Turquía (8) Viajando por Arsameia, Sanliurfa y Harran

turquia harranPartimos del monte Nemrut en dirección a Sanliurfa. Habíamos disfrutado unas horas entre las colosales y mágicas estatuas de Nemrut colgadas a más de dos mil metros de altura. Tocaba entonces volver al coche y dirigirnos hacia la frontera con Siria.

El camino que lleva a Nemrut no está asfaltado y uno tiene que conducir con cuidado. Aunque no parece haber demasiado precipicio, el camino mengua en ciertas zonas y los locales -si es que tienen coche- van como locos. Por fortuna en este sentido, la mayoría de los kurdos de la zona tienen como mucho un burro o un asno para transportarse. A la mayoría de ellos les basta con sus piernas.

Tuvimos la mala suerte de pinchar al cabo de unos minutos. El camino, como comentaba, era pedregoso y algún guijarro traicionero nos pinchó una de las ruedas de nuestro coche alquilado. No tuvimos demasiados problemas en cambiar la rueda y cuando llevamos a la civilización, es decir, cuando finalmente descendimos la ladera que lleva a Nemrut y volvimos a la carretera encontramos un mecánico que nos puso un parche por una sonrisa y una buena propina. Nada más. Ni tan siquiera nos puso precio a la obra. Habitualmente en estas ocasiones acabas pagando más de lo habitual pero con una sensación de buena fe imborrable.

turquia arsameiaTeníamos media jornada para llegar a Sanliurfa y decidimos antes visitar la antigua y mítica Arsameia. Se trataba de la capital veraniega del reino de los Comagenes. Se encuentra a unos kilómetros en descenso de Nemrut y merece la pena realizar el pack en un mismo día gracias a su proximidad. Hay una entrada en el mismo recinto que cobran unos 4 euros. A partir de ahí uno puede campar a sus anchas por el amplio lugar.
En Arsameia encontrareis un relieve espectacular del año 50 antes de Cristo, se encuentra en gran estado y en él aparece Hercules saludando al Mitridate, rey de los Comagénes. Existe también un antiguo fortín, el Eski Kale, que hoy en día parece una ladera bien pronunciada con unos cuantos muros que todavía se mantienen en pie. Existe un pasaje por el interior de la montaña que desciende a 158 metros a través de escaleras. Uno aquí se arrepiente de haberse olvidado el frontal en el coche porque la aventura está asegurada. Por el monte se pueden admirar diferentes esculturas y relieves de gran importancia.

Llegamos a Sanliurfa, una gran ciudad situada en una planicie muy cerca del Eufrates y de la frontera con Siria. Creo que nunca había bebido tanta agua y meado tan poco. El árido paisaje, el sofocante calor y los ríos de sudor que caían por mi cara evaporaban por completo el agua de mi cuerpo. Bebía, bebía y no meaba.

Una gran parte de la población de la zona es kurda y la comunicación para el viajero se vuelve difícil. Los signos y las miradas prevalecen ya que poco más que turco vais a encontrar por la zona. El nombre de la ciudad viene de la importancia que la antigua Urfa tuvo durante la guerra de independencia y se bautizó a la ciudad como Sanli – Urfa, la Urfa Gloriosa. Su pasado abruma. Sanliurfa era una de las ciudades importantes entre el Eufrates y el Tigris durante los siglos IV y XIII antes de Cristo. Se encuentra en la cuna de Mesopotamia con otras ciudades vecinas como Ur, Harran y Duru. Además, el lugar es famoso por el nacimiento de Abraham y Job, personajes bíblicos donde los haya, y se conmemora en la misma ciudad. Por ella han pasado un sinfín de civilizaciones durante la larga historia de Sanliurfa: acadinos, sumerios, babilonios, hititas, armenios, asirios, persas, macedonios, seljúcides, arameos, romanos… vamos, casi todos los que estudiaste de la historia antigua y más.

turquia sanliurfaEncontramos un hostal decente y barato en el centro de la ciudad moderna. Nos instalamos los tres y decidimos aprovechar el día para visitar Harran.

