Turquía (4) Viajando desde Estambul hasta la Capadocia

Google +TwitterFacebook


La noche del tercer día de nuestro viaje a Turquía decidimos abandonar Estambul para internarnos en el interior del país. El primer destino: Capadocia. En todas las guías, en todas las páginas de internet o artículos de revistas definen este territorio como uno de los espectáculos más impresionantes y curiosos del mundo. Así que no nos lo queríamos perder para nada del mundo.

Nos dirigimos a la estación de autobuses de Estambul y aquello parecía un infierno. El lugar es gigantesco y había gente por todos lados. Nos hicieron esperar en una sala de un segundo piso hasta que acondicionaran el autocar. Era realmente extraña la situación pero con el billete en mano y controlando al tipo que parecía ser de la compañía nos sentimos más tranquilos. Al cabo del rato, tuve que ir al baño y a la vuelta me resultaba imposible encontrar el lugar. La calle estaba repleta de locales exactamente iguales. Tras subir a un par encontré por fin Guido y pude descansar tranquilo.

Reserva tu viaje al mejor precio:

Finalmente subimos al autocar y desde él presenciamos algo insólito. Un grupo de chicos emprendían su marcha para alistarse al ejército y en medio de la estación se hallaba una multitud increíble de gente cantando, bailando, llorando. Algunos estaban pegando saltos encima del coche, otros agarraban a su pareja y se ponían a bailar mientras cantaban una canción que más bien parecía un sollozo enérgico. No tenía claro si era una mezcla de tristeza o alegría a la vez. Aquella escena se me ha grabado siempre en la memoria por su impacto sentimental.

Abandonamos Estambul en dirección a Göreme. Iba ser una larga noche en el autocar y lo aprovechamos para dormir. No obstante, a medio camino me desperté y a mi derecha me esperaba un escenario maravilloso. Habíamos entrado en la Anatolia central y me encontré con el lago Tuz -o Tuz Gölü en turco-, un enorme lago salado que parecía no terminar nunca con sus 80 kilómetros de longitud y 50 de ancho.

Un lugar impresionante donde el mismo mar parece tragar a uno literalmente en la inmensidad de su espacio.

Imagen, Becklectic

Puntúa este artículo
2 Comentarios
  1. Gabriel Tarazona 20 diciembre 2011
  2. Quique 20 diciembre 2011