Imagen del día: Fotografías en el desierto


Cuando uno llega al desierto y contempla esas interminables olas de dunas que se suceden ante él es incapaz de abandonar la cámara. La mía se rompió, por desgracia, debido al temporal de arena que nos arreció esa misma tarde.

Valió la pena por algunas fotos. Eso me dije como premio de consolación durante los primeros días. A la vuelta, por supuesto, olvidé la sensación que me otorgaba el desierto y pensé de forma distinta. Sin embargo, el desierto, el recuerdo de las dunas infinitas de Erg Chigaga quedan entre nosotros.

Al final más vale pensar de manera optimista. Más vale recordar los momentos en la memoria que en una triste tarjeta de almacenamiento.

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