Visita a Saint Girons en Ariège

saint-lizier-ariege

Visitar una población el mismo día en que celebra su mercado semanal es una de las mejores cosas que pueden pasarte de viaje. Lejos de catedrales, edificios suntuosos o vistas a las montañas, el calor humano y el colorido que desprende un mercado tradicional te amplifica los sentidos, te sube el ánimo y a partir de ahí el nuevo destino lo tendrá mucho más fácil para conquistarte.

Precisamente eso es lo que nos ocurrió a nuestra llegada a Saint Girons en la región francesa de Ariège. Las paradas estaban preparadas y la vecindad hispana y los productos locales franceses ofrecía un bonito espectáculo de jamones serrano, salchichones, quesos, mermeladas, miel y verduras.

saint-girons-ariege

El río a su paso por el centro de Saint Girons

Al final del paseo y de las paradas encontramos un bar con terraza donde observamos a los locales comiendo los productos que previamente habían comprado en el mercado. Dialogué con uno de los clientes y me alegré al comprobar que los dueños del bar no se rasgaban las vestiduras si consumías una bebida mientras abrías tus bolsas y esparcías la compra del mercado sobre la mesa. Así que, sin pensárnoslo dos veces, volvimos al mercado y nos abastecimos de buen queso, embutidos y pan y nos pusimos a disfrutarlo con unas buenas cañas en el la terraza del bar. Saint Girons nos había ganado.

Tras la comilona paseamos por Saint Girons. Sinceramente no encontré nada especial en esta población. Al contrario que la vecina Saint Lizier, el nacimiento de esta localidad no se remonta a épocas medievales y más bien es conocida por ser un clásico punto de paso durante las etapas del Tour de Francia en dirección a los puertos de montaña de los Pirineos.

iglesia-saint-girons

La iglesia de Saint Girons

Aunque carezca de una gran historia, Saint Girons se encuentra en la confluencia de tres ríos -Salat, Lez y Baup-. Uno de ellos cruza el centro y ofrece una bella estampa con la iglesia del pueblo al fondo.

Lee también:  Playa y pescado en Súa, Ecuador

Con todo, Saint Girons ofrece un paseo amable, una decoración cuidada al más mínimo detalles -calles limpias, farolas decoradas con flores, terrazas armoniosas- y, además, será el punto principal para tus compras si viajas a esta parte de la región de Ariége.

Donde comer

saint-girons-cuisine

La cocina del restaurante Beauregard en Saint Girons

A parte del mercado y los bares de su alrededor, encontramos un magnífico restaurante que no dudamos en repetir durante nuestra estancia en Ariège. Se trata del Chateau Restaurante Beauregard -ojo, que la web salta con la típica musiquita-. Lo encontraréis en la Avenue de la Resistance y forma parte de un suntuoso Chateau convertido en hotel.

Aunque los precios pican un poco merece la pena disfrutar de su comida en su terraza. Ofrecen carnes a la brasa como un estupendo solomillo o un cochinillo bien crujiente y tierno así como un delicioso magret, caracoles a la provenzal y variados postres.

El restaurante se convirtió en uno de esos lugares donde tienes la sensación que verdaderamente estás de vacaciones, el tiempo se detiene y los camareros no se apremian con un siguiente turno a la espera de sentarte en tu cómoda silla.

Ofrecen un menú de 5 platos -sopa, entrante frío, entrante caliente, plato principal y postre- que puede combinarse. Si le sumamos el vino y los cafés el total nos salió alrededor de unos 50 euros por cabeza.

cochinillo-brasa

terraza-beauregard-girons

Sin ningún aumento de precio te facilitamos la reserva de tu viaje:

Puntúa este artículo
,
2 Comentarios
  1. Devjani 17 octubre 2012
  2. Quique 18 octubre 2012