En bote de remos por los canales de Alleppey

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canales keralaEn vista de la frustración que teníamos por no poder hacer el crucero, Joseph nos ofreció una alternativa, una excursión en bote para dos personas, con un hindú remando, por los canales mas pequeños, aquellos a los que no llegan los barcos grandes. El precio es de 100 rupias por hora, en lugar de las 150 habituales. Dado que el calado de los barcos grandes limita la zona a recorrer y este tipo de excursión es complementaria pero no excluyente, decidimos aceptar la oferta. No dábamos por perdido el viaje en “ketuvallom” porque si este fin de semana íbamos a pasarlo en Alleppey, para el último de Junio, cuando yo vuelvo de Sri Lanka y antes de irme a Europa, íbamos ir a Varkala. así que intercambiamos destinos y fechas y esta noche iremos a Varkala, en el tren de las seis y media. El recorrido en barco, con noche a bordo, será el ultimo fin de semana de Junio.

pesca canales keralaComo la estampa que compone cualquier local motorizado, nos montamos Isa y yo en el ciclomotor con Joseph, que nos lleva al punto donde nos recogerá el bote, un astillero donde vemos varios barcos en distintas fases de construcción. Al cabo de unos minutos llega el señor Rajeesh, que será el motor humano de nuestro bote.

El paseo se hace primero por los canales mas grandes, las autopistas fluviales que compartimos con “ketuvalloms”, ferris y barcos de recorrido turístico. Con el poderío de sus motores, nos dan alcance y adelantan con facilidad pero nosotros, al indolente ritmo de Asia, nos deslizamos suavemente disfrutando de cada minuto sobre el agua, incluso cuando el monzón descarga con furia durante unos breves instantes.

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Los deportes acuáticos, incluso cuando son contemplativos, acaban abriendo el apetito. Paramos a comer en lo que debe ser el restaurante al lado del río más popular entre los “remeros”, pues está abarrotado de turistas hindúes y, con la excepción de otros tres turistas occidentales, no hay más rostros blancos. La comida se sirve sobre una falsa hoja de plátano, que en realidad es una especie de papel plástico. Optamos por tres enormes gambas que mas parecen langostas y un pescado a la parrilla que tiene una forma ovalada y que me maten si me acuerdo del nombre. Aparte de eso, que compartiremos, nos pedimos cada uno un curry vegetal. Primero te sirven las salsas, cuatro en nuestro caso, alguna picante, otras refrescantes, y luego el arroz. Con las manos coges el curry, lo echas al arroz y revuelves. Y si se te acaba cualquiera de los curries, el camarero está pronto a servirte más. Comer con las manos es ir contra décadas de educación, desde la más tierna infancia, pero creo que se saborea más la comida porque, ¿no son la manos, que no la vista, con lo que realmente percibimos lo que nos rodea?.

fregando en el rioRajeesh nos propone alargar nuestro tour metiéndonos por canales mas pequeños. Lo discutimos unos segundos y rápidamente aceptamos. A partir de ese momento, circulamos por canales donde las casas se abren al río, que es como una carretera local, como cualquier calle de pueblo, con la diferencia de que el asfalto está vivo. El trafico de mercancías y personas, donde los botes son bicicletas y coches, es contínuo. Además, la gente pesca incansable desde la ribera, y lo obtenido con la caña es destripado y limpiado en ella. Después de que lo hayan cocinado y comido, volverán al río para fregar platos y cacerolas, con raíces a modo de estropajos. La ropa sucia, por supuesto, formará parte de ese ritual y las amas de casa enjabonan, restriegan, sacuden y aclaran las prendas del día a día. También en ese fluir líquido se sumergirán ellos para lavarse, porque la higiene corporal es tan importante en India como en Europa.

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Pasarán volando, pero al final serán 7 las horas que hemos estado por los canales, desde las 11.10 a las 18.10 aproximadamente. Rajeesh, nuestro remero que nos ha estado mimando, se llevará una buena propina y nosotros nos llevaremos un grato recuerdo de un pequeño viaje en el que, como un accidentado Jimmy Stewart, hemos atisbado con nuestros ojos occidentales el peculiar ritmo de vida que gira en torno a los canales de Kerala.

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