En ella existía una de las bibliotecas más antiguas del mundo a unos kilómetros al sur de Sanliurfa. En ella se encuentran ruinas arqueológicas de gran valor. Se dice que Adán y Eva acabaron en este lugar después de ser expulsados del paraíso. Harran hoy en día es famosa por sus casas tradicionales en forma de colmena. Están erigidas en adobe y sin madera alguna. Se pueden visitar algunas por el lugar. Vigilad con los niños porque os van a perseguir durante todo el día. La verdad, después de luchar un buen rato con ellos, lo mejor es acordar el precio con uno de ellos para que os haga de guía y así los demás os dejarán tranquilos. A nosotros nos persiguieron durante unas buenas horas bajo el sofocante sol y la mejor idea finalmente fue pagar a uno de ellos y los demás finalmente nos dejaron tranquilos. Además va bien porque se saben todos los escondites y los lugares para tomar las mejores fotos.

turquia viajeEn la zona historia encontraréis las ruinas de la muralla y las fortificaciones todavía en pie. Hay una puerta todavía de la ciudad y algunas otras estructuras. El pueblo actual es pobre y la vida debe ser muy dura por estos parajes donde el agua no asoma ni por suerte. Hay un elevado número de niños y todos os perseguirán in piedad. Así que armaros de paciencia y buen humor o acabareis odiando Harran por vuestras vidas.

A la vuelta el amo del hostal nos pidió los pasaportes. El finlandés había dejado el suyo en la oficina donde alquilamos el coche. El señor no lo entendió. Le dimos el teléfono de la oficina para que los llamara para así entendiera lo que le estábamos intentando decir en inglés, español e italiano. Pero no funcionó. El hombre se puso furioso. Quería el pasaporte como fuera hasta que finalmente el finlandés, en una muestra de orgullo, decidió que aquello debía solucionarse en la comisaría. Así que nos dirigimos de excursión hasta una comisaria turca donde entro el finlandés y el señor del hostal. Nosotros nos tuvimos que quedar fuera. Tras media hora salieron ambos contentos del lugar. Por fortuna había un policía que hablaba un poco de inglés y entendió la historia. Por lo visto en toda la frontera del sur de Turquía están obligados por ley a pedir los pasaportes a los viajeros. La policía llamó a la oficina de alquiler de coches en Goreme y por lo visto les pegaron una buena bronca por pedir el pasaporte como depósito. Así que se solucionó el tema, se tomaron unos tés con los policías y pudimos llegar al hostal donde nos esperaba una buena ducha fría para quitarnos el sol abrasante de Harran.

turquia viaje sanliurfaAl día siguiente -el último día que compartíamos nuestro viaje con el pesado finlandés- nos dispusimos a disfrutar de la ciudad de Sanliurfa. El casco antiguo es uno de los más sorprendentes, tranquilos y bonitos de Turquía. Da la sensación de encontrarse en una ciudad musulmana moderna sin apenas turismo. Parece como si uno andara y tras sus pasos no cambiara el curso de la historia porque Sanliurfa tiene la personalidad suficiente para no cambiar su rumbo humilde pero digno hacia la historia. Se respira un ambiente conservador en la ciudad. No vas a encontrar una cerveza en el lugar –al menos nosotros no la encontramos- pero existen unas terrazas con jardín para tomar el té que nada pueden envidiar a una cerveza.

El bazar antiguo es una delicia donde sólo verás locales circulando y comerciando en su interior. Ideal para hacer tus compras de viaje sin tener que regatear precios absurdos de inicio. Abunda la fruta y los vegetales pero también hay bonitas telas y vestidos.

Una de las visitas imprescindibles de Sanliurfa sin duda es la mezquita de Halil-ur-Rahman. Sus jardines acercan a uno a la legendaria piscina de peces sagrados. El rey Nemrut lanzó a Abraham al fuego y milagrosamente las llamas se convirtieron en preciosos peces. Hoy en día la piscina está repleta de peces que los locales alimentan con engrunas de pan mientras pasean por los bonitos jardines del recinto. Un lugar verdaderamente amable para descansar y disfrutar entre los locales.

Nos quedamos otro día en Sanliurfa. El finlandés se había finalmente largado de vuelta a Goreme y aprovechamos la tranquilidad para tomarnos las vacaciones como a nosotros nos apetecía. Sin prisas. Nos quedamos un día más de lo previsto en la ciudad. Sanliurfa es una ciudad ideal para el descanso del viajero. Comimos bien, nos tomamos hamanes, paseamos tranquilamente por el delicioso casco antiguo y degustamos la ciudad para que después -al cabo de los años- acabara convirtiéndose en uno de los recuerdos más entrañables de Turquía.

turquia abraham sanliurfa peces

Imágenes, Baby7, Newmannsm

Sin ningún aumento de precio te facilitamos la reserva de tu viaje:

Puntúa este artículo
4 Comentarios
  1. smeapsSpula 6 marzo 2010
  2. jacoboromo_GDL 1 diciembre 2010
  3. cprieto 19 noviembre 2012
  4. Quique 20 noviembre 2012