Visita al templo de Chidambaram en Tamil Nadu

Gente descansando del calor de la tarde en el templo

Gente descansando del calor de la tarde en el templo

Pocos deben ser los pueblos en Tamil Nadu que no estén conectados por tren o autobús. Los precios son infímos y los autocares acostumbran a estar llenos con continuas paradas en su recorrido. Esta región al sur de la India es una de las más espirituales del país y la facilidad de moverse de un sitio a otro significa un reclamo perfecto para todo mochilero que se precie y ande buscando las raíces de esta cultura milenaria.

De Kumbakonam a Chidambaram existen apenas 50 kilómetros de distancia pero tardamos una hora y media en recorrerlos; aunque por 14 míseras rupias nadie se pondrá a quejarse al conductor, ¿verdad?

La estación de autobuses de Chidambaram se encuentra apenas a 500 metros del templo que da nombre a lugar y significa el reclamo principal de la zona. Es un placer observar que los autobuses estacionan en el centro, de esta manera podemos evitar rickshaws, taxis y dedicarnos a pasear por la ciudad en busca del templo y de paso vas echando un vistazo a las diferentes opciones para dormir.

Chidambaram apenas tiene unos 60,000 habitantes y eso en un país como en la India se agradece. Cuando llegué a esta localidad a mediados de mayo hacía un calor y una humedad de mil demonios y mi espalda maltrecha necesitaba un descanso. Así que me propuse cuidarme bien e hice una parada en el hotel Ritz buscando una habitación con aire acondicionado. El tipo del hotel no parecía demasiado simpático y me dijo que el A/C no funcionaba. Además, me enseñó la lista de precios de habitaciones y a todas les sumó unas 300 rupias de más. Parecía como si se burlara de mi o quizás pensara que no sabía leer… Sin ganas de empezar a discutir, me largué y encontré una doble con A/C en el hotel Akshaya (a las puertas del templo) por unas 600 rupias. Lo que no me esperaba es que la mayor parte del tiempo las pasé a oscuras debido a los continuos cortes de electricidad que sufre la ciudad.

templo-chidambaram

Una de las torres principales del templo de Chidambaram

Con el abrasante calor no tenía muchas ganas de recurrir a la inventiva y buscarme la vida hablando en tamil a través de la guía, así que me acerqué a un restaurante con comida medio internacional en la calle principal del pueblo en dirección a la estación. A veces, un simple menú en inglés alegra a más de un mochilero devastado por el bochorno o al espalda como era mi caso en esos momentos.

Lee también:  Viaje a India: ¿Kerala o Tamil Nadu?

El templo de Chidambaram es enorme. Se le conoce también por el nombre de Nataraja -la modalidad de la deidad de Shiva en su forma de danzarín cósmico- y en él tampoco encontré ningún turista. Algún hindú con cámara y tejanos que probablemente venían de visita de Chennai o Bangalore pero ningún rastro de vida occidental.

El templo es uno de los más importantes dedicados a Shiva, uno de los más antiguos de la India y se encuentra catalogado como uno de los cinco grandes templos en los estados de Tamil Nadu y Andhra Pradesh. Por esta razón, el templo de Chidambaram recibe un gran número de peregrinos a lo largo del año.

El complejo consta de 16 hectáreas, 9 puertas y se encuentra en el corazón de Chidambaram. Lo más impresionante del templo son probablemente las 4 torres (gopurams) que apuntan a los diferentes puntos cardinales y se levantan hacia el cielo con sus 80 metros de altura. Las torres están decoradas con imágenes de la mitología hindú especialmente con manifestaciones de Shiva.

templo-hinduA pesar de no encontrar a ningún otro extranjero en el recinto del templo, en Chidambaram parecen ser más vivos que en los otros pueblos que visité en Tamil Nadu. Con cierta rapidez, observas que algunos locales buscan al turista para ofrecer sus servicios de guía o vender alguna cosa.

Se puede entrar en el santuario con previo donativo y quitándote la camiseta. Ofrecí en un primer lugar 10 rupias y me miraron mal así que saqué de la cartera un billete de 50 y, según sus caras, les pareció que era un decisión mucho más acertada.

Lee también:  Visita al templo de Thanjavur en Tamil Nadu

A nivel personal me pareció que el templo de Chidambaram no tiene más encanto que los de Kumbakonam o Thanjavur pero el espíritu que se respira en él es increíble. Hay un montón de monjes, niños y mayores, con curiosos peinados y sin camiseta. Llevan una especie de moño en la parte delantera de la cabeza con una especie de contorno en forma de ensaimada en su peinado. Algo que con el colorido de las torres del templo cualquiera diría que se halla en medio de la India o en el mismo barrio de Chueca.

El atardecer es la mejor hora para pasearse por los templos. Suelen cerrar a las 9 de la noche así que es el lugar ideal para escaparse del ruido de las motos y los rickshaws y dedicarse al sano arte de examinar al personal: familias que vienen a hacer el pic-nic de rigor, monjes que van de un lado a otro, niñas que venden fruta, vacas que van por donde les da la gana y todo aquello que solamente sería posible en un lugar como en la India.

Sin ningún aumento de precio te facilitamos la reserva de tu viaje:

Puntúa este artículo
3 Comentarios
  1. Prognatis 29 mayo 2008
  2. alior 30 mayo 2008
  3. Quique 30 mayo 2008

Deja tu respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *