Viaje a las islas Eolias: Salina


Reinicio mis aventuras por Sicilia a través de mi segunda etapa en esta maravillosa isla realizada a finales del año pasado.

Volé con un vuelo económico de Windjet de Barcelona a Palermo y partir de ahí me dirigí hasta Milazzo donde parten los ferries en dirección a las islas Eolias. Era mi destino escogido para esta segunda etapa por tierras sicilianas y, aunque me encontraba en temporada baja, los malos horarios no podían interponerse en mi cometido.

Durante el verano existen ferries directos a las islas Eolias (Stromboli, Panarea, Lipari, Vulcano, Alicudi, Filicudi, Salina) desde la misma Palermo. No obstante, en temporada baja se tiene que viajar hasta Milazzo donde existe una línea de ferries en dirección Salina y Lipari, las más grandes entre las islas Eolias.

En la página de La Sicilia podréis encontrar más información sobre ferries.

En menos de un par de horas llegamos al puerto de Santa María de Salina. Encontré tiendas donde se alquilaban motocicletas a buen precio y no lo dude un instante. La libertad de moverme con por la isla con facilidad era una de mis prioridades especialmente en lugares tan remotos donde el servicio de transportes va bien escaso, especialmente en temporada baja.


Bordeé la costa hasta llegar a Pollara donde tenía reservada una pequeña habitación de hotel. En toda las Eolias no encontré ningún hostal y por unos 40 euros me sirvió a diario para investigar durante el día el resto de las islas que conforman el archipiélago de las Eolias.

Pollara se encuentra curiosamente en el interior de un cráter con vistas al mar. Es uno de los lugares más sorprendentes que he visto nunca. Playas negras, un mar bravo, vegetación y montaña carcomida por la lava.

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En el corazón de la isla de Salina emerge la montaña más alta de las Eolias y sus laderas besan el mar arropando a los habitantes de la isla en sus puntos más costeros. No obstante, la población en la isla es escasa y si viajáis en temporada baja como yo apenas veréis gente por la calle.

Existen una buena lista de excursiones que pueden realizarse en Salina. Desde lo alto de las montañas uno puede atisbar todas las islas que conforman el archipiélago de las Eolias gracias a su posición estratégica.


Caminar, gozar de la naturaleza y disfrutar de la calma que ofrece la vida serena y que casi todos hemos abandonado en lugares civilizados es uno de las cosas que más apreciaréis a vuestra llegada a Salina.

Me subí al Monte Fossadelle Felci, la montaña más alta de Salina. Partí desde Valdichiesa donde existe un fácil camino que pasa por un santuario y en un par de horas llegué al cráter de la montaña. Las vistas son espectaculares de la isla, el Mediterráneo y las demás islas Eolias incluyendo el Stromoboli, un auténtico Mordor en la vida real del que hablaré en sucesivos posts.

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