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Visita a Medellín


Pasamos 3 días en Medellín después del primer breve paso por Bogotá y nada más llegar notamos la gran diferencia de temperatura que hay entre las dos principales urbes de Colombia.

Mientras que la capital se encuentra en terreno elevado, Medellín está situada en un valle que le da un clima subtropical teniendo temperaturas entre 18 y 35 grados durante todo el año. Por ello se le llama la ciudad de la eterna primavera y, ya desde los tiempos coloniales, era como el lugar de veraneo de las familias pudientes de la época.

La verdad es que el calor me resultó algo sofocante y fue una de las razones por las que pateé y ví menos de la ciudad de lo que me habría gustado.

Para moveros por la ciudad e ir visitando los distintos interesantes podéis moveros con el metro.

Nosotros así lo hicimos y comenzamos la visita por el centro de la ciudad. Allí, en la Plaza Botero y la Plazuela Nutibara se pueden contemplar múltiples esculturas de Botero – artista muy admirado en la ciudad- y el bonito Palacio de Cultura. Desde allí, nos dimos un paseo hasta la Plaza Cisneros, pasando por calles que albergaban una gran cantidad de comercios de todo tipo: souvenirs, camisetas, calzado, artilugios y reparación de móviles, baratijas, piezas para collares y pendientes…etc…etc. La plaza tiene un gran número de grandes postes que por la noche se iluminan.

Aprovechamos para hacer parada técnica en una pequeña galería comercial dedicada sólo a ferretería y móviles para comprar una nueva pantalla para mi maltrecho cacharro de celular -como lo llaman por allá- y seguimos deambulando bajo el fuerte Sol.

Ni se os ocurra hacer turismo entre el mediodía y las 4 de la tarde salvo que os guste quemaros al Sol.

Existen multitud de parques en la ciudad donde podéis refrescaros, como por ejemplo el Parque de Los Pies Descalzos, con decoración de inspiración Zen, con estanques donde poder refrescarse e incluso un pequeño bosque de bambú. En toda su superficie podréis caminar tranquilamente con los pies desnudos.

Una mañana la dedicamos a subir al famoso Pueblito Paisa. Situado en el Cerro Nutibara, consiste en una pequeña recreación de lo que era un poblado paisa de mediados del siglo XX. Se puede subir caminando sin ningún problema aunque la verdad es que nos decepcionó un poco por sus pequeñas dimensiones. Una antigua escuela, una vieja estación de radio, la barbería y alguna casa es lo que tiene que ofrecer esta pequeña muestra. Existe un pequeño restaurante muy vistoso y bien decorado aunque no lo utilizamos porque el tema no daba para pasar allí toda la mañana. Una horita y media y vais servidos.

Una de las cosas que está de moda por Medellín es el tour de Pablo Escobar. Aunque nosotros no lo hicimos sí que vimos carteles anunciándolo en nuestro hostal y conocimos a un Suizo que estaba emocionado con el tema y que lo haría el día siguiente al de nuestra partida. Nos comentaba que te llevan con una furgoneta a los lugares que tuvieron algo que ver en la vida del más famoso narcotraficante de Colombia y, quizás, del mundo entero.

Para los amantes de la cultura existen museos como el de Antioquía -con una buena representación de las obras de Botero-y el Museo de Arte Moderno de Medellín.

La verdad es que nosotros nos lució más el pasearnos por la ciudad tranquilamente y ver lo que nos íbamos encontrando al paso pero podéis encontrar varias oficinas -tipo quioscos- de turismo (nosotros fuimos a la que se encuentra justo en la Plaza Botero, al lado del Palacio de Cultura) donde conseguir un buen mapa y os puedan indicar.


Publicado por el Martes, 16 febrero, 2010
Categorías: Colombia, Sudamerica en seis meses


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