Viaje independiente por Centro América de tres meses

Viaje independiente por Centro América de tres meses

El viaje de Andrea visitando: México, Guatemala, Honduras, Belice, Nicaragua, Costa Rica y Panamá

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Hace solamente un par de semanas tenía a Andrea justo a mi lado durante 8 horas diarias en la oficina. Un día le picó el mosquito de los viajes -hmmm… igual fue incluso culpa mía- y se largó con lo puesto a México con una amiga para pasar tres inolvidables meses viajando por Centro América.

En espera de que alguien la reemplace, a un servidor se le acumula el trabajo y de paso la sana envidia va haciendo factura al final de la jornada. Como ahora mismo no podría -¿o sí?- subirme a un avión y hacer lo mismo que ella, me complazco siguiendo su recorrido que publicamos a continuación.

México DC y Oaxaca

Aterrizaron en México a principios de marzo con un vuelo con escala en Atlanta y llegaron a la enorme capital del país. Solo estuvieron un día de visita pero con ello confirmaron el caos de tráfico, el polvo y la enormidad del lugar que imaginaban.

Tras la capital se dirigieron a Oaxaca donde pasaron un par de noches. Por lo visto es uno de los lugares favoritos de los viajeros que visitan México. Tardaron seis horas en llegar en un trayecto que les amenizó la vista con una interminable pasarela de cactus en la carretera.

Oaxaca es un pueblo tranquilo, con encanto y donde el turismo está bien presente. El Zócalo –la plaza en el centro de la ciudad- es una preciosidad donde la gente vende inventiva a los turistas. El centro se compone de callejuelas estrechas con pequeñas casas de distintos colores dando un bonito colorido al lugar.

A través de un tour, durante el segundo día en Oaxaca visitaron El Tule: Un enorme árbol de 2,000 años de antigüedad y que pesa 500 toneladas. Es el árbol más ancho del planeta y necesita la friolera de 5,000 litros de agua al día para que siga siendo la atracción turística que da de comer.

También se acercaron a Mitla, el segundo lugar arqueológico de México por excelencia. El tour finalmente terminó con una celebrada visita a las famosas fábricas de Mezcal donde elaboran la bebida predilecta del país, el Tequila. Con seis chupitos gratis por visitante, nuestras amigas austriacas empezaron a presentarse a todo el mundo y se contagiaron de la felicidad que aporta este bebida milagrosa.

Según la Lonely Planet, México es el único país centro americano donde es seguro viajar en autocar de noche, así que decidieron partir hacia San Cristobal de las Casas donde llegaron por la mañana.

Guatemala

Tras visitar durante aproximadamente una semana México, Andrea cruzó la frontera y se internó en Guatemala. Se despidió del país mexicano con una visita a la preciosa población de San Cristobal de las Casas. Así como las ruinas mayas y las cascadas que embellecen el paisaje cercano a Palenque.

Despistada como es ella, había perdido el ticket turista en México y el conductor del autocar le advirtió que no podría abandonar en país si no llevaba el ticket encima. Así que las pasó canutas al llegar a la frontera. Por lo visto, el conductor del autocar tenía un “amigo” en la frontera y consiguió cruzarla previo pago de 24 dólares. No especifica mucho más sobre la historia pero a mi me suena que entre los dos se sacaron una buena comisión a su cuenta. ¿Alguien sabe sobre estos tickets turista para visitar México? ¿Aparte del visado es obligatorio mostrarlo al salir del país?

Nos comenta que en México y Guatemala existen internet cafés por todos lados así que pueden actualizar el blog y estar en contacto incluso más de lo que quizás deseen. La media por ahora que han pagado para dormir en Guatemala es de unos 200 quetzales –algo menos de seis euros-.

Los volcanes de Guatemala

Lava en el cráter del volcán de Pacaya

Tras visitar el precioso lago de Atitlan rodeado por tres volcanes partieron hacia Quetzaltenango con un bus local donde se prepararon para ascender al volcán más alto de América Central. Recorrieron la zona de Antigua, el volcán de Pacaya en un trekking que les llevó por esta fenomenal zona volcánica. Tuvieron incluso la suerte de presenciar erupciones durante su caminata.

Viajar en el llamado chicken bus por Guatemala es fácil y con la guía en mano van saltando de bus en bus conectando con distintas poblaciones del país. La gente grita el nombre de la población a la que el autobús se dirige así que uno no tiene que hacer demasiadas preguntas; deja pasar el bus o se sube según si el destino entra en tus planes. Lanzan tus mochilas al techo del autobús, cosa que al principio uno no las tiene todas consigo mismo, pero por ahora no les ha sucedido nada. Los asistentes del conductor se suben al techo del vehículo en marcha y van separando y recogiendo los bultos de los pasajeros que bajaran al siguiente destino. Deben tener un equilibrio increíble.

Tras el sur vino el norte de Guatemala donde viajar no se hace tan fácil. Accedieron al lago Peten Itza, pernoctando en un hostal a dos euros la noche. Un chico trató de robarles una bolsa. Se encontraban sentadas a la puerta del hostal donde se alojaban y tiró de una de sus bolsas de mano. Su compañero le esperaba en una moto en la siguiente esquina. Por fortuna, fue tan patoso que cayó al suelo y escapó gritando “Fue mentira”. Curiosa anécdota que afortunadamente no tuvo consecuencias negativas.

