Salir de tapas y copas por Málaga

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Bodega Antigua Casa de Guardia en Málaga

Bodega Antigua Casa de Guardia en Málaga

Acercarse al Sur de España y no salir a degustar tapas y buenos vinos hubiera sido una inexcusable omisión en cualquier tipo de viaje, ya sea placer o negocios. Pero Antonio, nuestro anfitrión del Patronato de Málaga para el Blog Trip, no cometió ese error y nos tenía preparada una ruta nocturna de tapas que incluía los lugares que no te puedes perder si vistas esta ciudad andaluza y de los que hablaré en este artículo. Si estos días de Semana Santa te encuentras por Málaga, no dejes de leerlo.

Después de hacer el check in en el Hotel Barceló Málaga tuvimos algo más una hora de tiempo libre (un bien cada vez más escaso cuando uno hace un Blog Trip) y Diego, Nuria y yo aprovechamos para acercarnos hasta la playa que, pasado el puerto, está sólo a quince minutos del hotel, confiados en que el sol y la buena temperatura ambiente favorecía el baño. Pues aquí en púb­lico admito que ni metí los tobillos: me bastó comprobar con la mano que aquello bien podía ser el Cantábrico en Febrero y dejé que Diego fuera el valiente que luciera el bañador mientras Nuria y yo nos tomábamos un café en una terraza no demasiado resguardada del incómodo viento.

A la vuelta, y tras una rápida ducha y cambio de ropa, nos reuníamos en la recepción con el resto de blogeros y con Antonio y salíamos a explorar la noche de Málaga, excepcionalmente abarrotada por estar celebrándose el Festival Internacional de Cine:

Antigua Casa de Guardia

La primera parada fue en uno de los rincones más tradicionales de la ciudad, en el número 18 de la Alameda Principal. Y lo de tradición lo digo porque viene de atrás, ni más ni menos que de la primera mitad del siglo XIX pues fue en 1840 cuando se fundó el establecimiento, como reza por partida doble en lustrosas placas en la puerta de acceso. Franquear la entrada es hacer que nuestros sentidos retrocedan en el tiempo. El olfato es asaltado por un olor a madera húmeda de ricos alcoholes y a la vista la decoración interior es espartana y utilitaria.

antigua-casa-vinosCasi toda la extensión del lateral izquierdo está ocupada por una fila de barriles apilados en tres alturas. A poco más de un metro delante de ellos se encuentra la barra sobre la que los clientes dejan sus bebidas mientras debaten y charlan. Los camareros, ataviados con chaquetilla blanca, recorren su extensión una y otra vez acercando vasos a los barriles adecuados a la bebida requerida por los clientes, tanto foráneos como locales. Cuando te dan tu vaso de Moscatel, Pedro Ximen o Pajarete (recomiendo probar esta variedad), no te pierdas el detalle de cómo apuntan con tiza en la propia barra lo que se debe. Y si te gusta lo que te estás tomando, puedes comprarte una botella que llevarte a casa.

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Por cierto, por mucho calor que haya, no está permitida la entrada sin llevar camisa o camiseta, no os relajéis en el vestuario.

Café Central

cafe-central-tapasA unos 500 metros de la Antigua Casa de Guardia, en plena Plaza de la Constitución está situado el Café Central que se autoproclama el lugar donde se inventó la forma de pedir el café en Málaga y que tal y como lo conocemos hoy data de 1968, aunque en realidad es originalmente apenas más joven que la Antigua Casa de Guardia. Entrando por el acceso a la Plaza, al fondo de la barra de la cafetería, un azulejado cartel en la pared nos explica (en español e inglés, como ayuda tanto para camareros como clientes) las principales formas de pedir café desde el “sólo” hasta el chistoso “no me lo pongas”.

