Visita a Calvi y la isla Rousse

isla_rousse

El ambiente por el noroeste de la isla de Córcega es más bien tranquilo. La vida transcurre en la playa y por las noches algunas terrazas se llenan en la localidad portuaria de Calvi. La escena nocturna es más bien escasa, sin embargo encontramos en la plaza de la Iglesia un grupo de restaurantes con terrazas.

Examinamos los precios y observamos que todos se habían puesto de acuerdo con los precios (más o menos una media de 25 euros el menú de noche) así que la segunda opción para escoger fue ver qué terraza estaba más concurrida. Chez Doumé parecía ser el restaurante indicado y hacia allí nos dirigimos.

Comimos estupendamente y aparte de unos mejillones, recuerdo una fantástica sopa de pescado. Generalmente en Francia la sirven con pequeñas tostadas que untamos con una salsa parecida al allioli y las barnizamos con queso rallado. El contraste de sabores cuando hundimos la tostada en la sopa es espectacular. Dos platos, postre, cafés y chupitos nos salió por 30 euros por cabeza.

sopa_pescado_francesa

Mejillones y sopa de pescado francesa

Al día siguiente abandonamos el hotel y seguimos rumbo hacia el este con la isla Rousse como primer destino en nuestra escapada del día.

El día se nublaba por momentos y cuando eso ocurre en un viaje tiendes a pasar por alto algunos detalles del recorrido y le das un poco más de gas al coche para llegar al siguiente destino.

Llegamos a la Île-Rousse en apenas una hora. Solamente distan unos 30 kilómetros siguiendo la costa norte de Córcega entre Calvi y la isla. Encontramos algo de tráfico y las habituales rotondas interminables al salir de la ciudad y una vez llegados a la isla Rousse nos dirigimos al parking abierto que existe a los pies del peñasco de color rojizo que da nombre a la localidad.

Lee también:  Visita a la costa sur de Córcega y Sartène

ile_rousse

Île Rousse (o Isula Rossa en corso) es un centro turístico importante dentro de Córcega. No obstante, a finales de abril no encontramos demasiados turistas por la zona. Tras dejar el coche subimos una pequeña senda que rodea la montaña y se encarama hasta el faro de la isla. Por el camino podemos observar en algunas zonas las olas chocando contra las rocas de color rojizo y en otras zonas unas aguas turquesas y apaciguadas te abren las ganas de pegarte un buen zambullido.

A pesar de ser uno de los reclamos turísticos de Córcega, la visita a la isla Rousse no me pareció nada del otro mundo. Tras contemplar el día anterior la espectacular costa oeste entre Porto y Calvi, la île Rousse se colocó en una segunda categoría dentro de la clasificación paisajista que inconscientemente iba calibrando en mi cabeza durante el viaje.

Quizás fueron las nubes o el anodino escenario que uno contempla al ver el interior del pueblo desde el faro pero antes de la île Rousse otros lugares de Córcega permanecerán en mi memoria con mejor recuerdo: Porto, la playa de Bussaglia, las islas Sanguinarias, las playas de Porto Vecchio, el cañón de Spelunca, las ruinas de Filitosa o Bonifacio

En fin, dejamos la île Rousse atrás y emprendimos marcha hacia el interior. El siguiente destino era probar suerte en un pueblo de interior corso y el escogido fue Corte.

Sin ningún aumento de precio te facilitamos la reserva de tu viaje:

Puntúa este artículo
3 Comentarios
  1. geracdo 28 junio 2011
  2. Veronica 28 junio 2011
  3. Quique 28 junio 2011