Sangre vieja para un país nuevo, la Australia que nació de la inmigración

Trabajadores españoles Colonial Sugar Refinery Company, Noth Queensland, 1907, Australia

Trabajadores españoles de la Colonial Sugar Refinery Company, Noth Queensland, 1907, Australia (cc Wikimedia Commons)

¿Crees que Europa es un gran continente? Pues desde Cádiz hasta Polonia, del Reino Unido a Grecia, (casi) toda Europa cabe en Australia. Este es un país inmenso, a una escala dificil de imaginar para un europeo.

Por contra, mientras que la Unión Europea tiene a 508 millones de personas bajo su bandera de estrellas doradas, apenas 24 millones de australianos viven, concentrados principalmente en la costa suroeste, en Australia. Y muchos de ellos no nacieron allí.

Australia es un país construido por emigrantes aunque no siempre con los emigrantes. Se calcula que un 28% de los australianos han nacido en otro país. En Sidney, el 73% de los residentes tiene al menos a un progenitor que no es Australiano.

En 1788, después de un viaje de 3 meses, llegó a lo que sería Sidney la Primera Flota organizada desde el Reino Unido, con 1.336 hombres, mujeres, y niños de los que 754 eran presos. Ellos fueron los primeros inmigrantes, forzosos (por empleo, deber o condena), de Australia.

Hasta 1850, Inglaterra envió más de 162.000 reclusos a Australia. Un siglo después, los nuevos emigrantes serían voluntarios y bienvenidos.

Poster del Gobierno de Australia para fomentar la emigración de los británicos

Poster del Gobierno de Australia para fomentar la emigración de los británicos (cc Wikimedia Commons)

Puede que no se les invitara por altruismo, pues Australia, blanca, cristiana, de valores occidentales, estaba en desventaja numérica frente a los posibles países invasores, que no tenían nada en común con ella. Y estaban demasiado cerca: Japón llegó a atacar el territorio continental australiano durante 100 ocasiones entre Febrero de 1942 y Noviembre de 1943.

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Australia se jugaba su existencia. Un programa de repoblación del Gobierno ofrecía las oportunidades que no se encontraban en una Europa devastada por la II Guerra Mundial. 4,2 millones de nuevos australianos, un 40% de ellos de Gran Bretaña e Irlanda, llegaron a estas costas entre 1945 y 1985.

Por similitud cultural, los británicos habían sido los inmigrantes más deseados y a los que se les ofrecieron las mejores condiciones para viajar a Australia.

En 1901 se había promulgado, y fue una de las primeras medidas del Parlamento de la recién creada Federación (Commowealth) de Australia, la Inmigration Restriction Act (Ley de Inmigración Restringida). Básicamente restringía la inmigración para los no británicos, les ponía mayores requisitos para acceder a la residencia y era más fácil denegarla o expulsarlos.

Pero medio siglo después, en una Gran Bretaña destruida por los bombardeos alemanes, el número de trabajadores cualificados, de los obreros que iban a reconstruir el país, apenas podía dar a basto con la ingente tarea por delante. De muy pocos de ellos se podía prescindir, mucho menos para la aventura de recorrer 17.000 kilómetros e instalarse en Australia.

Cuando un país necesita crecer, lo hace a toda costa. La mano de obra inmigrante era imprescindible para modernizar el país, para construir fábricas y trabajar en ellas, para sobrevivir a largo plazo pero también para vivir en el día a día.

Bob, emigró a Australia en los años 80

Bob, emigró a Australia en los años 80

La realidad se impuso a los deseos, y temores, de 1901. Desde los años 40 progresivamente se dio la bienvenida a personas de los países bálticos, a finales de los 50 se relajaron algunas normas y llegaron más emigrantes del Sur de Europa, en 1966 una nueva Migration Act (Ley de Inmigración) eliminaba muchas de las restricciones de la anterior y establecía igualdad de derechos entre emigrantes británicos, europeos y no europeos.

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La selección de los emigrantes autorizados a viajar a Australia sería en base a sus capacidades, habilidades, conocimientos y posibilidades de contribuir a la sociedad australiana, en lugar de por su nacionalidad o raza. Desde 1973, Asia, y el resto del mundo, ya no serían considerados como un peligro sino como una posibilidad para encontrar y recibir individuos que quisieran integrarse en la sociedad multicultural que es Australia.

Los niños no entienden de más leyes que las que van conociendo por romperlas. Los patios de colegio, perfecto ejemplo de variedad cultural, a veces fueron campo de batalla donde los distintos, los nuevos australianos reconocidos por su acento – o por no hablar bien inglés – o por sus rasgos, llevaban siempre las de perder.

Pero si los padres cambian, si la sociedad cambia, también lo hacen los más jóvenes. De hecho, a veces son ellos los primeros en cambiar. Y cuando las estadísticas dicen que hay más de 300 orígenes étnicos/nacionales distintos entre los padres de los Australianos de hoy, mucho han cambiado ya las cosas en la Australia de 2015.


Más información

Información sobre cómo emigrar a Australia y los tipos de visados disponibles, en la página web del Gobierno de Australia

Estadísticas históricas sobre inmigración en Australia en la página web del Departamento de Inmigración y Protección de Fronteras.

Esta es la página web sobre símbolos y emblemas del Gobierno de Australia de donde se puede descargar el Himno de Australia (que usé para el vídeo).



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Una respuesta
  1. Guille 14 octubre 2015

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