Sexo en Bruselas

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Hace un par de semanas los componentes de Viajablog decidimos juntarnos ya que hacía mucho tiempo que no nos veíamos. Uno vive en Barcelona, otro vive en Dublín, y los otros dos van deambulando por el mundo sin un destino fijo más allá de planear el próximo viaje. Te puede sonar un poco extraño o difícil de comprender, pero en fin, es así. Si hay mucha demanda de peña preguntándose cómo es posible ir por la vida de viaje en viaje, sin más, les pediré a Avistu y a David que os lo expliquen, yo paso.

Bueno, a lo que iba. Que hacía mucho que no nos juntábamos y había ganas. Además, queríamos poner en común algunas ideas que tenemos sobre Viajablog, de modo que decidimos organizar una reunión. Lo dicho, uno en Dublín, el otro en Barcelona, David recién llegado de su tercera vuelta al mundo, y Avistu en Uzbekistan.

O nos íbamos todos a Uzbekistan o Avistu se pillaba un ida y vuelta de 2 días desde las entrañas de Asia a Europa. Ni una cosa ni la otra eran realmente posibles, de modo que Avistu fue la gran ausencia del evento. Se le echó en falta, pero los demás nos esforzamos para que su baja no hiciera mella en la moral del grupo, así que, como siempre, lo dimos todo.

Había muchos temas a tratar, de modo que planeamos varias sesiones de ordenador, presentaciones, brainstorming, datos, organización, etc. Eran tan sólo dos días, no había mucho hueco para la diversión, de modo que intentamos pensar en un destino que estuviera a medio camino y que, a priori, no ofreciera muchas posibilidades al desmadre; apareció la opción Bruselas.

Así que, procedentes de distintos lugares, nos encontramos David, Quique y yo en Bruselas. Decía que intentamos pensar en un destino que no ofreciera muchas posibilidades de desmadre… jajaja! Qué ilusos, que forma tan juvenil de engañarnos a nosotros mismos cuando es archi sabido que, da igual si hay desmadre o no, allí a donde vamos, y esto es un hecho lamentablemente demostrable, el desmadre llega bien agarrado de nuestra mano.

Este artículo se podría haber titulado “Reunión en Bruselas” o “Viajablog en Bruselas”. Tal vez se podría haber titulado también “De Cervezas en Bruselas”, o “Cachondeo en Bruselas”… pero no, he decidido titularlo Sexo en Bruselas, porque cuando vi el mural que había en una de las paredes de nuestro bar, me dí cuenta de que Bruselas, además de sede de la Unión Europea, la Comisión, el Ecofin y la madre que los parió a todos, podría ser nombrada, junto a Dublín, capital honorifica de Viajablog.

cerveza belga

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Estas fueron las culpables de todo, como de costumbre.

David llego el primero y allí me lo encontré, tumbado en una de las camas de la habitación del hotel descansando. O bueno, a toro pasado puedo asegurar que, más que descansando, estaba guardando fuerzas. Tras el abrazo pertinente decidimos salir a tomar el fresco y, ya de paso, a tomar algo. Es una lástima, pero no recuerdo que ninguno de los dos nombrara la palabra café, o agua mineral o ni tan siquiera cualquiera de las trescientas mil bebidas refrescantes que deben existir en el mundo. No sucedió, aunque para que engañarnos, tampoco me sorprende. Eran las 4 de la tarde y ya nos metíamos la primera cerveza belga en la terraza de un bar cercano. Madre mía que cerveza, se podía hasta casi masticar. Quique llegaba a las ocho.

A la tercera cerveza Viajablog, más que un portal de viajes parecía la puerta de entrada al mundo del cachondeo. Nos dio tiempo para tocar un par o tres de temas de manera seria y profesional, cierto, pero poco mås y, que quieres que te diga, es lo que hay. Viajablog es más que un blog de viajes, portal de viajes o como le quieras llamar. Viajablog es una forma de entender la vida como cualquier otra y, en nuestro caso particular, ésta pasa por descubrir dónde está el límite de la farra, las risas y el cachondeo, y de momento puedo asegurar que, pese a muchos años ya de búsqueda, todavía no lo hemos encontrado. Nuestra forma de viajar es exactamente idéntica a nuestra forma de entender la vida.

Para explicarlo de una forma sencilla, por si acaso te encuentras algún día con nosotros: o te ríes tú de tí mismo o lo haremos nosotros, así que mejor hazlo tú directamente porque nosotros lo haremos igualmente, a la vez que nos reiremos de nosotros mismos, de modo que acabaremos todos juntos riéndonos de todos y de todos. Es una forma muy discutible de pasarlo bien, como podrían serlo todas, pero ésta es la nuestra, y así vamos por la vida. Eso sí, te aseguro que allí a donde vamos, amigos no nos faltan. Y si no los tenemos ya, te aseguro que los hacemos. jajaja! Somos lamentables, pero nos hacemos querer.

