Ruta en moto por Tenerife

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Tenerife desde el aire. Imagen de rvx alojada en Flickr

Hace una semana estaba viajando desde Costa Adeje a Santa Cruz de Tenerife, desde el sudoeste al noreste de la Isla de Tenerife. Era mi tercer día del #TenerifeTrip y la víspera nos habíamos centrado en descubrir paisajes y naturaleza; para desplazarnos habíamos recurrido a una furgoneta que conducía el simpático Airam, nuestro guía de El Cardón.

Una alternativa a movernos en furgoneta hubiera sido hacerlo en motocicleta, si cuentas con el permiso adecuado para ello, naturalmente. Dadas sus dimensiones y sus contrastes climáticos y de paisajes, la isla de Tenerife es especialmente indicada para que disfruten los amantes de las dos ruedas.

En tres días de viaje se pueden cubrir tranquilamente los puntos más interesantes y disfrutar con la espectacularidad de los paisajes, de montaña y de costa, que nos encontraremos en la carretera. Aquí os dejo una sugerencia en forma de la ruta que realizó Roger Escriche y que vuelvo a traer a portada porque ahora puedo dar fe de primera mano de que todo lo bueno que se dice sobre Tenerife es muy cierto:

Tenerife es la más interesante de las islas Canarias para llevar a cabo salidas de media distancia en moto. La enorme variedad de ambientes que podemos encontrar en apenas 2.000 kilómetros cuadrados, con una parte norte de vegetación salvaje, un sur casi desértico y el enorme volcán del Teide en el centro de la isla, nos ofrece rutas y carreteras de todo tipo para disfrutar sobre la moto y cuando nos bajamos de ella.

Las más interesantes, sin duda, son las carreteras de montaña que acceden a la caldera del Teide desde sus diferentes vertientes. Por ello, lo ideal en Tenerife no es buscar el kilometraje largo, sino cubrir tramos intensos de media distancia, disfrutar de la conducción y detenerse frecuentemente para admirar la variedad extrema de paisajes que nos ofrece la isla.

Consejos prácticos

Puesto que acceder a Tenerife con la propia moto resulta caro y requiere tiempo, una de las opciones más razonables es el alquiler. Aunque la oferta no es extensa, en la masificada y turística punta sur de Playa de las Américas podremos encontrar fácilmente algunas empresas de alquiler especializadas en motos. Todas ellas permiten reservar por internet o teléfono con antelación, los precios no son desorbitados si evitamos la temporada alta y el estado de los vehículos es bastante bueno.

Además de una gran variedad de paisajes, Tenerife también es una isla de contrastes climatológicos -no olvidemos que el Teide asciende a 3,718 metros-. La niebla, la lluvia y el viento no son infrecuentes en el ascenso a la caldera del volcán, por lo que es altamente recomendable ir completamente equipados aunque viajemos en verano. La mayoría de empresas de alquiler de motos ofrecen chaquetas de cordura con protecciones y cascos, aunque por lo general estos se encuentran en evidente mal estado.

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En cuanto a las motos, y puesto que las carreteras más interesantes son las de montaña que ascienden al Teide, lo más recomendable es alquilar máquinas de cilindrada media (de 600 cc a 750 cc) que priman la agilidad y la ligereza frente a la autonomía o la comodidad que nos ofrecen las motos más grandes.

Día 1. Playa de las Américas – Teide – Santa Cruz de Tenerife


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El objetivo del primer día de ruta consistía en realizar una ascensión a la caldera del Teide por su vertiente más volcánica y atravesar la isla de sur a norte para concluir en la capital Santa Cruz, nuestra base de operaciones. Toda la jornada estuvo marcada por la presencia de la calima, un fenómeno meteorológico al que tan acostumbrados están los habitantes de las Canarias y que no nos permitió disfrutar del paisaje en toda su plenitud.

Desde Playa de las Américas nos dirigimos por la TF-82 hasta Isora para acceder a la TF-38 cortando por Chirche, a través de una carretera muy estrecha y empinada. La técnica carretera de Chirche fue una excelente manera de comenzar a familiarizarse con las motos que nos acompañarían a los largo de los tres próximos días y casi 800 km totales de ruta.

La TF-38 es sin duda la más agreste de las ascensiones al Parque Nacional del Teide y una de las más espectaculares en cuanto a paisaje. El entorno volcánico es casi marciano, y en nuestro caso el efecto estaba acentuado por la calima, que le daba un tono rojizo al cielo. Lamentablemente, el estado de conservación de la carretera que accede a la caldera es pésimo. Está muy bacheada y castiga los brazos y lumbares hasta el punto que exige reducir un poco la velocidad para evitar riesgos.

Cuando entramos propiamente en la gigantesca caldera del Teide, el paisaje se endurece todavía más. Circulamos por una carretera con bloques enormes de piedra volcánica a ambos lados y, finalmente, accedemos a una visión directa del pico del Teide, que la calima puede que nos oculte hasta el último momento.

Después de un pequeño receso decidimos descender por la TF-24, con un tramo inicial de gran espectacularidad y nuevamente asfalto en pésimo estado, para enlazar después con la TF-523 dirección a Arafo. El descenso propiamente se realiza por una carretera muy revirada y divertidísima, con un asfalto en perfecto estado que nos permitió disfrutar realmente por primera vez de la moto. En Güímar se accede a la TF-28, una carretera sin encanto que nos lleva hasta Santa Cruz evitando la aburrida Autopista del Sur.

