Probando la experiencia neoCollection en el neoRiviera de Costa Cruceros

El buque neoRiviera atracado en La Valeta

El buque neoRiviera atracado en La Valeta

Yo soy de los que opina que el tema de los viajes no es como otras facetas de la vida. En estas décadas de tiempo terrenal que te concede un Ser supremo para aprovecharlas metido en un pellejo humano, muchos se empeñan en sulfurarse y meterse en camisa de once varas al elegir entre Madrid o Barcelona, izquierdas o derechas, policías o ladrones (en España esta duda no se da mucho y la gente de arriba apuesta claramente por el segundo gremio), liberales y conservadores…E incluso entre Apple y Android. A la hora de viajar no hay que ser tan celoso y elegir unos colores sino que, como diría Sabina, “hay que probarlo todo”.

Este fue el motivo principal que me llevó a embarcar en el buque neoRiviera de la compañía Costa Cruceros.

Cualquiera que me haya seguido un poco durante estos largos años que llevo escribiendo en Viajablog, sabe perfectamente que soy un amante de los viajes improvisados con la mochila a la espalda y premio más la naturaleza y las experiencias humanas que las ciudades y las jornadas con horarios. Sin embargo, después de una primera y satisfactoria experiencia crucerista, hace un par de años (en el Costa Fortuna), decidí aprovechar esta segunda invitación del operador de cruceros número uno en Europa.

Lo que me atrajo en esta ocasión fue las diferencias que me proponían respecto al crucero habitual.

El neoRiviera es uno de los tres barcos que Costa utiliza en sus rutas elaboradas dentro de un nuevo concepto de crucero: el NeoCollection. Las otras dos hadas madrinas que cuidan a esta Bella Durmiente son el neoClassica y el neoRomantica. Los tres buques son de menor tamaño y calado, dándoles la ventaja estructural de poder acceder a pequeños puertos que están vetados a los colosos de la flota. Y como tantas otras cosas en la vida, las delicias de la misma suelen encontrarse en recipientes pequeños.

Navegué los mares durante cinco días en el Costa neoRiviera y aquí os dejo mi experiencia en los puntos que lo diferencian de cualquier otro crucero convencional:

La Reserva Natural de Lo Zingaro, en Sicilia, es uno de los lugares que vimos en tierra

La Reserva Natural de Lo Zingaro, en Sicilia, es uno de los lugares que vimos en tierra

Excursiones distintas y más personalizadas

Comienzo con las cosas que suceden en tierra para que la transición al mar sea menos traumática para aquellos que no se lleven bien con el dios Neptuno.

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Mucha gente que piensa en realizar un crucero tiene ciertos problemas con el tema de las excursiones. Las principales quejas suelen ser: poco tiempo en tierra y mucha gente en el grupo. Eso no ocurrió en el neoRiviera.

Costa pone a disposición de sus clientes excursiones casi a la carta. Al poder entrar en puertos más pequeños y menos habituales, tienen acceso a excursiones distintas a las que ofrecen la mayoría de las compañías. Intentan acercarte más a la naturaleza, gastronomía y cultura del destino y, en algunas ocasiones, también a su vida nocturna, pues hay rutas que incorporan pernoctaciones en puerto.

Y todo ello sin sentirte una oveja más del ganado. Los grupos no superan las 25 personas, ofreciendo la opción de excursiones privadas e incorporando la figura del “Asesor de Excursiones” para aquellos que se quieran diseñar su propia ruta en tierra basándose en los consejos de un experto.

En nuestro caso visitamos una bonita reserva natural en Sicilia y descubrimos parte de la historia templaria de la monumental La Valeta, en Malta. De estas experiencias os hablaré en artículos individuales.

Uno de los postres que probamos en Sicilia. Estaban rellenas de ricota y chocolate. Espectacular

Uno de los postres que probamos en Sicilia. Estaban rellenas de ricota y chocolate. Espectacular

Gastronomía exclusiva

Estás en un Costa neoCollection no en el rancho de un cuartel militar ni en el buffet de tu barrio.

Probé los tres restaurantes que ofrece el neoRiviera y debo admitir que la calidad de la comida era excelente. A mediodía me aboné al buffet que ofrecía una variedad muy amplia y cada noche tenía una cita con mis amigos canarios en el restaurante Cetara, situado en el muelle 5, donde podía elegir una entrada, dos platos principales y postre, de una carta elaborada teniendo en cuenta las especialidades de cada destino y los consejos de los expertos de la Universidad de las Ciencias Gastronómicas de Pollenzo.

Se aprovecha la parada en los puertos para comprar materia prima fresca y típica del lugar así como para invitar, ocasionalmente, a algún chef de renombre en la zona para que pueda sorprender con su magia culinaria a los pasajeros a bordo.

El restaurante Cetara

El restaurante Cetara

Otro punto a favor es la flexibilidad en los horarios. Reconozco que, desde que dejé atrás los horarios de oficina (hace ya casi 4 años), me resulta complicado seguir un guión estricto en lo referente a comidas. Cuando escribes y encuentras un momento de inspiración, no debes cortarlo salvo que entre en erupción ese volcán que casi todos tenemos al lado de casa (¿Vosotros no tenéis uno?). Y, aún así, hasta que no huela a lava no tengo porque cerrar el ordenador.

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A bordo del neoRiviera podías encontrar algún restaurante abierto durante gran parte del día, con largos turnos de comida y cena en los que no tenías ni mesa ni compañeros asignados. Marco perfecto para jugar a las sillas musicales con otros viajeros si vienes solo y quieres conocer gente.

Para los adoradores del dios Baco, existe una variedad abrumadora de vinos que llegarán a vuestra copa tras recibir la recomendación de la Asociación Italiana de Sumilleres.

Después de una noche en la que te has dejado llevar por el romanticismo al observar los históricos edificios de La Valeta resaltados por una iluminación ténue, y decides alargar la velada en compañía de esa persona especial o de nuevos o viejos amigos, eres candidato número uno a probar la opción del brunch a bordo. Entre desayuno y comida, es algo que me recuerda tanto a mis años en Dublín que me pone nostálgico.

Atardecer en la Sciacca, pueblo que visitamos en Sicilia

Atardecer en la Sciacca, pueblo que visitamos en Sicilia

Destinos distintos

Los barcos del programa NeoCollection buscan enseñarte rincones ocultos y, en nuestro caso, lo hicimos en dos bellas islas mediterráneas como Sicilia y Malta, además de la Italia continental.

No está nada mal, pero no pude evitar que me brillaran los ojos como a un niño pequeño cuando me hablaron sobre la ruta que hace el neoRiviera en África. Un crucero de 61 días que tiene previsto partir de Dubai el 8 de Febrero del próximo año. Islas como Mauricio, Reunión, Mahé o Madagascar. El África continental y costera. Una experiencia inolvidable. Lo único que me preocupa de subirme a ese barco es que puede que en uno de los puertos no vuelva a embarcar. Así es África. Te atrapa para no soltarte.

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Para los que prefieren destinos que impliquen menor grado de aventura y desconocimiento, las opciones son muy variadas. El mismo neoRiviera te puede llevar a descubrir los tesoros ocultos del Mediterráneo, el mar Rojo y la mismísima Arabia de cuento. Sus hadas hermanas podrán utilizar sus varitas para hacer realidad otros sueños distintos.

NeoClassica querrá hacer que te olvides de tu rutina perdido en las islas del Índico y neoRomantica se encargará de mostrarte el señorío y los impresionantes parajes naturales del Norte de Europa, llegando a cruzar el Círculo Polar Ártico. Cualquier encantamiento me vale.

La cubierta 11 del neoRiviera. Piscina, bar y restaurante. Aquí se desarrollaba gran parte de nuestra vida a bordo

La cubierta 11 del neoRiviera. Piscina, bar y restaurante. Aquí se desarrollaba gran parte de nuestra vida a bordo

Conclusiones

Aunque yo soy de los que sigue prefiriendo explorar los países por tierra hasta sus raíces debo admitir que este tipo de crucero me pareció mucho más individualizado y tranquilo que el otro que probé. Te ofrece el poder elegir qué quieres de tu viaje.

De hecho, yo lo viví de dos maneras diferentes en una corta estancia de cinco días. Elegí la tranquilidad y el ensimismamiento durante un par de días en que me apetecía descansar y centrarme en escribir  y el resto los disfruté con el grupo y las excursiones.

Creo que el ejemplo del neoRiviera es comparable con el marco laboral de una empresa. Cuanto más grande es ésta, más insignificante resultas dentro de la organización. Al menos esa ha sido mi experiencia en los lugares en los que he trabajado. Si el tamaño es menor, escucharán mejor tus necesidades, te cuidarán e intentarán que estés lo más feliz posible. Nadie rinde mejor que un trabajador contento.

En el neoRiviera recibí una atención personalizada, amable y profesional por parte de todos los trabajadores con los que tuve contacto directo. Camareros, chefs, animadores, personal de limpieza, guías en las excursiones… Fue un gusto ser tratado así y sólo por ello ya merece la pena la experiencia. Estás de vacaciones y te lo mereces.

Los buques del neoCollection están hechos para los amantes del slow cruising. Descubre lugares distintos, disfruta de una gastronomía regional excepcional, contempla los atardeceres desde el muelle 11 o desayuna con la salida del Sol sobre el mar… Y es que el mar tiene algo poderoso que atrae al ser humano. Yo nací en la costa y quedé embrujado para siempre. Embárcate en un Costa y quizá te ocurra igual.

Sin ningún aumento de precio te facilitamos la reserva de tu viaje:

Probando la experiencia neoCollection en el neoRiviera de Costa Cruceros
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5 Comentarios
  1. Gabriel 15 octubre 2015
  2. David 15 octubre 2015
  3. Gabriel 25 octubre 2015
  4. Enrique 28 junio 2016
  5. David 28 junio 2016

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