Ruinas licias, veleros y entorno de ensueño en Fethiye (Turquía)

Vistas de Fethiye desde mi hostal

Vistas de Fethiye desde mi hostal

Tras unos días en la bulliciosa y vibrante Estambul, decidí buscar algo de relax y naturaleza en la costa mediterránea de Turquía. Elegí la ciudad de Fethiye como lugar de partida para una pequeña aventura en los bosques mediterráneos de la zona. Quería recorrer una corto tramo de la famosa Ruta Licia, considerada uno de los diez mejores trekkings del Mundo por The Times.

Cómo llegar

La mañana del lunes, a primera hora, me despedía de Estambul en un vuelo de Pegasus que partía desde el aeropuerto Sabiha Gokçen. Esta compañía turca de bajo coste es un chollo para moverse internamente por el país pero tiene fama de tener bastantes retrasos. Yo compré, con tres semanas de antelación, mi vuelo Estambul-Dalaman por tan sólo 22 Euros.

Desde el aeropuerto de Dalaman hay buses que por 10 TRY (Liras Turcas) te llevan directo a la estación de autobuses de Fethiye. No tienes que esperar lo más mínimo porque los servicios están sincronizados con las llegadas de los vuelos.

Por temas de horarios y precios regresé a Estambul en autobús nocturno directo desde Fethiye. La compañía Metro tiene buenos buses de tres asientos por fila que cubren el recorrido en unas 12 horas por precios que oscilan entre 90 y 100 TRY (unos 30-33 Euros al cambio).

 

Dónde alojarse

La piscina del hostal V-Go en Fethiye

La piscina del hostal V-Go en Fethiye

Así como reconozco que no tuve mucha suerte en Estambul cuando elegí el hostal Simurgh, sí dí en el clavo con el V-GO Hostel de Fethiye. Situado frente al mar en una calle muy tranquila, el V-GO tiene una pequeña piscina, bar (sirven tanto bebidas como cenas) con terraza con vistas y la opción de elegir entre habitaciones dobles o compartir tu estancia con otros viajeros en habitaciones con literas.

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Yo me quedé en una habitación de seis personas con baño dentro de la misma. Me costó tan sólo 8,75 euros la noche.

Cómo moverse

La mejor forma de moverse por Fethiye es caminando. Aunque la ciudad es algo grande, las zonas que ofrecen interés al viajero son fácilmente abarcables a golpe de zapatilla.

Si no eres muy amigo del pateo o vas en la estación cálida (los veranos son duros aquí), te aconsejo usar el fantástico Dolmus. Estas furgonetas colectivas cuestan 2 TRY (menos de 1 Euro) y te llevan a casi cualquier lugar de la ciudad. Simplemente decidle al conductor, cuando os subáis, dónde queréis ir y os dirá si os lleva. Casi todos lo hacen.

Qué ver en Fethiye

Tumbas licias en la Rita Licia. Lamentablemente, perdí mis fotos de las bonitas tiendas de la colina de Fethiye

Tumbas licias en la Rita Licia. Lamentablemente, perdí mis fotos de las bonitas tiendas de la colina de Fethiye

Aunque en verano dicen que el lugar se convierte en un hervidero de turistas, tanto nacionales como extranjeros (con mayoría inglesa), a finales de Octubre, cuando lo visité yo, encontré la calma que buscaba. Pero tranquilos, no es una calma total que induce al aburrimiento, sino que las calles siguen teniendo vida. La vida cotidiana que merece la pena pararse a observar en cualquier parte del Mundo que te resulte nueva y desconocida.

Para los que no se conforman con ésto y quieren ciudades que le aporten cosas en el ámbito histórico-arquitectónico, también están de enhorabuena en Fethiye.

No podéis dejar de visitar las antiguas tumbas licias, excavadas directamente en la roca, que vigilan la ciudad desde lo más alto. Datan del año 350 AC. Los licios fueron un pueblo de grandes mercaderes y luchadores que poblaron esta región de Anatolia por siglos. Conquistados por persas, griegos y macedonios, siempre mantuvieron cierto grado de independencia en cuanto al comercio y leyes internas.

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La más grandes de las tumbas (Amyntas) puede ser visitada por dentro, accediendo por una escalera. Cuando yo llegué las puertas de acceso estaban ya cerradas y decidí saltar el pequeño muro que dividía la carretera de la ladera cubierta de arbustos y tierra. Escalé a una de las tumbas de menor tamaño y me senté en la puerta a contemplar la ciudad. No quise profanar el descanso de los espíritus de los antiguos licios.

Desde allí se contempla el mar, el puerto deportivo y una ciudad que es más grande de lo que me imaginaba. También se divisa el anfiteatro romano, que no pude visitar porque estaba sufriendo obras de reparación.

Sí me pasé, sin embargo, por el pequeño museo de Fethiye. Exhibe una muestra de objetos y estatuas correspondientes a las distintas civilizaciones que poblaron la zona. Por las 5 TRY que cuesta la entrada, puedes pasar un rato entretenido si te gustan este tipo de exposiciones.

Para mí, lo mejor de Fethiye es pasear por sus calles del centro y observar cómo se desarrolla la vida en esta Turquía mediterránea. Me gusta mucho la historia pero prefiero las experiencias del “ahora” que las de hace miles de años.

Vistas de Ölüdeniz desde la ladera

Vistas de Ölüdeniz desde la ladera

Alrededores de Fethiye

Esta zona de Turquía ofrece al viajero multitud de opciones.

Los amantes del deporte pueden elegir entre el paseo en velero por las famosas doce islas o uno de los parapentes con mayor desnivel de Europa, lanzándose desde la cima del monte Babadag (1.900 msnm), en la vecina Oludéniz.

Si prefieres la seguridad de tener tus pies en el suelo, la Ruta Licia es un tesoro que puedes descubrir. Esta antigua vía está perfectamente señalizada desde su salida -en la carretera que lleva de Fethiye a Kayaköy- hasta la lejana Antalya. Más de 500 kilómetros de senda que atraviesa bosques mediterráneos, acantilados, montañas de casi 3.000 metros, pueblos pesqueros, zonas agrícolas y ruinas de las civilizaciones licia, romana y griega. Un sueño para cualquier amante del senderismo.

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El antiguo asentamiento griego de Kayaköy también se puede visitar, obviamente, por carretera. Este pueblo fantasma, situado a 9 km de Fethiye, fue habitado, hasta 1922, por ciudadanos griegos que se marcharon al ser intercambiados por prisioneros turcos.

La cercana Oludéniz ofrece unas playas de aguas cristalinas, calas solitarias rodeadas de naturaleza y ambiente nocturno.

 

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3 Comentarios
  1. Marcos 11 diciembre 2014
  2. Monica Bitzer 3 mayo 2016
  3. Monica Bitzer 3 mayo 2016

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