Submarinismo en Belice

Por lo visto, uno cruza la frontera de Guatemala y se interna en el país caribeño de Belice y todo cambia por completo. Esta es la sensación que tuvo Andrea hace pocos días cuando su viaje por centro América la llevó a internarse en Belice. La lengua común cambia del castellano al inglés, la piel de la gente es más pálida, la música reggae que no para y los artículos de turistas valen cinco veces más caros que en Guatemala.

Prefirieron no permanecer en la ciudad de Belice y tomaron un taxi en dirección Caye Caulker; una pequeña isla con algo más de mil habitantes, un par de carreteras y un montón de diversión asegurada para los amantes del submarinismo con la posibilidad de ver tortugas, tiburones y rayas. El mismo Cousteau declaró el lugar como uno de los top 10 para la práctica del submarinismo en el planeta.

Tras saborear las playas de Caye Caulker volvieron a la península y escogieron Placencia para seguir disfrutando de las playas maravillosas de Belice antes de emprender el camino en dirección a Honduras; su próximo destino. Palmeras, música reggae y mucho sol. No, ¡si estas austriacas no se están de nada!

Submarinismo en Honduras

Atardecer en una playa de Honduras

Una semana aproximadamente fue el tiempo que pasaron en Honduras disfrutando de sus aguas y de la práctica del submarinismo. Además, no solamente les atraían las sorpresas del mar hondureño; por lo visto, Honduras es el país del mundo donde el certificado de submarinismo sale más barato.

Estuvieron una noche en la playa local de Tela donde la gente parece no estar muy acostumbrada a los turistas y ambas austriacas resultaron ser las más blanquitas del pueblo entero.

Tras descansar en las playas de tela se dirigieron hacia La Ceiba. Se trata de la tercera ciudad más grande de Honduras.

Por lo visto, uno tiene que ir con cuidado porque a la mínima los hondureños hacen de las suyas con los turistas. A la vuelta de realizar un rafting, el conductor del autobús con quienes habían contratado un tour trató de hacerlas bajar y subir con otro conductor para que las llevaran al siguiente cruce donde podían hacer autoestop o tomar un taxi hasta la ciudad. Tuvieron que insistir hasta que finalmente las llevaron como en un principio habían acordado al concertar el tour.

A la vuelta a La Ceiba decidieron tomar un ferry en dirección a las islas de la Bahía –Bay Islands– . Se trata de tres islas Guanaja, Roatan y Utila donde el inglés se usa como lengua oficial y se paga en dólares.

Se establecieron en Utila, uno de los centros más importantes de submarinismo de Centro América. Si no te apasiona las profundidades del mar olvídate de ir a Utila. Se quedaron casi una semana en remojo descubriendo los tesoros escondidos del Caribe.

Nicaragua

¿Os habéis tirado sobre una tabla de madera por la ladera de un volcán? Pues eso mismo hizo Andrea por Nicaragua el otro día. Se despidió de su amiga Betty hace pocos días y desde Honduras se internó en Nicaragua.

Desde la ciudad de León se apuntó a un tour turístico para realizar un curioso descenso de volcán. Muy cerca de la ciudad se halla un volcán activo y, con tablas de madera y trajes en naranja a lo más estilo Guantánamo, hacía él se dirigieron.

Parece algo sencillo pero por lo visto no lo es tanto. Tras ascender a lo alto del volcán el guía realiza una explicación del modo de cómo deslizarse por la ladera de la manera correcta para evitar daños o molestias. Lo más importante es evitar frenar con mucha fuerza con los pies, algo lógico ya que se pueden superar los 60km/h en una bajada electrizante. También es importante tener la boca bien cerrada y tratar de no gritar mucho pues uno puede acabar cenando unos buenos guijarros de lava!

Sanboarding

Playa Madera es un centro de surf por excelencia en Nicaragua y es ideal para tomar unas clases de ese deporte acuático si lo desconoces. Playa Madera también famoso por personajes que es dedican a robar mochilas y carteras. Afortunadamente, Andrea volvió de la experiencia surfera a San Juan con la mochila intacta.

Seguidamente se dirigió a la isla de Ometepe, una preciosa isla en el interior del lago de Nicaragua. Está formada por dos volcanes con playas de arena volcánica. Se trata de un lugar con poco turista todavía y seguro para el viajero. Se dedicó a realizar trekkings por la zona subiendo al cráter del volcán.

Costa Rica y Panamá

De Nicaragua, Andrea se internó en Costa Rica donde se dedicó a surfear en las playas de Guiones y Samara durante unos días. Alternó el surf con la selva con un trekking por el interior de la espesura de Monteverde.

Es obvio que Costa Rica es uno de los países más caros de Centro América a la hora de viajar. Visitando Costa Rica se dejó una buena parte de su presupuesto para el viaje aunque bien valió la pena: se paseó por la península Nicoya, surfeando por las playas y apuntándose a tours sobre café con otros mochileros que va encontrándose por el camino; la mayoría, como es de suponer, norteamericanos.

Visitó también la población de Fortuna con su volcán y maravillas naturales. No obstante, no pudo resistirse evitar volver al Caribe y se dirigió a Tortuguero donde paseando de noche por la playa se encontró con una tortuga poniendo huevos que medía la friolera de 156 centímetros. La verdad es que desconozco la forma en que midió al animal, imagino que se echó al suelo e hizo las cuentas…

Finalmente cruzó la frontera con Panamá para llegar a las islas caribeñas de Bocas del Toro donde con taxi de agua o autobús se puede acceder a una playa o isla distinta cada día y disfrutar del último periplo de su gran viaje de 3 meses por Sudamérica.

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