Trabajar en Irlanda

half penny bridge

Ha'penny Bridge en Dublín

Los cuatro compañeros que componemos Viajablog, además de nuestra pasión por viajar, tenemos otra pequeña pero importante peculiaridad común: los cuatro, en algún momento de nuestras vidas, hemos tenido la oportunidad de residir y trabajar en Irlanda.

Dejar atrás la comodidad y la seguridad que te aporta la compañía de tus seres queridos, una ciudad en la que has crecido e incluso un puesto de trabajo, y marcharse a otro país con distinto idioma, clima y cultura, ya demuestra cierto interés hacia la aventura y hacia lo desconocido. Pero, personalmente, me atrevería a ir un poco más lejos y asegurar que, gracias nuestra experiencia en tierras irlandesas, los cuatro fuimos capaces de dar un paso al frente y recorrer más de medio mundo hasta convertirnos en auténticos adictos a los viajes.

Hay cuatro factores principales que, bajo mi punto de vista, explicarían esta curiosa e interesante relación:

  • Comunicación
  • Mimetismo
  • Capacidad de Ahorro
  • Flexibilidad Laboral

Comunicación

Aquí me referiré a dos circunstancias primordiales si tu deseo es recorrer mundo sin limitaciones:

Por un lado residir en Irlanda nos permitió aprender inglés, imprescindible para manejarte cómodamente por Asia, Oceanía, Norte América, o por media Europa.

Y cuando digo aprender inglés no me refiero a conseguir una base para sobrevivir, la cual puedes adquirir sin problema quedándote en tu país y apuntándote a una academia para sacarte el “First” o el “no se qué” o el “no se cuantos”; me refiero a aprender inglés de verdad; a entender el acento; a conocer el lenguaje de la calle en vez de sólo el académico; en definitiva, a adquirir un nivel de inglés que te permite viajar por el mundo no sólo como espectador, sino como actor, participando en conversaciones de forma activa, riéndote de los chistes, entablando amistades.

Para mi éste resultó un factor fundamental que me ayudó a disfrutar muchísimo en países como India, Australia o Nueva Zelanda, por nombrar algunos.

La segunda circunstancia que incluiré en el apartado de comunicación es la facilidad de enlaces. Es muy sencillo moverse por el mundo si tu “campamento base” se encuentra en Dublín. Y no solamente a nivel europeo gracias a la presencia de Ryanair y sus vuelos asequibles con infinidad de destinos; en Irlanda puedes conseguir ofertas alucinantes para volar a países como Estados Unidos, Australia o Tailandia, e incluso hay varias agencias que te ofrecerán billetes con un cierto número determinado de vuelos incluidos, también conocidos como “around de world tickets” o “billetes vuelta al mundo”, con los que podrás montarte viajes de largo recorrido a un precio bastante razonable.

Mimetismo

Bajo mi punto de vista, vivir en Irlanda hace que aparezca otra curiosa circunstancia que te impulsa a viajar: el mimetismo. Mezclarte con los irlandeses ejerce una influencia silenciosa, como desde la sombra, casi de forma inconsciente, que va avivando tu llama viajera hasta que un día, sin saber muy bien cómo ni por qué, te encuentras en el aeropuerto, con la mochila a las espalda y el pasaporte en la mano. Me explico:

Irlanda es un país de gran tradición migratoria. Desgraciadamente por necesidad, a lo largo de la historia muchos, muchísimos irlandeses tuvieron que emigrar a países como Estados Unidos, Australia o Canadá en busca de unas oportunidades que la pequeña isla, invadida y explotada por la corona británica, no les podía ofrecer.

Esta circunstancia ha traído a nuestros tiempos tres principales consecuencias:

1- Una tradición viajera que durante los años dorados del boom económico se tradujo en que la mayoría de jóvenes irlandeses se tomaran un año sabático a muy temprana edad (normalmente entre los 18 y los 25) y se marcharan a recorrer mundo. Gran parte de ellos han sido capaces de estudiar y trabajar, o tan sólo trabajar, para una vez reunido algo de dinero marcharse a reventárselo por el mundo.

2- Los parientes. Todos los irlandeses tienen algún pariente, ya sea cercano, lejano, enano o mediano, en algún país del mundo. Llevo 7 años en Irlanda, y aun no he conocido a ningún irlandés o irlandesa que no tenga un hermano, primo, tío o sobrino en lugares como New York, Boston, Chicago, Sidney, Melbourne, Perth, Auckland, Liverpool, Londres o Toronto. ¿Qué mejor excusa para viajar que la de visitar a un familiar, amigo o conocido?

