Nepal (2) Katmandú, una capital medieval

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Kathmandú es una ciudad fascinante. Imposible de controlarla con el mapa, la brújula o una guía. Las calles carecen de nombres y son tantas las casas newaris, de ladrillo rojo y ventanas finamente talladas de madera, y tantos templos hinduistas, que confunden a uno en esta laberíntica ciudad.

La plaza de Durbar, donde reside el antiguo palacio real, es una auténtica maravilla, con una decena de templos hinduistas en forma de pagoda con ventanas y decorados tallados a madera de la época Malla. Montones de estatuas de dioses protegiendo los templos e incluso monos saltando por los techos. Eso, en el corazón de una capital mundial. Ahí queda. Y poca broma con los monos ya que gastan bastante mala leche y si llevas algo encima de comida se te tiran encima como locos endemoniados!

Lo bonito de Katmandú es olvidar el mapa, ya que de poco sirve, y hacer lo que esta ciudad caótica te esta pidiendo, perderte por sus callejuelas y encontrar estas maravillas de templos y casas newaris y contemplarlas si es que el trafico de motos, taxis y bicicletas te lo permite!

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Al día siguiente en la embajada India conocí a una pareja de ingleses que trabajan para una ONG en Calcuta. Hicimos migas y me llevaron con su coche con chófer -si, si, has oído bien, con chófer. Trabajan en una ONG, no se dedican al “duro” oficio del comisionado ni del parlamentario. Aunque a mi amigo Boris no creo que le extrañe demasiado…

Visitamos la estupa de Swayambhuntah -¡Wow!, ¡la escribí de memoria!- El principal centro budista de Nepal a las afueras de Katmandú. También conocida como Monkey Temple de la plaga de macacos que existen y van dando saltos por las escaleras que preceden al templo y por las banderas tibetanas que lo adornan. Aquí es donde aparecen los famosos ojos de Buda en una estupa que se desconoce el tiempo en que fue creada.

Por la tarde cogí un bus que me llevo hasta Patan. Un pueblo a las afueras de la capital donde se halla una de las plazas mas espectaculares que he visto. Un conjunto monumental de templos y el antiguo palacio real de los mallas declarado patrimonio de la humanidad. Además, estaban de fiestas llamada Indra Jarta y la plaza estaba repleta de gente bailando y subiéndose por los templos.

Parece como si aquí no hubiera pasado el tiempo y la gente siguiera viviendo al estilo de la edad media agregándose unas cuantas motos por en medio. La plaza Durbar de Patan, es mucho mas bonita que el centro de Katmandú; menos congestionada, mas limpia y los locales no son todos expertos en historia y arte y no te dan la paliza cada vez que sacas la cámara para hacerte de guía!

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6 Comentarios
  1. Marta 7 septiembre 2005
  2. Danny Valls 7 septiembre 2005
  3. Anonymous 5 octubre 2005
  4. Sonia Tapia 6 octubre 2005
  5. reyna 9 mayo 2013
  6. Quique 9 mayo 2013