Sumo en Japón: viendo un Gran Torneo en Tokio

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Luchadores de sumo en Tokio, Japón

Luchadores de sumo en Tokio, Japón

Cuando pensamos en Japón y sus costumbres y cultura, se nos vienen a la cabeza palabras como geisha o sumo. Si ver a una de las primeras es complicado, asistir a un combate de sumo entra dentro de lo que podemos hacer en Japón si estamos en las fechas adecuadas en la ciudad adecuada, como me ocurrió a mi.

Este año tuve la suerte de que el final de mi viaje a Japón coincidiera con el primero de los torneos – se extienden durante quince días, de domingo a domingo – en Tokio en Enero, y pude asistir a un día de combates entre luchadores que pesaban de 100 a 200 kilos.

Cada año hay seis torneos de Gran Sumo. honbasho, tres en el Salón de Sumo, Ryögoku Kokugikan, en Tokio en Enero, Mayo y Septiembre (del próximo 11 al 25 en el 2011), uno en Osaka en Marzo, uno en Nagoya, en Julio y el último en Fukuoka en Noviembre (del próximo 13 al 27 este año).

Limpieza del dohyō, ring de sumo

Limpieza del dohyō, ring de sumo

Después de comprar mi entrada a primera hora – en el siguiente post hablaré de precios, tipos y formas de adquirirla – yo me acerqué al mediodía al Ryögoku Kokugikan en el barrio de Sumida.

Tened en cuenta que durante la mañana, a partir de las 09:30 am, es cuando suben al dohyō – el ring circular enmarcado en una plataforma elevada cuadrangular – los luchadores más novatos, y los más veteranos lo hacen a partir de las 3 de la tarde.

Cada luchador de las dos divisiones más altas, sekitori, tiene un combate por día, mientras que los de divisiones inferiores compiten aproximadamente cada dos días.

El que gane el mayor número de combates durante los quince días, gana el campeonato del torneo – yūshō – en su categoría. Si dos luchadores empatan en número, compiten el uno contra el otro y el título se lo lleva el vencedor de ese decisivo combate.

Público en el Ryögoku Kokugikan de Tokio

Público en el Ryögoku Kokugikan de Tokio

El Gran Salón de sumo en Tokio, el Ryögoku Kokugikan de forma cuadrada, es capaz de albergar a 13.000 espectadores, entre las gradas y la zona, más privilegiada, al mismo nivel que el ring.

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Antes de cada ronda inicial de combates, los luchadores son presentados al público en un desfile en el que terminan formando un círculo en el ríng – la ceremonia se llama dohyō-iri – en torno al arbitro o gyoji. Sobre el ring, de apenas 4.5 metros de diámetro, está suspendida una estructura que recuerda al techo de un templo sintoista.

El Sintoismo (Camino de los Dioses), aclaro, es el movimiento espiritual japonés que consiste en un conjunto de prácticas que establecen una conexión entre el presente y el pasado más antiguo de ese país. Es, por así decirlo, una fe ritual no excluyente y, por ejemplo, complementaria con el Budismo, que ha servido para dar un sentimiento de unidad y pertenencia – y diferenciación – al pueblo japonés.

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Cuando va a celebrarse un combate, cada luchador realiza una serie de rituales derivados del Sintoismo que duran más que el combate propiamente dicho.

Ritual previo a combate de sumo

Ritual previo a combate de sumo

Mirando al público, cada luchador da palmadas con sus manos y luego se agacha y golpea fuerte el suelo con sus piernas – shiko – para expulsar a los malos espíritus del dohyō. Dirigiéndose después a su esquina, recibe un cacillo de agua – chikara-mizu – con el que se enjuaga la boca y una servilleta de papel – chikara-gami – para secarse los labios antes de volver al interior del ring, donde se agachan el uno frente al otro, dan una palmada y extienden los brazos horizontalmente para mostrar que están desarmados.

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Pero aún no combaten. Vuelven a levantarse, cada uno toma un puñado de sal y la lanzan al dohyō para purificarlo antes de ponerse, de nuevo, agachados el uno frente al otro en sus puntos iniciales – shikiri-sen – desde donde se miran fijamente mientras colocan ambos puños en el suelo.

Si los luchadores pertenecen a una de las ligas inferiores, este es el momento en que saltan hacia adelante para buscarse y comienza el combate. En las ligas superiores, sin embargo, es raro que lo hagan inmediatamente y lo habitual es que vuelvan a levantarse varias veces y repetir el ritual de purificar el ring con sal.

Un combate de sumo se gana básicamente cuando el oponente pisa el suelo del ring con cualquier parte de su cuerpo que no sea la suela del pie o cuando es sacado fuera de la zona circular del ring. Para lograrlo, se empuja, arrastra o se agarra y tira del mawashi – la única vestimenta que lleva un luchador – ,esa mezcla de cinturón y protección estética y funcional de su zona genital.

Gyōji, árbitro, atento al combate de sumo

Gyōji, árbitro, atento al combate de sumo

Los empujones y el combate propiamente dicho duran sólo unos pocos segundos. Una vez uno de los enormes luchadores ha perdido, el árbitro – gyōji – ,indicará quien es el ganador señalando hacia su lado con su gunbai – abanico de combate.

Después de los quince días de enfrentamientos, en el honbasho de Tokio en Enero de 2011, el ganador fue Hakuho Sho, que se llevó su 18 título y el 6º consecutivo de su carrera.

Asistir a un día de combates en un Gran Torneo de Sumo en Japón es una experiencia imprescindible para quien se anime a visitar el país del sol naciente. En la medida de lo posible, intentad que vuestras fechas coincidan con la de alguno de los que se realizan. ¡Muy recomendable!

Google Maps | Ryōgoku Kokugikan (両国国技館)
Wikipedia | Sumo (en español) y artículo sobre Sumo, en inglés
Fotos | Avistu

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4 Comentarios
  1. Pau 24 agosto 2011
  2. Comprar vino 24 agosto 2011
  3. Avistu 24 agosto 2011
  4. Avistu 24 agosto 2011