El Montgrony: una de las mejores atalayas del prepirineo

pedraforca_montgrony

Vistas al Pedraforca desde Montgrony (c) Simo Ouriaghli

La carretera que une Planoles con Guardiola del Berguedà se llama B-402 y sus curvas son igual de conocidas que su nombre. Se encuentra en el prepirineo, a caballo entre las comarcas del Berguedà y del Ripollès, y pocos son los que se aventuran por sus valles. Muchos apretan gas y atraviesan el túnel del Cadí para asentarse en la Cerdanya, otros prefieren visitar el Santuario de Núria, pegarse comilonas en Setcases o pasear por los bosques de la Garrotxa.

Afortunadamente para los pocos que se adentren en esta zona, descubrirán un oasis en medio de zonas explotadas turísticamente desde hace décadas. Entre las curvas de Gombrén y la Pobla de Lillet se esconde alguno de los mejores tesoros guardados del prepirineo y sorprende disfrutar en pleno siglo XXI de rincones naturales tan poco explotados por el ser humano.

La semana pasada, tras disfrutar de una buena ascensión al Puigmal desde el refugio de Planoles visitamos el santuario de Montgrony.

terraza_montgrony

Vistas desde la terraza del restaurante-hotel en Montgrony (c) Simo Ouriaghli

Al llegar nos saludan los escaladores que disfrutan de la verticales rocas que anteceden al santuario. Dejamos el coche en el parking y cruzamos la puerta que antecede al santuario. Ante nosotros descubrimos un hotel-restaurante de estilo antiguo con una terraza de lujo con vistas al valle.

Una roca vertical a nuestra izquierda parece situarnos sobre una isla flotante. Ante nosotros el restaurante, a la derecha la terraza y el precipicio, a nuestra espalda la puerta de salida de la isla.

Subiendo las escaleras al santuario de Montgrony (c) Simo Ouriaglhi

Junto a la roca unas escaleras se encaraman al santuario de Santa María de Montgrony. Su arquitectura medieval se encuentra empotrada contra las rocas y en su interior cobija una de las marededéus robades, una estatua de la Virgen Maria cuyos orígenes se remontan al siglo IX.

Lee también:  Ruta senderista por el Pantano de Siurana

Las escaleras siguen ascendiendo agarradas a la imponente roca hasta llegar a un claro donde se levanta la iglesia románica de Sant Pere de Montgrony.

Os encontráis a 1,408 metros de altura y sobre una de las mejores atalayas del pirineo catalán. Ante vosotros el Pedraforca da sentido a su nombre con sus dos enormes rocas separadas formando su peculiar pedriza. El frondoso valle se extiende a vuestros pies en muchos kilómetros de distancia y ni siquiera veréis un signo de vida humano en este paisaje natural tan puro y tan cercano a Barcelona (según Google Maps apenas una hora y media).

Además, esta tierra está repleta de leyendas y entre ellas aparecen mitos catalanes tan famosos como el comte Arnau. Y cuando te encuentras en un lugar tan especial y piensas en esas legendarias figuras, ¿quién sabe si tu viaje a Montgrony también se convertirá en leyenda?

santuario_montgrony

Vistas al santuario de Montgrony desde arriba y abajo de las escaleras

vistas_montgrony

Vistas desde Montgrony al Pedraforca

Sin ningún aumento de precio te facilitamos la reserva de tu viaje:

Puntúa este artículo
, , ,