Viajando en globo en Antioquía, Colombia

Las montañas de Antioquía es una vista inolvidable desde el globo

Las montañas de Antioquía es una vista inolvidable desde el globo

Amigos viajeros, seguramente cuando nos preguntan acerca de viajes en globo -por lo menos a los europeos- nos viene inmediatamente a la cabeza Turquía y su Capadocia, realmente espectacular.

Yo tuve la suerte de que me propusieran tener la experiencia de hacer un pequeño viaje en globo en el departamento de Antioquía, en Colombia. Medellín es la capital de este departamento, rico en cultura y amor de sus gentes, como el resto de Colombia.

Las dimensiones de la lona del globo te hacen sentir enano

Las dimensiones de la lona del globo te hacen sentir enano

La Pintada es el nombre del pueblo donde disfrutamos de la experiencia de recibir el primer amanecer del mes de julio a más de 1.200 metros de altura, admirando las vistas de esta maravillosa tierra.

Mi viaje realmente comenzó la tarde del sábado en la capital, Medallo, donde descubrí uno de los rumbeaderos donde mejor me lo he pasado en los últimos meses.

Comenzando a darle gas..

Comenzando a darle gas..

...y se levantó..

…y se levantó..

Si pasáis por Medellín, por favor, no dejéis de ir de fiesta a la fonda del Dulce Jesús Mío. Buen ambiente, fiesta continua animada por un staff que se desvive por hacerte pasar una noche angelical, con variedad de música que va desde el vallenato a las canciones típicas de navidad, pasando por cumbia o salsa. Mucho ritmo latino donde se mezcla también música más moderna en un crossover fantástico al que acompañamos con una buena botella de ron.

A pesar de lo bueno de la rumba, nos retiramos temprano ya que al día siguiente había que estar en La Pintada que, como os he comentado, es el lugar donde la empresa de globos normalmente realiza sus operaciones.

Lee también:  Llega el Rally Dakar 2016
El lugar de salida en sí es ya una recompensa

El lugar de salida en sí es ya una recompensa

El pueblo está a sólo 75 kilómetros de Medellin, en el área suroeste del departamento, pero fácilmente puedes tardar como 2 horas en recorrerlos debido a que hay que atravesar unos puertos de montaña por carretera de un carril en cada sentido. Además, sabéis por mis artículos que amo a Colombia, pero creo que soy justo al afirmar que conduciendo por este tipo de carreteras estrechas al borde precipicios y llenas de curvas, hay auténticos kamikazes, tanto en moto como en carro. Así que: ¡¡se va pasito mijito!!.

Le debo agradecer a mi especial amiga Cristina el haberme puesto en contacto con Flotte, la empresa de vuelos quienes son extraordinariamente amables y te ofrecen un trato exquisito con una gran confianza para pasar un momento memorable. Eso sí, no penséis que cuando se acaba el vuelo os vais sin más.

Como muestra de cortesía -y para que aprendáis más sobre el equipo de vuelo- hay que desmontar el globo -que no es precisamente ligero- una vez acabada la actividad.

Cristina, Esteban y yo...los 3 expedicionarios!

Cristina, Esteban y yo…los 3 expedicionarios!

El precio del vuelo es de 270.000 pesos colombianos por persona, unos 115 euros. La duración, que depende del clima reinante, puede ser de una media hora.

El plan del día es sencillo, se queda a las 5:30 de la mañana en un hotel del pueblo y de allí se va en grupo hasta el punto de operaciones elegido. Próximamente pretenden ampliar la oferta de vuelos, pero ahora hay sólo 3 turnos diarios, de manera que sobre las 10 de la mañana ya habíamos terminado y estábamos de regreso al hotel para disfrutar de un merecido desayuno.

Lee también:  Visita al Parque Nacional de Tayrona en Colombia

Me sorprendió la gran estabilidad de la cesta y la sensación de ingravidez, muy distinta a la del parapente, pero igual de excitante. Os aseguro que las vistas de Antioquia al amanecer bien valen la pena.

Gravitando por encima de las montañas y verdes valles de Antioquía

Gravitando por encima de las montañas y verdes valles de Antioquía

Nuestro piloto, Esteban -un paisa super bromista-, nos hizo el viaje muy divertido. En la cesta, además de él, estábamos Cristina y yo. Eran casi las 7 de la mañana y subimos a más de 1.200 metros de altura divisando el emblemático rio Cauca y las hermosas montañas encubiertas por unas nubes y neblinas que te llenan de la satisfacción al ver cumplido el objetivo del viaje: ver el mundo desde otra perspectiva.

El resto del día lo dedicamos a descansar un poco y disfrutar del clima soleado en la piscina del hotel, junto con una piña colada (sin alcohol). Había operación retorno hacia Medellín por lo que decidimos salir temprano de regreso y poder parar en una fonda de carretera para almorzar uno de los platos colombianos más conocidos y tradicionales: la bandeja paisa.

Y así, entre frijoles, arroz, huevo frito, chicharrón y demás, me despido de vosotros hasta el próximo viaje.

Sin ningún aumento de precio te facilitamos la reserva de tu viaje:

Puntúa este artículo
8 Comentarios
  1. Avistu 17 julio 2013
  2. Alex 19 julio 2013
  3. Gonzalo Ordoñez 22 octubre 2013
  4. Marisol 26 noviembre 2013
  5. Cara Carolina 10 diciembre 2013
  6. Cristina 28 enero 2014
  7. Mauro Vásconez 13 febrero 2015
  8. Wilmar 20 junio 2015