Tragedia en Birmania

Desde mediados de Enero, tras recorrerlo durante un mes, no he dejado de recomendar a propios y extraños la visita a un país casi completamente aislado del resto del mundo. Un país que cuenta con los habitantes más amables, más acogedores y más simpáticos del mundo. Un país que, paradójicamente, está bajo el férreo puño comunista de una dictadura de partido único que se niega a soltar las riendas del poder desde hace casi medio siglo.

No hablo de Cuba, aunque tiene playas, ni de Irán, aunque cuenta con milenarios tesoros arqueológicos, ni tampoco de Corea del Norte, aunque también cuenta con China como aliado. El pequeño paraíso al que me refiero es Birmania, la actual Myanmar.

Hubiera querido que mi primer texto sobre ese país se centrara en sus gentes y en su sempiterna sonrisa, muchas veces resignada. Sin embargo, porque a veces llueve sobre mojado, he de hablar sobre la otra tragedia que se ha abatido sobre ellos.

El pasado fin de semana, el ciclón tropical Nargis arrasó su costa, especialmente Pegu, Mon, Kare, Irrawady y Rangún, la antigua capital, con olas de hasta 7 metros de altitud y vientos huracanados. El área más devastada produce el 65% de la cosecha de arroz, elemento indispensable de la dieta asiática. Dado el secretismo que impera en Myanmar, las cifras de muertos y desaparecidos que da el Gobierno, están muy por debajo de las que proporcionan la ONU, Cáritas y otras ONGs que, precariamente, trabajan sobre el terreno.

Se estiman en 100.000 los fallecidos y alrededor de 1.000.000 de personas se han quedado sin hogar.

El 40% de las víctimas son niños.

Hasta ahora, los dirigentes sólo han autorizado la llegada de dos aviones cargados de ayuda humanitaria, tal es su incompetencia y el desprecio que sienten hacia los suyos. Mientras las calles donde se alojan los generales estén despejadas de árboles caídos, cosa que los soldados ya se han encargado de hacer, ellos estarán tranquilos.

Después de haber fracasado en alertar a la población civil (pese a que India les avisó con tiempo del rumbo y características del huracán), ahora miran con lupa la tramitación de los necesarios visados para aquellos que sólo quieren ir a ayudar.

Y, mientras tanto, la gente pasa hambre, sed y carece de refugio.

Si quieres ayudarles, aquí tienes algunos enlaces útiles:

Cruz Roja Española

Cáritas Española

Médicos Sin Fronteras

Intermón Oxfam

Reuters AlertNET: Listado (en inglés) de organizaciones e información para donativos

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Una respuesta
  1. Prognatis 10 mayo 2008