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En fin, que a las ocho más o menos llegaba Quique, y David y un servidor íbamos ya mazaos. No había tiempo que perder, había que mostrar a Quique el camino de la verdad, de modo que en menos que canta un gallo habían caído varias cerveza más y una botella de vino, cómo no, argentino.

Ya estábamos los 3 juntos, Viajablog nadaba entre la espuma y se sentia más glorioso y esplendoroso que nunca. La cerveza circulaba por las venas y había que moverse, había que visitar la ciudad, había que apoderarse de la noche, o más bien dejar que la noche se apoderase de nosotros; había llegado la hora de ir al Delirium Tremens, y allí, nos esperaba Alí.

cerveza sexo bruselas

Alí es un tipo que trabaja en el Delirium Tremens. No es camarero, ni barman, ni recoge-vasos; es free lance. Tiene su negocio particular, y su centro de operaciones es el bar al que llegamos a no sé que hora y en el que la noción del tiempo parece desvanecerse en el menú de más de dos mil cervezas que ofrece. Alí se dedica a vender gafas luminosas, entre otros productos. Apareció en nuestras vidas de la mano, como no podía ser de otra forma, de David. Poco tardamos en entablar amistad con nuestro querido Alí, a la vez que nos convertíamos en clientes y principales promotores. El negocio no es sencillo, y menos en los tiempos que vivimos, de modo que decidimos sacar uno de los estandartes mas valiosos de Viajablog, ayudar a las personas de bien.

A las pocas horas Delirium Tremens, más que un bar con doscientas mil cervezas a elegir, parecia una discoteca psicodélica con luces de colores por todas las esquinas. O David estaba en todas partes o medio local había adquirido ya en esos momentos alguna de las gafas de Alí. Este, para celebrarlo, nos descubrió una de las razones por las que Delirium Tremens había sido el lugar elegido para el desarrollo de sus operaciones; el pájaro, entre venta y venta, se paseaba por el bar arrimándose todas las cervezas que se quedaban a medias, fiel a la sana filosofía del aquí no se tira nada.

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En fin, le prometí a Alí que le regalaría su particular momento de gloria de modo que, como siempre fiel a mi palabra, aquí están estas lineas para reservarle un apartado en nuestro preciado pabellón de la fama y, a lo mejor, hasta puede que le esté proporcionando algún nuevo cliente.

Pasaban las horas, corría la cerveza y el recuerdo del mural de nuestro primer bar se mantenía vivo y presente en nuestras mentes. Sexo en Bruselas, sexo en Bruselas… Qué tendra esta gris ciudad que, pese al aurea aburrida que la acompaña, termina siempre convirtiéndose en un hervidero de juerga y cachondeo.

Sinceramente, y era jueves noche, no recordaba a tanta gente farreándose entre litros y litros de cerveza. Bruselas no gozará de la reputación de otras ciudades como Amsterdam, Berlín o la misma Barcelona, grandes emblemas de la noche y la juerga por doquier, pero créeme en esto que te digo, Bruselas las mata callando.

Varios fueron los bares y muchos los litros de cerveza que cayeron uno detrás de otro. La reunión de Viajablog dio para mucho, desde temas serios hasta temas menos serios, pero sobretodo nos regaló lo más importante en cualquiera de nuestros viajes: una noche de risas, cachondeo y un sinfín de anécdotas.

Para los más perversos y para todas aquellas mentes tórridas que me estáis leyendo no os preocupéis, no os dejaré en ascuas: Sexo en Bruselas, sexo en Bruselas… ¿quieres saber lo que nos comimos en Bruselas?

comer en Bruselas

Una fantástica pasta a la carbonara al día siguiente que estaba para chuparse los dedos y que nos devolvió a la vida después de tanta cerveza.

No te olvides, en Viajablog somos unos profesionales… del cachondeo. ¡Hasta luego!

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16 Comentarios
  1. Alberto / Zumito 17 noviembre 2011
  2. Marc 17 noviembre 2011
  3. xipo 17 noviembre 2011
  4. Víctor 20 noviembre 2011
  5. Sergi 20 noviembre 2011
  6. Miladytrip 21 noviembre 2011
  7. Sergi 21 noviembre 2011
  8. Víctor 22 noviembre 2011
  9. Sergi 22 noviembre 2011
  10. Pepf 22 noviembre 2011
  11. Sergi 22 noviembre 2011
  12. Avistu 1 diciembre 2011
  13. nasira 25 noviembre 2013
  14. nasira 25 noviembre 2013
  15. nasira 25 noviembre 2013
  16. nasira 25 noviembre 2013