La aventura de viajar

Hace unas semanas, David nos contaba en un comentario a un post de Sergi cuales eran los libros que le animaban a viajar, siendo uno de ellos “Long Way Under”, la crónica del viaje en moto de Ewan McGregor y Charley Boorman desde Londres a Nueva York. Por pura casualidad, el 6 de Septiembre una amiga me regaló por mi cumpleaños “Long Way Down”, el libro de la aventura de, como no, los moteros Ewan McGregor y Charley Boorman a bordo de dos potentes y modificadas BMWs desde John O’Groats (Escocia) a Cape Agulhas (Sudáfrica) de Mayo a Agosto de 2007. Dieciocho paises y 23.359 km en dos meses y medio, acompañados por el cámara y director de fotografía Claudio Von Planta, los productores Russ Malkin y Davida Alexanian y el cámara Jimmy Simak

Y como no hay dos sin tres, en la BBC acaban de empezar a emitir “By any means” (“Usando cualquier medio”), una serie sobre…Charley Boorman y su viaje, conduciendo o a bordo de medios de transporte locales, desde su pueblo natal en Wicklow, Irlanda, hasta Sidney, Australia, de Abril a Julio del 2008. En los episodios que he visto de momento, ya ha conducido una motocicleta, un autobus de dos pisos, capitaneado una pequeña embarcación para cruzar el Canal de la Mancha, se ha sentado al volante de todoterrenos y furgonetas de fabricacion soviética, y una moto con sidecar de marca Ural. También ha sido pasajero en trenes, ferrys y camiones. Para cuando llegue a la metrópoli de las antípodas, habrá usado 110 medios de transporte y cruzado 25 países de tres continentes.

A Charlie lo acompañan “sólo” un cámara (Mungo), el organizador de la expedición (Russ Malkin) y un interprete contratado en cada país que atraviesan. En el Reino Unido, en la oficina, hay personal que se encarga de gestiones burocráticas y logísticas, para allanarles el camino en la medida de lo posible.

Ante tal despliegue de medios, yo me pregunto ¿es esto la aventura de viajar?

El Rally Dakar situa a sus pilotos en un entorno hostíl, arropados por vehiculos de apoyo, seguimiento por satélite y un desplazamiento de medios logísticos que emula al de una campaña militar. Pero está claro que hablamos de una carrera: se trata de llegar del punto A al punto B en el menor tiempo posible, salvando principalmente desiertos de arena y rocas. Gana el más rapido, el que mejor aguanta las inclemencias de un terreno que es de todo menos firme y llano. Es una aventura de resistencia y destreza, pero no es un viaje y nunca se propuso serlo.

Personalmente opino que proyectos como el de “By any means” (y, en cierta medida, los otros dos que he mencionado anteriormente y que inspiraron sus correspondientes libros y series para la pequeña pantalla) tienen mas de carrera que de viaje, de show mediático que de aventura, con patrocinadores y productoras de televisión de por medio.

No se trata de aterrizar en un pais extranjero en taparrabos, con una Victorinox multiusos y una cantimplora, sin saber cual es la capital, el nombre de la moneda local o como se dice “Hola” en el idioma correspondiente. Pero si yo a esa alocada imprevisión no la llamo viajar, tampoco lo hago con quien lleva a cuestas vehículos de apoyo logístico con medios ni soñados por los talleres mecánicos locales, no pasa mas de una noche en el mismo sitio, dedica la mayor parte del dia a conducir o ser conducido y se relaciona de manera superficial con la gente que se cruza, literalmente, por el camino.

Cuando vosotros salgais de casa, tomaos las cosas con calma, que lo mejor de un viaje a veces no está en el destino, sino en la forma (y el tiempo) que empleamos y lleva llegar a él.

Sin ningún aumento de precio te facilitamos la reserva de tu viaje:

Puntúa este artículo