Paddle Surf, Wakeboard y Kite Surf en Sant Carles de la Ràpita

El embarcadero situado al lado de la playa del Trabucador

El embarcadero situado al lado de la playa del Trabucador

El segundo fin de semana de Septiembre tuve la suerte de poder acudir a las estaciones naúticas de Sant Carles de la Ràpita y Salou para probar varias actividades acuáticas por primera vez en mi vida.

Cuando dejamos el pequeño edificio principal de la estación de Vinarós, Jordi López ya estaba esperándonos para llevarnos al pueblo de Sant Carles de la Ràpita. Durante el trayecto nos fuimos conociendo un poco, presentándonos y Jordi nos fue contanto un poco sobre el pasado y presente de la zona que era desconocida para mí.

Una vez en el pueblo tuvimos el tiempo justo para subir a un mirador desde donde pudimos observar los fantásticos colores del delta del Ebro y el mar Mediterráneo.

Wakeboard

 

Mi primer intento en el wakeboard fue una pasada

Mi primer intento en el wakeboard fue una pasada

Tan sólo 15 minutos más tarde ya estábamos cambiados sobre la plataforma desde donde bajaríamos al agua de la laguna creada para la práctica del wakeboard. Josep nos ayudaba a meter los pies en las botas fijas a la tabla mientras nos daba las últimas indicaciones para salir del agua con éxito.

Reconozco que, la noche antes de partir, tuve que mirar en Google fotos de wakeboard para ver de qué iba la cosa.

Consiste en un cable de acero en uno de cuyos extremos estás tú, cogido a un triángulo e intentando mantenerte de pie sobre la tabla; y en el otro puede haber una lancha o, como en este caso, un sistema de cables y poleas que tiran de ti a lo largo de un recorrido por la laguna.

Como nunca fui diestro en el ski y otros deportes de coordinación o equilibrio, mi sorpresa fue mayor que la de mi amado público cuando salí correctamente del agua al primer intento. Después Josep me bajaría los humos diciéndome que no era tan raro que eso pasara, pero en ese momento yo era bastante feliz.

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Durante los 10 ó 15 minutos que estuve practicando, conseguí hacer una buena línea recta sin caerme e intentaba ir dominando los giros cuando sonó la bocina. Una pena porque estaba disfrutándolo como un niño.

Josep no confió mucho en nosotros porque ambos éramos novatos pero nos fuimos con la sensación de que nos podía haber dado un poco más de velocidad. En 2 ó 3 horas ya nos veíamos saltando sobre las rampas que tienen montadas para los que más controlan. La caída habría sigo de órdago pero nos habríamos estado riendo durante mucho tiempo.

Paddle Surf

Atentos a las explicaciones de Gerard

Atentos a las explicaciones de Gerard

 

Tras esta breve introducción al wakeboard nos fuimos con Gerard. El chaval rebosaba buen rollo y naturalidad por todos lados, así que nos ganó al instante y atendimos como buenos alumnos a las explicaciones que nos fue dando sobre las tablas, remos, mar y técnica del Paddle Surf.

El día era espléndido. Sol fulgurante en un cielo totalmente despejado y las aguas de la bahía estaban casi como un plato. Perfecto para la práctica de este deporte.

Nos pusimos de rodillas sobre la tabla en la zona de muy poca profundidad y comenzamos a dar las primeras paladas con cuidado de no tocar el fondo arenoso. Al poco nos incorporamos e iniciamos una travesía de unos 45 minutos sobre las grande tablas de aprendizaje.

Regresando del paseo

Regresando del paseo

Nos contaba Gerard -antiguo profesional del Kite Surf que ha competido por medio mundo- que el Paddle Surf está ganando tantos adeptos por ser un deporte muy completo. Yo había sido sincero y le había comentado que me parecía un tanto insulso y él lo comparó con el ciclismo. Un deporte tranquilo -aunque puede ser de adrenalina si usas el remo para girar en grandes olas como si fuera surf- en el que trabajas muchas zonas de tu cuerpo. Muy sano, muy completo y relajado, donde también trabajas en tu equilibrio.

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Y lo del equilibrio se no dio bastante bien porque no nos caímos ni una sola vez, aunque también hay que decir que no encontramos ni una sola ola de consideración en nuestro paseo.

Lo importante es situarse bien centrado sobre la tabla y mantener la vista al frente mientras remas. Si miras hacia abajo estás perdido y caerás.

Nos despedimos de Gerard y fuimos a comer algo para afrontar la tarde.

Kitesurf

Juan Carlos, el rey de la  cometa

Juan Carlos, el rey de la cometa

Eolo -dios mitológico del viento- no quiso que tuviéramos la oportunidad de hacer algo un poco más emocionante en la escuela de Kitesurf que visitamos.

Aunque a nosotros -novatos en el tema- nos parecía que sí que soplaba un viento decente, Jonathan y Pere -instructor y uno de los socios- nos aseguraban que no era suficiente para hacer algo en el agua. Y tenían razón, porque no se veía a nadie surcando las olas atado a su cometa.

Aun así, el bueno de Jonathan accedió a darnos un pequeño curso de hora y media para que nos iniciáramos en el manejo de la cometa, aunque fuera en la arena.

Estábamos en la preciosa playa del Trabucador, una franja de arena casi virgen que separa el mar abierto de la bahía más cercana al delta y de aguas mansas. Es una lengua marrón claro que apenas se divisa desde la lejanía y sorprende por su belleza cuando la visitas.

Jonathan nos habló sobre los principios básicos para volar una cometa y la montamos juntos. Después nos mostró cómo hacer ochos en el cielo sin que la cometa cayese, a pesar de que el viento había perdido un poquito más de fuerza.

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Mi amigo y fotógrafo Juan Carlos fue mucho más diestro que yo en este campo. Después de tres ó cuatro caídas, consiguió hacer unos ochos muy decentes y la mantuvo en el aire durante unos buenos minutos. Yo, sin embargo, casi acabo con la pobre cometa a base de golpes, de todas las formas posibles, contra la arena.

Jonathan nos explicaba que, aunque hubiésemos tenido un viento decente, nunca nos habría metido en el agua en tan poco tiempo. El kite es un deporte fascinante -según los amigos que lo practican- pero no es tan fácil poder navegar solo y exije, como mínimo, un curso de 8 horas de duración.

Después nos mostró una cometa de las que usan ya en el agua y la montamos juntos, explicándonos para qué servía cada parte de ella y las normas básicas de seguridad. Hoy en día no es como antaño y es casi imposible, con las mejoras técnicas que se han dado en las cometas, tener un accidente serio haciendo kite.

Nos despedimos de nuestro monitor y de Pere para poner rumbo a las salinas de Món Natura. Pero éso ya es otra historia.

 

Sitio oficial escuela de Wakeboard y Paddle Surf: Delting

 

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