3 Permisos de trabajo. Debido a la importante presencia de descendientes de irlandeses en la mayoría de países anglosajones como Estados Unidos, Australia o Canadá, el ciudadano irlandés goza de unos visados especiales a la hora de viajar a estos países. Esto permite que todos aquellos jóvenes de los que os hablaba anteriormente y que deciden marcharse una temporada a recorrer mundo, sean capaces de trabajar de forma legal durante sus viajes y así financiarse visitas a países exóticos y de clima tropical, como los que se encuentran del Sudeste Asiático (Tailandia, Malasia) o en el Océano Pacífico (Islas Fiji, Hawai). En fin, que lo tienen bien montado.

Capacidad de Ahorro

La madre del cordero, la pasta. Y es que no nos engañemos, para viajar, ya sea en plan budget como los mochileros o a lo grande sin reparar en gastos, hace falta dinero. Y para tener dinero, o eres rico, o tienes que ahorrar.

Y es aquí donde trabajar en Irlanda se convierte en un autentico aliado para la persona con alma viajera. Porque trabajar en Irlanda te permite recibir a cambio un sueldo medio, por norma general, bastante elevado y competitivo comparado al de países latinos como España (por no citar a los de Sudamérica) con el que podrás cubrir todas tus necesidades para disfrutar de una vida digna, divertida y entretenida, y a la vez te proporcionará una capacidad de ahorro que te permitirá satisfacer a tu alma viajera.
Para que te hagas una idea, lo que en España se considera un “mileurista”, en Irlanda seria un “dosmileurista”, así que imagínate. Teniendo en cuenta que los precios en España han aumentado una barbaridad desde la entrada del euro (en determinados productos hasta se han equiparado a los de Irlanda), la capacidad de ahorro de la que gozas al trabajar en Irlanda es mucho mayor y hace que viajar sea más fácil.

Flexibilidad Laboral

Cierto que con la recesión económica la situación ha cambiado un poco. Aun y así el mercado laboral en Irlanda es mucho más flexible que el de otros países. Con esto me refiero no sólo a la facilidad para encontrar trabajo o cambiar de empresa, sino a la pasmosa facilidad con la que puedes permitirte abandonar un puesto de trabajo y emprender un viaje de largo recorrido, para regresar al cabo del tiempo y sumergirte de nuevo en el mundo laboral, a veces incluso en la misma empresa que dejaste antes de empezar tu viaje.

Para muestra un botón: yo me he marchado de Irlanda en 2 ocasiones durante los 7 años que hace que me instale en la isla por primera vez, para regresar en sendas ocasiones pasado uno o dos años y encontrar trabajo en cuestión de semanas. Con eso te lo digo todo.

En fin, dejando a un lado cuestiones “climáticas” de las que te hablaré con mucho gusto en otro artículo algún día mas adelante, en conclusión, cuando analizo lo que significa trabajar en Irlanda, para mí, todo son ventajas.

39 Comentarios
  1. David 31 marzo 2011
  2. darling tablero 3 abril 2011
  3. Sergi Tortell Turon 4 abril 2011
  4. Paula 18 abril 2011
  5. H. 13 mayo 2011
  6. Tin 31 julio 2011
  7. Sergi 31 julio 2011
  8. Andu 1 septiembre 2011
  9. Sergi 1 septiembre 2011
  10. mariahor 26 agosto 2012
  11. Sergi 27 agosto 2012
  12. Mike Rodriguez 29 agosto 2012
  13. Sergi 30 agosto 2012
  14. Débora 25 septiembre 2012
  15. Sergi 25 septiembre 2012
  16. Alvaro 4 octubre 2012
  17. Sergi 6 octubre 2012
  18. Javier 6 octubre 2012
  19. Sergi 6 octubre 2012
  20. Javier 6 octubre 2012
  21. Adrián Alonso 6 octubre 2012
  22. Sergi 7 octubre 2012
  23. Sergi 7 octubre 2012
  24. Adrián Alonso 7 octubre 2012
  25. osmary 15 octubre 2012
  26. Sergi 15 octubre 2012
  27. Jenny 24 octubre 2012
  28. Sergi 28 octubre 2012
  29. Laurin 15 noviembre 2012
  30. marcela 16 noviembre 2012
  31. Sergi 17 noviembre 2012
  32. Sergi 17 noviembre 2012
  33. Laia 28 noviembre 2012
  34. Sergi 29 noviembre 2012
  35. yanalet 21 enero 2013
  36. vivi 5 marzo 2013
  37. Sergi 7 marzo 2013
  38. Adriana 9 abril 2013
  39. Carlos 20 abril 2013