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Día 2. Santa Cruz – La Orotava – Acantilados de Los Gigantes – Santa Cruz


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Uno de los puntos fuertes del día era el descenso desde el Teide por la carretera TF-21 hasta La Orotava, que nos permitiría ver por primera vez la vertiente norte del volcán, más salvaje y con una caída mucho más violenta hacia el mar que la parte sur.

Tras un pequeño tramo de autopista hasta San Cristóbal de la Laguna –la autopista con más inclinación de Europa, por cierto- enlazamos a la TF-24 para llegar al extremo norte de la caldera del Teide y girar a la derecha por la TF-21. El ascenso se realiza por una carretera ancha y boscosa, con curvas rápidas y el asfalto en buen estado. El único peligro son los restos de vegetación que encontramos esparcidos por el asfalto y que exigieron maximizar la atención.

Como ya advertimos desde los pies de la montaña, en mitad de la ascensión la niebla hizo acto de presencia. Era una niebla tan espesa que la carretera discurría por una especie de túnel completamente blanco, aunque la visibilidad no era del todo mala y el asfalto estaba todavía seco. Cuando llegamos arriba, la niebla quedó a nuestros pies y nos ofreció un espectáculo natural fascinante.

El descenso hasta La Orotava por la TF-21 no nos decepcionó en absoluto. La carretera es técnica y divertida, aunque el asfalto dista de encontrarse en perfectas condiciones. Desde La Orotava se accede a la TF-342, que nos permite alcanzar la punta oeste de la isla evitando la aburrida Autopista del Norte y cruzando multitud de pueblos casi colgados de la ladera de la montaña.

Acantilado Gigantes Tenerife

Acantilado de los Gigantes. Imagen de Tuquetu alojada en Flickr

El trayecto por esta carretera resultó ser poco recomendable. La cantidad de tráfico a lo largo del recorrido le quitó buena parte del encanto hasta Icod de los Vinos, donde decidimos visitar el Faro Punta de Teno por la TF-42 y ver los acantilados de Los Gigantes desde el mar. El desvío merece la pena, aunque nuevamente en la parte final tuvimos que lidiar con una carretera en muy mal estado. El recorrido, sin embargo, es verdaderamente espectacular, serpenteando a los pies de un acantilado que cae verticalmente al mar.

La climatología trastocó por completo nuestro final de etapa. De camino a la tentadora TF-436, que recorre los acantilados de los Gigantes por la parte superior, la aparición de una intensa lluvia recomendó poner punto y final a la jornada. Decidimos ir directamente a Santa Cruz por la vía más rápida, la Autopista del Norte. Fue una verdadera lástima, pero al fin y al cabo una decisión acertada.

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Día 3. Santa Cruz –Taganana – Granadilla de Abona – Santa Cruz


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A pesar de la cantidad de carreteras y paisajes visitados en los dos días anteriores, Tenerife nos continuaba ofreciendo múltiples alternativas para disfrutar de la moto.

Una de ellas, todavía inexplorada por nosotros, era la punta norte de la isla, que encierra otro microclima completamente diferente al resto. El ascenso a la montaña se realiza desde Santa Cruz por la TF-12, una ruta preciosa, llena de curvas y acantilados envueltos por una vegetación de un verde pálido, casi tropical.

Desde ella se pueden hacer paradas en pequeños pueblos de la zona como Taganana o Las Casas de Afur, aunque las carreteras de acceso son estrechas, muy verticales, y exigentes por su mal estado de conservación.

La TF-12 y la TF-13 nos permitieron encarar una segunda ascensión a la caldera del Teide por la TF-24. Si nuestro primer contacto con esta carretera tuvo como invitada la niebla, este vez la climatología no tuvo piedad alguna de nosotros: no solo la niebla, sino la lluvia y un molesto viento nos acompañaron durante toda la subida. El asfalto estaba tan empapado y el frío era tan intenso que lo único que puedes hacer en estas condiciones es tomártelo con calma y dejar pasar lentamente los kilómetros. Lo más chocante es que arriba, en la caldera del volcán, nos esperaba un sol de justicia, sin una triste nube a la vista.

Esta vez descendimos del Teide por la TF-21 dirección Granadilla de Abona, otra carretera rápida y bonita que va serpenteando cada vez más suavemente hasta el mar. Teniendo en cuenta el cansancio acumulado después de tres días de moto, papas arrugás, mojo picón y alguna que otra Dorada, decidimos que lo mejor sería movernos desde Granadilla de Abona hasta Santa Cruz por la ruta más rápida, la Autopista del Sur.

Craso error. De camino nos esperaba un viento frontal fortísimo que obligaba a plegarse encima de la moto como un piloto de MotoGP. El viento era tan intenso que amenazaba con arrancarnos el casco, con o sin la cabeza dentro. Afortunadamente, con un poco de paciencia y pericia, llegamos a Santa Cruz de una pieza.

roger-escriche-coches-fondoAutor del artículo:

Roger Escriche: Nos cuenta su experiencia en moto recorriendo la isla de Tenerife.
Roche es coautor de la página web Coches a Fondo

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3 Comentarios
  1. Fernando 11 julio 2012
  2. Quique 11 julio 2012
  3. David 17 julio 2012