Oporto, la ciudad que brinda con el Duero

Centro histórico de Oporto, Portugal

Centro histórico de Oporto, Portugal

Oporto es una ciudad peligrosa para quien llega a ella por primera vez y yo, que la he visitado ya dos veces, me reafirmo en esta opinión. Aviso para viajeros, y os lo digo de primera mano, si planeas una escapada a Oporto corres el peligro de querer volver en otra ocasión.

Es fácil caer bajo el hechizo de una ciudad cuyo centro histórico es una sucesión de casas que desciende por la colina hasta la ribera del Duero. Es inevitable llegar hasta el punto en que las aguas lamen el muelle, girar la cabeza a nuestra izquierda para contemplar probablemente el puente más fotogénico del país, y sonreír.

Puente Don Luis I a la puesta de sol, Oporto, Portugal

Puente Don Luis I a la puesta de sol, Oporto, Portugal

Y para que esa sonrisa no se os borre ni un instante de los que paséis en la ciudad, si vais a hacer una escapada a Oporto tomad nota de los peligros que os acechan, los que tal vez os retengan más tiempo del pensando u os hagan querer volver.

Partiendo desde el centro histórico de Oporto hasta el Río Duero, estos son los principales peligros de Oporto en los que no debes dejar de caer:

Torre de los Clérigos, Oporto, Portugal

Torre de los Clérigos, Oporto, Portugal

La Torre de los Clérigos

Cuando eriges una torre barroca de casi 80 metros de altura en lo más alto de una ciudad junto a un río comercial, sabes que será un punto de referencia para las embarcaciones que surcaban el Duero cargadas de mercancías.

No era esa la idea que tenía en mente la Hermandad de los Clérigos pobres cuando, a mediados del siglo XVIII, encargó la construcción de una iglesia. El arquitecto que la plasmaría fue el italiano Nicolau Nasoni, que originalmente planteó dos torres aunque finalmente sólo se levantó una, de mármol y granito.

Vistas desde Torre de los Clérigos, Oporto, Portugal

Vistas desde Torre de los Clérigos, Oporto, Portugal

Más allá de su primordial función religiosa, la Torre dos Clérigos en Oporto es – tras los 240 escalones de subida – una privilegiada atalaya para contemplar la ciudad. Desde los rascacielos del Oporto moderno a los tejados de color uniforme del centro histórico, desde el Atlántico que se adivina en el horizonte al inevitable Duero, todo a nuestros pies.

El acceso a la Torre de los Clérigos cuesta 3 Eur desde las 09:00 a las 19:00 (cuando además se incluye el acceso a la exhibición de arte religioso) y 5 Eur desde las 19:00 a las 23:00 (aunque en este horario no es válida la Porto Card).

Librería Lello

El periódico británico The Guardian, la guía de viajes Lonely Planet, la revista Time, la cadena de televisión CNN, entre otros medios de comunicación, han puesto a la Librería Lello de Oporto entre las más bonitas del mundo.

Lee también:  Un recorrido básico por Irlanda, dos países en una isla

¿Tienen razón o no? Intenté comprobarlo por mí mismo y me encontré con que el acceso a la librería Lello es de pago (teniendo en cuenta que han llegado a tener a tres mil personas de visita al día, me parece razonable) pero que el importe de la entrada se descuenta de la compra que hagas en la librería; cosa que, también, me parece razonable.

La sinrazón, por así llamarlo, llega por nuestra culpa de querer verlo todo y dejarlo para última hora. Y he sido generoso al usar el plural porque fui yo quien dejó la visita para el último momento y se encontró con lo de la foto: entre la señora de brazos cruzados y el punto rojo del fondo, la taquilla de la librería, hay una hora de cola.

Cola acceso Libería Lello, Oporto, Portugal

Cola acceso Libería Lello, Oporto, Portugal

Si haces la cola, te espera una librería en la que no estuvo Harry Potter (aunque se dice que inspiró a la autora de la saga) y una escalera de caracol que es una de las más fotografiadas del mundo. Imposible hacerle una foto con la librería abierta sin que haya algún (otro) turista en la misma.

