llevaron a la guiri engañada para poder añadir una conquista más a su lista.

En la sitio oficial de las Hogueras podéis encontrar toda la información para poder disfrutar de la fiesta estos días.

¡Venga!, ¡todo el mundo a comer coca, bacores , paellitas y a beber cervecita y lo que se tercie!. Yo empiezo mañana a las 12.30 del mediodía con mis amigos y alguien me subirá a un tren con rumbo a Valencia el domingo por la mañana a las 8. Pondré rumbo a un corto viaje a Italia de 3 días. Iré medio muerto, pero por Les Fogueres lo que sea.

Foto, sitio oficial de las Hogueras

Sin ningún aumento de precio te facilitamos la reserva de tu viaje:

Puntúa este artículo
, ,
2 Comentarios
  1. Pau 26 junio 2009
  2. David 3 julio 2009