Si la terraza está llena o es demasiado ruidosa, hay una alternativa más tranquila aunque suponga perderse las vistas de la plaza. En un acceso lateral, por el Pasaje de Chinitas, hay habilitadas algunas mesas altas y taburetes en el exterior de la Bodeguilla del Central. Ese marco fue el elegido para tomar unos aperitivos de calamares y chipirones rebozados y por supuesto, un surtido de ibéricos, con los que nos chupamos los dedos. Por cierto, en el Pasaje Chinitas dejando atrás la Plaza de la Constitución y pasado el acceso lateral al Café Central en el que nosotros estábamos hay una minúsucla plazoleta en la que se encuentra el Quitapenas. Está tomada por sillas y mesas aunque es dificil encontrar una libre y tiene un ambiente muy animado.

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Café Central en Málaga

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La Moraga

A medio camino entre el Café Central y la Catedral de Málaga (pues sí, no hay que dar muchas vueltas para encontrar buena comida) se encuentra La Moraga, reconocible por la figura de un pez de ojos tristones en su ventanal, el logotipo del local. No os dejeís engañar, si esa mirada os ha de decir algo es que la calidad de las tapas que allí se sirven es muy alta.

El pub (o “gastropub” que es como he oído que se denomina) estaba abarrotado cuando llegamos y parece que la única forma de conseguir un taburete es llegar por la tarde, poco después de que abran o, como hicimos nosotros y cualquiera, esperar a que alguien se levante para irse y entonces “tomar el relevo” para que no se enfríe el pobre taburete.

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la-moraga-ventana

A la hora de tomar tapas todo lo que había en la carta sonaba estupendo pero nosotros, guiados por Antonio, nos decantamos por una bandejita de croquetas de tres tipos (de “pringá” – los ingredientes utilizados para la elaboración del puchero y que una vez cocidos lentamente se desmenuzan y machacan hasta formar una pringá – , de choco en su tinta y de salchichón de Cártama), una riquísima hamburguesa de rabo de toro guisado (que aparece en la carta como Burguer Bull) y unos bocadillitos de tomate y queso.

De los sabores puedo decir que eran exquisitos, incluido el rabo de toro que yo nunca hubiera probado de saber qué era (uno es así de tiquismiquis para según que cosas). ¿Los precios? Me imagino que esa es vuestra pregunta y obviamente no son baratos, están a la altura de la calidad e inventiva de las tapas. Por poner algunos ejemplos, Croquetas de Pringá, 2 €, Burguer Bull (hamburguesa de rabo de toro guisado con una mayonesa de su jugo y rúcula), 5,75 €, Lentejas guisadas y melosas con bacalao ahumado y queso de cabra, 4,50 €.

Cheers

Nuestra última parada de la noche, para aquellos cuatro gatos viajeros que aún aguantábamos en pie. No es de extrañar que la terraza estuviera abarrotada de gente, pese a la ingente cantidad de sillas y mesas que se repartían por la Plaza del Obispo, porque tiene unas vistas espectaculares de la Catedral de Málaga. No sólo es bar/pub sino también restaurante pero aparte de los adictivos cacahuetes que nos sirvieron con nuestras consumiciones, no puedo opinar sobre la calidad de la comida porque a esas alturas y después de tanto picoteo era incapaz de meterme un sólo bocado más de nada.

Panorámica de la terraza del Cheers Málaga

Panorámica de la terraza del Cheers Málaga

Optamos por tomar la última consumición en el interior, que tiene una decoración mezcla de pub irlandés y bar americano (sí, obviamente hace referencia a la serie de televisión homónima de los años 80 que transcurría en el interior de un bar de Boston e incluye una figura a tamaño real de Norm) y allí aunque cansados, entre copas y risas nos despedimos de la noche malagueña, que al día siguiente nos esperaba el viaje a Antequera.



Encuentra en Google Maps a Antigua Casa del Guardia, Café Central, La Moraga y Cheers

Fotos | Avistu

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6 Comentarios
  1. GUSPLANET 21 abril 2011
  2. Avistu 22 abril 2011
  3. Fran Soler 24 abril 2011
  4. Avistu 25 abril 2011
  5. Mario 15 noviembre 2011
  6. Avistu 21 noviembre 2011