Puedes comprar on line la entrada a la Librería Lello aunque el coste sube a 5,50 Eur o ir a la taquilla, que abre media hora antes que la librería y hacer cola allí si quieres que te cueste sólo 3 Eur.

Avenida de Libertadores, Oporto, Portugal

Avenida de Libertadores, Oporto, Portugal

Avenida de Libertadores

La Avenida de Libertadores es el eje central del Oporto grandioso y novecentista y culmina en la Plaza de la Libertad. Los edificios modernistas de blanco granito hablan de un pasado comercial que llevó a bancos y compañías de seguros a instalarse en los puntos más deseados de esta calle.

Dicen que el MacDonalds más bonito del mundo se encuentra en el número 126 de la plaza y no hay más que echar un vistazo a su exterior para creerlo, pues se ha respetado el estilo del inquilino anterior, el Café Imperial. A sólo unos pasos de la plaza se encuentra una delicia para nuestros ojos, la bellísima fachada de la Iglesia de Santo Antonio de los Congregados (1703).

Y algo más allá, la colosal pero preciosa Estación de San Bento alberga en su interior otro secreto de Oporto: 20.000 azulejos que cubren una superficie de más de 500 metros cuadrados con escenas históricas.

Claustro de la Catedral de Oporto, Portugal

Claustro de la Catedral de Oporto, Portugal

Catedral de Oporto

La Catedral de Oporto, Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción o “la Sé” ha sufrido multitud de aportaciones a su estilo original románico.

Lee también:  Guía de Oporto: Alrededores – Guimaraes

Desde el siglo XII, elementos góticos y barrocos se han ido incorporando, interior y exteriormente a la principal iglesia de Oporto.

Vistas del Claustro de la Catedral de Oporto, Portugal

Vistas del Claustro de la Catedral de Oporto, Portugal

Aunque la visita a su impresionante nave principal es gratuita, sería un verdadero pecado no pagar los 3 Eur (o 5 Eur si queremos una entrada combinada a la Torre de los Clérigos) para acceder al claustro de la Catedral de Oporto.

Azulejos barrocos de principios del siglo XVIII, columnas y arcos góticos, un patio abierto al nivel superior, una terraza por la que se pasea bajo la sombra de la torre de la Catedral, son sólo algunos de los motivos que justifican ampliamente una visita al Claustro de la Catedral de Oporto.

Palacio de la Bolsa, Oporto, Portugal

Palacio de la Bolsa, Oporto, Portugal

Palacio de la Bolsa

El poder económico de Oporto, que ya he mencionado antes, permitió a la Asociación Comercial de Oporto construir una sede definitiva a la altura de su importancia. Un edificio de estilo neoclásico se levantó a mediados del siglo XIX sobre las ruinas del convento de la adyacente iglesia de San Francisco.

El interior del Palacio de la Bolsa de Oporto no se terminó hasta varias décadas después e involucró a diferentes artistas.

Sala Árabe, Palacio de la Bolsa, Oporto, Portugal

Sala Árabe, Palacio de la Bolsa, Oporto, Portugal

La visita que hoy hace un turista, abarca varias salas, desde el grandioso Patio de las Naciones (con escudos de las naciones con las que Portugal tenía relaciones comerciales en el siglo XIX), hasta el punto álgido – y final – de la Sala Árabe. Usada en recepciones de personalidades que visitan Oporto, intentad que no os deslumbre tanto dorado en paredes y techo.

El acceso al Palacio de la Bolsa tiene un coste de 8 Eur y es previa reserva de hora, de acuerdo también a los idiomas disponibles para la visita.

Alojamiento recomendado

A la hora de alojarse en una ciudad como Oporto, merece la pena apurar un poco más el presupuesto y disfrutar como parte de la visita de un alojamiento especial. El Hotel Carris Porto Ribeira es un cuatro estrellas que está situado a pocos metros de la Ribeira y ofrece un acceso, a pie, a esa zona tan destacada de la ciudad.

