Jugando al ajedrez en Santiago de Chile


Chile fue el punto de partida de nuestros 6 meses de aventuras por Sudamérica. Tras 4 meses dando tumbos por Asia y 2 meses más recorriendo Australia y Nueva Zelanda, apetecía reencontrarse de nuevo con el idioma español tras medio año hablando única y exclusivamente en inglés, así que había ganas de llegar a Santiago.

Y, ¡qué fantástica ciudad Santiago de Chile! Una mezcla de factores hicieron que me sintiera rápidamente como en casa. El idioma lógicamente, el aspecto de la gente, los bares y las plazas – plazas, por cierto, por todas partes-. ¡Cómo había echado de menos una buena plaza y no me había dado ni cuenta!

Nuestra fiel Lonely Planet nos ayudó a encontrar alojamiento en un hostal llamado Residencial San Patricio. De ambiente familiar y precio muy asequible, es un lugar muy recomendable para hospedarse. Además está perfectamente ubicado en el Barrio Brasil, una zona bohemia y estudiantil no muy alejada de la Plaza de Armas, el corazón de la ciudad.

Y hasta allí nos desplazábamos a menudo, ya fuera dando un paseo o con el metro, pues teníamos una estación al lado de casa, concretamente la estación Cumming de la línea verde, que en tan solo dos paradas nos dejaba en la Plaza de armas.

Sin ánimos de influenciar a nadie, leer a Isabel Allende me ayudó a comprender la idiosincrasia del lugar en el que me encontraba. Concretamente La casa de los espíritus y Paula hicieron que quedara totalmente impregnado de historia y de sentimiento chileno, por lo que me fascinaba pasear por las calles de la emblemática capital.

Entre mis actividades favoritas estaba pasarme por la Plaza de Armas y retar a alguno de estos ajedrecistas que le dan un aire intelectual a este lugar.

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No logré ganarles en ninguna ocasión.

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2 Comentarios
  1. felipe reyes 19 noviembre 2012
  2. Sergi 19 noviembre 2012