Guadalest: La imagen de Lonely Planet para España


El típico tópico de que uno tiene que irse fuera para valorar lo que tiene en su tierra se cumplió un lluvioso día del otoño dublinés.

Aún recuerdo esa tarde en que me metí en aquella tienda de libros de Dawson Street para protegerme de la lluvia -¿paraguas en Dublín? ¡pa’ qué!- y me puse a curiosear – como casi siempre – entre los libros de viajes. Encontré y comencé a manosear una guía tamaño folio de Lonely Planet. Era un compendio de todos los países reconocidos en el mundo. Después de ver algunos del principio busqué “Spain”. Sólo eran 2 páginas por país, una con el texto y otra con fotos. Y ahí fue cuando me quedé boquiabierto. La foto más grande – ocupaba media página- ¡¡era Guadalest!!. ¡Era mayor incluso que la de la Sagrada Familia!

Antaño típico destino de escolares de la zona y viajes del IMSERSO – debido a su proximidad a Benidorm solían llevarles después del aerobic en la piscina – Guadalest esconde más historia y belleza de la que se aprecia a primera vista y por ello ahora se pueden ver en sus calles turistas de todo tipo y , sobre todo, extranjeros.

Situada a unos 70 kilómetros al norte de Alicante, sólo te llevará unos 40 minutos en coche el llegar a esta pinturesca villa que, aun sólo contando con poco más de 200 habitantes, puede presumir de ser unos de los pueblos más visitados de toda España.

Hacía unos 10 años que no caminaba por sus calles, pero conforme iba haciendo de guía de Tatiana – que era su primera vez- recordaba cada rincón de ella. Su castillo del siglo XI, su iglesia del XVIII, la pequeña ermita que se encuentra en lo alto de un promontorio rocoso – y que es la imagen elegida por Lonely Planet que tanto me asombró – y la cárcel subterránea se ven acompañados por rarezas como los múltiples museos de micro-miniaturas, el de Belenes o el de juguetes antiguos. Además, posee una bella vista del pantano que abastece a varios pueblos y campos de la zona.

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Merece la pena perderse unas horas por sus estrechas calles llenas de pequeñas tiendas de artesanías y souvenirs, pequeños bares de tapeo y bocatas – no olvidemos que vienen cantidad de guiris a este pueblo!- y más historia de la que aparenta.

El sábado pasado -en una breve escapada de vuelta a mi tierra alicantina – paseaba por Guadalest pensando: ¡vaya tela, el símbolo de España en la Lonely Planet! Y de vuelta a Irlanda, todavía me he quedado más sorprendido al buscar por Internet y descubrir que Guadalest fue la portada escogida por la misma Lonely Planet para publicar la cuarta edición sobre España!

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