Las 90 modernas habitaciones se ubican entre varios edificios históricos interconectados y en la parte baja de uno de ellos se encuentra el pequeño Restaurante Forno Velho, que conserva los originales arcos de piedra del inmueble y ofrece una excelente carta de comidas. Es también la ubicación del buffet de desayuno y ahí conviene tener en cuenta que a determinadas horas el lugar está muy concurrido.

Vistas desde la habitación, Hotel Carris Porto Ribeira, Oporto, Portugal

Vistas desde la habitación, Hotel Carris Porto Ribeira, Oporto, Portugal

Oporto, el Puente Don Luis y el Río Duero

Oporto, el Puente Don Luis y el Río Duero

El Río Duero

Oporto se vive y respira a la orilla del Río Duero. De la Plaza de la Ribera como núcleo de venta de pescado y mercancías hay menciones de épocas tan antiguas como 1389. Algo más de 6 siglos después, la Ribeira es un privilegiado punto de encuentro, de día y de noche, para comer, beber y pasear, contemplando la otra orilla.

Ribeira, Oporto, Portugal

Ribeira, Oporto, Portugal

Para cruzarla, el método preferido, y más de una vez, es el Puente de Don Luis I, uno de los varios que se han ido construyendo sobre el Río Duero. Data de 1886 y sus casi 400 m de longitud son obra del estudio de Gustave Eiffel (el responsable de esa torre a la que todos subimos en París).

Selfie y tranvía, Puente Don Luis I, Oporto, Portugal

Selfie y tranvía, Puente Don Luis I, Oporto, Portugal

Con un gran arco central, este puente de acero cuenta con dos plataformas para el paso de peatones (arriba y abajo), coches (abajo), metro (arriba); y si les das unas monedas, no faltarán los chicos que se animen a lanzarse al agua del Río Duero desde él (pero desde la parte de abajo).

Saltador al Río Duero, Oporto, Portugal

Saltador al Río Duero, Oporto, Portugal

Oporto, el vino de Oporto

Oporto no produce su vino más famoso, el Oporto. O, más correctamente, el vino de Oporto (que es un vino fortificado y, por lo tanto, vino de aperitivo o de postre más que de mesa) procede de viñedos situados en la zona del Alto Duero.

Lee también:  Visita a las ruinas mayas de Yaxhá en Guatemala

Desde allí se transportaban, por barcos rabelos que bajaban el río, a lo que hoy es Vila Nova de Gaia, frente a Oporto. En los almacenes de las bodegas, la mayoría en manos británicas, el vino envejece en barricas de roble antes de ser embotellado y trasladado para la venta.

Degustación de Oporto Ferreira, Oporto, Portugal

Degustación de Oporto Ferreira, Oporto, Portugal

Por un precio medio de 5 euros, se ofrecen tours guiados por las bodegas y sus instalaciones. Después de aprender sobre el origen del Oporto, sus características y la historia particular de cada bodega, el tour termina de una forma muy dulce, con una cata de un par de vinos.

Playa de Matosinhos, Oporto, Portugal

Playa de Matosinhos, Oporto, Portugal

Playa de Matosinhos

Oporto nació como puerto (o porto) por su cercanía a la desembocadura del Duero, así que la lógica dicta que tenga cerca alguna playa. Al noroeste de Oporto se encuentra el pequeño municipio de Matosinhos, que mira hacia el Atlántico.

Accesible por tranvía o autobús desde el centro de Oporto, Matosinhos es la playa de Oporto y una merecida excursión desde la ciudad.

Oporto al atardecer, Portugal

Oporto al atardecer, Portugal

Oporto es la ciudad que dio nombre a un país (del romano Portus Cale deriva el moderno Portugal) cuya música nacional es el melancólico fado. Pero si te vas triste de Oporto, será sólo porque tengas que abandonar a la capital extraoficial del norte de Portugal y capital oficial de uno de los vinos más apreciados del mundo, hogar de un centro histórico Patrimonio de la Humanidad.

Sin ningún aumento de precio te facilitamos la reserva de tu viaje:

Oporto, la ciudad que brinda con el Duero
4.67 (93.33%) 3 votos
, , ,
2 Comentarios
  1. Alejandro 28 septiembre 2016
  2. Avistu 29 septiembre 2016

Deja tu respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *