Navidades en Australia

Aterrizábamos en Sidney a mediados de Diciembre procedentes de Bangkok dispuestos a pasar nuestras primeras Navidades bajo el Sol.

Una amiga irlandesa afincada en Australia nos proporcionó alojamiento en su apartamento, no muy lejos del centro de la ciudad.

Nuestra casa en Australia se encontraba en Surry Hills, un suburbio bastante majo, muy cerca de los estudios de la Fox, en los que se han rodado producciones del calibre de La Guerra de las Galaxias Episodio II y III, Moulin Rouge, o la trilogia de Matrix. De echo los estudios de la Fox se convirtieron en unos de nuestros lugares predilectos para pasar el rato durante nuestra estancia en Sydney ya que se encontraban a quince minutos andado desde nuestro apartamento. Un bonito paseo atravesando un campo de golf y nos plantabamos allí, dispuestos a chuparnos tantas películas como podíamos en el multicines, saltando de sala en sala procurando no ser descubiertos. Muy bonita la sensación de pisar el suelo en el que Neo y Obi wan kenobi rodaron sua aventuras hace ya algún tiempo.

En fin, que llegó el 25 de Diciembre, y por muy raro que nos pareciera a 30 grados de temperatura y con el bañador y las chancletas puestas todo el día, había que celebrar la Navidad. Y cómo no, siguiendo con nuestra tónica de allí donde fuéres, haz lo que viéres, nos apuntamos al carro de nuestra amiga y sus colegas, y nos fuimos a la playa de barbacoa.
El día anterior fuimos al supermercado a comprar todo aquéllo que nos apetecía zamparnos; gambas, ostras, langostinos y otras clases del riquísimo marisco que gastan en Australia, un poco de carne, y cerveza, mucha cerveza.

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En autobús, con nuestro bañador puesto y nuestra toalla en el hombro, llegamos hasta el centro de la ciudad cargados con la comida y la bebida. Una vez allí y ya disfrutando del ambiente navideño viendo a la gente pasearse con su traje de Papa Noel y la nevera a cuestas, caminamos un par de calles hasta llegar al Hyde Park donde tomamos otro bús que nos llevaría hasta Bronte Beach, nuestro lugar de encuentro con los colegas donde esperaba la barbacoa.
Y allí pasamos el Día de navidad. Bikinis y chancletas, bañitos en la playa, comiendo marisco, conversando con un sinfin de gente procedente de todos los rincones del mundo, y bebiendo cerveza. Lo pasamos genial.

Una vez el Sol nos abandonó, un buen grupo que nos habíamos juntado nos fuimos a Bondi Beach, quizás una de las playas más famosas de Sydney, donde uno de los chavales que habíamos conocido tenía un apartamento. Allí continuó la fiesta hasta bien entrada la madrugada.

Unas Navidades desde luego que muy distintas a lo que estamos acostumbrados en el hemisferio norte, pero muy entretenidas, curiosas y sobretodo muy divertidas.
Si te encuentras en Sidney el día de Navidad y no tienes planes aunque te apetece pasar un buen rato y en compañía, no te lo pienses dos veces; cómprate algo para ‘chamuscar’ en la barbacoa, unas cuantas cervezas, y dirigete a cualquier playa. Allí encontrarás un montón de gente de todas las edades y procedentes de infinidad de lugares pero con una carácterística en común, unas ganas locas de pasarlo bien, igual que tú.

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3 Comentarios
  1. Anonymous 11 enero 2008
  2. Anonymous 19 marzo 2009
  3. Quique 20 marzo 2009