Las elecciones de Paquistán crean esperanzas de paz con India

pakistanPor primera vez en décadas, las elecciones en Paquistán no tienen las relaciones India-Paquistán como uno de los principales puntos.

El retorno a la democracia de Paquistán parece que inicia una nueva etapa hacia una relación de amistad entre estos dos países. Tres guerras sangrientas, las disputas sobre la región de Cachemira y el hecho de que Paquistán prestase apoyo financiero al terrorismo en India han sido los mayores obstáculos para estas naciones vecinas, ambas poseedoras de armas nucleares. Sin embargo, han retornado las esperanzas en el proceso de paz.

El éxito diplomático se empieza a notar con el incremento de intercambio de turistas entre ambos países utilizando los autobuses de la amistad que unen Lahore y Delhi. Un gran número de paquistaníes e hindúes han aprovechado la oportunidad para volverse a reunir con sus familias de las que habían sido separados cuando se produjo la partición de la zona. Además, los paquistaníes han inundado los hospitales de la India en busca de instalaciones y conocimientos mucho más avanzados a los propios. Ha habido también un gran incremento en el comercio de bienes y materiales entre ambas naciones.

La tristemente asesinada, Benazir Bhutto, había intentado descongelar las relaciones entre ambos países, y su sucesor, Nawaz Sharif, llevó el asunto mucho más allá. Sin embargo, las trifulcas originadas por soldados paquistaníes y mercenarios infiltrados en Kargil (Cachemira), el golpe de estado en Pakistán del 99 y el ataque – apoyado por Paquistán-en el parlamento indio del 2001, acabó con todos estos esfuerzos. En el 2004, el presidente paquistaní Pervez Musharraf acordó con el Primer Ministro indio Dr Manmohan Singh el retomar las conversaciones sobre todos los problemas indio-paquistaníes, incluyendo el de la región de Cachemira.

Ahora, con las elecciones, se piensa que un gobierno democrático conseguiría fortalecer las relaciones entre ambos países. Cachemira sigue siendo la piedra angular de estas relaciones y se necesita retomar el diálogo sobre su autonomía y el respeto de los derechos humanos y estado de bienestar para sus habitantes. Paquistán debería permitir convocar elecciones libres en la zona ocupada por ellos en Cachemira y reducir la presencia de sus fuerzas de seguridad en la región. A pesar del positivismo que reina en el ambiente, el que germine esta nueva semilla de amistad dependerá de la cantidad de autoridad que el ejército paquistaní desee delegar al nuevo gobierno democrático.

Aún recuerdo aquellas bases militares por las que pasábamos con el coche camino de Jaisalmer en India, a 300 kilómetros de la frontera con Paquistán. Multitud de tanques se alineaban en ellos. Espero que el paisaje cambie pronto cuando llegue la tan ansiada paz entre ellos.

Vía: Indiadaily

Sin ningún aumento de precio te facilitamos la reserva de tu viaje:

Puntúa este artículo