Vacaciones con sorpresa

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¿Cómo elegís vosotros unas vacaciones? ¿buscáis primero el sitio y luego las fechas o viceversa? Si eres de los que se plantea eso de “hay un puente y tengo cuatro días que le puedo pedir al jefe” para luego buscar el destino, acaba de aparecer una modalidad de viajar en la que no sabrás a donde irás hasta el último minuto.

Así es, una agencia de viajes irlandesa se ha convertido en la primera del país en ofrecer, como parte de sus promociones, viajes a destinos, literalmente, desconocidos por el viajero. Uno hace, y paga la reserva, pero sólo Dios, y el vendedor, saben exactamente a dónde vas a ir.

“Nuestra campaña se dirige exclusivamente al viajero aventurero y que goza de flexibilidad”, ha declarado el gerente de la empresa, Daniel Curry. “En pocas palabras, usted dice cuando y nosotros decidimos a dónde” añadió.

Por supuesto, la idea se acoge con escepticismo, acostumbrados como estamos a leer en prensa (o incluso sufrir), timos, engaños y “malentendidos” por culpa de la letra pequeña de muchos contratos o de la mala fe de una minoría. En este caso, uno no va a acabar en una tienda de campaña en Palermo o en una cueva en los Pirineos. A los clientes se les garantiza que las vacaciones serán en una de diez posibilidades del continente europeo, desde Ámsterdam a Varsovia, y que los hoteles serán, como mínimo de tres estrellas.

Un viaje de dos noches cuesta desde 199 euros y de tres noches desde 229 euros, e incluye vuelos de ida y vuelta, alojamiento en hoteles de tres estrellas y todas las tasas e impuestos habituales.

El destino final sólo se sabrá 28 días después de hacer las reservas y si uno quiere viajar en Septiembre, tiene hasta el 31 de mayo para ello.

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Como en muchas ideas originales, uno no tiene muy claro si es la cuadratura del círculo o una inspiración que seguirán muy pronto otras agencias de viajes, incluso en España. De todos modos a mí me gusta saber a dónde voy aunque a veces tome la decisión con muy poca antelación (como mi actual viaje a Grecia, con los billetes comprados sólo el 21 de abril).

Desde luego, mi definición de “aventura” se relaciona más con escalar un glaciar, recorrer el desierto del Gobi en una furgoneta ex-URSS o tirarse en paracaídas sobre Nueva Zelanda. Y para flexibilidad, la que tiene uno que tener cuando en los paneles del aeropuerto de turno, su vuelo empieza a aparecer en la categoría de “retrasado”.

desierto del gobi
Web, Findabreak

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