El templo de la Fe: Shiv Mandir en Bangalore

Ticket de acceso a Shi Mandir

Ticket de acceso a Shi Mandir


Lo siento mucho y pido disculpas con antelación a quien se sienta ofendido, pero lo primero que pensé al entrar en el Templo Shiv Mandir en Bangalore es que estaba en una atracción de un parque de feria. Sé perfectamente, porque lo practico y lo sugiero, que a la hora de visitar un lugar de culto ajeno, sea uno ateo o profese otra religión distinta, tenemos que acercarnos con respeto a las estatuas, altares o ceremonias que para otros son sagradas.

Entrando en Shiv Mandir en Bangalore, eso se me hizo difícil cuando lo que veía en el ticket que me daban y en el templo más bien sugería cambiar su nombre por el de “Parque Temático de Lord Shiva”.

Cuando me bajé del auto rickshaw, pensé que me habían timado las 88 rupias del viaje desde MG Road. En la acera donde habíamos parado había un pequeño centro comercial; en la de enfrente, uno más grande con MacDonalds incluido. Un cartel me sacó de dudas y salvaguardó el dudoso honor del conductor. Aunque a primera vista nadie lo diría, detrás del templo al Dios Consumo se esconden los 20 metros de altura de una estatua de Lord Shiva, con sus correspondientes cuatro brazos, en uno de los templos más curiosos de India.

Estatua de Lord Shiva en Shiv Mandir

Estatua de Lord Shiva en Shiv Mandir

Inspirado por un sueño, una revelación divina a RVM, el templo original inaugurado y bendecido en 1995 constaba de una gigantesca estatua de Lord Shiva con el río Ganges fluyendo de su pelo mientras meditaba en un ambiente de paz, serenidad y tranquilidad con los Himalayas de fondo y que inspiraría los mismos sentimientos, además de fe, a los devotos que la visitan. Esa es la teoría.

A uno, que se se crió y creció entre sufridas Vírgenes María y piadosos Cristos moribundos, en entornos de gris sobriedad sólo rota por vidrieras de múltiples colores, esta visita se le va a antojar como prueba de resistencia y demostración de sensibilidad cultural.

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El acceso se realiza a través de la bajada al aparcamiento del centro comercial adyacente y mucho antes de llegar a la taquilla propiamente dicha ya tenemos el inevitable pasillo flanqueado por tiendas de productos religiosos. A unos metros de donde vamos a dejarnos las rupias, ya nos quieren poner en la mano ofrendas florales.

Ashtothra Yatra

Ashtothra Yatra

Las rechazamos amablemente y lo que las sustituye es una entrada de precio especial, 100 rupias en vez de las 170 habituales porque hoy es lunes y hay descuento. Y abonar 25 rupias por cámara, sin descuento. Y 2 rupias por guardar cada par de zapatos, que la visita se hace descalzo. El dinero que se recauda nos indican que está destinado a atender a los pobres a través de un Hospital y una Casa de Acogida, gestionadas por la Fundación RVM.

Al fijarme en la entrada veo que su parte central está rodeada de 10 rectángulos recortables con imágenes que no entiendo y nombres que, como Ashtothra Yatra, Vighnaharan o Pahadi Shiv Dham Yatra, entiendo aún menos. Es después de entregar los zapatos cuando me llega la inspiración divina y lo comprendo: nos han vendido la entrada que da acceso todas las actividades del circuito y cada vez que vayamos a realizar una nos recortarán el papel correspondiente, que no hay que hacer trampas.

La primera atracción del recorrido es 108 Ashtothra Yatra y consiste en recitar los 108 diferentes nombres de Lord Shiva mientras se depositan 108 monedas doradas en 108 cuencos diferentes para llenar nuestra vida de fe, esperanza y entusiasmo. No hay un tiempo máximo para realizarla y contamos con la ayuda de una chuleta que empieza con Om Sivaya namah y termina con Om Para-meshwaraya namah. Y entre medias otros 106 nombres.

vigna haran

vigna haran

vigna haran atados por fieles

vigna haran atados por fieles

Atando el Vigna Haran

Atando el Vigna Haran

Recuperado el aliento, en Vighnaharan se nos ofrece la inestimable oportunidad de dejar nuestros problemas y preocupaciones en manos de un Lord Ganesha, el dios-elefante, de casi 10 metros de altura. Atando una cuerdecita y cartulina, que nos proporcionan previamente, en la escalera que sube hasta su estatua, dejamos no sólo la cartulina sino también los problemas, siempre que tengamos una inquebrantable fe en los poderes del divino paquidermo.

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Con un alma más ligera de peso, Pahadi Shiv Dham Yatra es un juego de niños aunque se trate ni más ni menos que de atravesar los Himalayas a través de pasadizos. De cartón piedra, eso sí. Por el oscuro camino nos encontraremos un puente a lo Indiana Jones y reproducciones de lugares sagrados, como Haridwar, Rishikesh, Badrinath, Kedarnath (donde está el lingam de Jyotir), Amarnath (donde aparece el lingam de hielo) y acabaremos saliendo a la luz del día enfrente de nuestra próxima oportunidad de redimir pecados: Abhishek.

La ceremonia del Abhishek consiste en verter una sustancia (generalmente leche, agua, miel, etc.) sobre una representación divina, normalmente un lingam (una forma supuestamente fálica que representa a Shiva y la energía creadora masculina) acompañado o no de Yoni, la representación femenina. El Abishek es la limpieza simbólica de quien vierte el líquido, mientras se pide que dios nos limpie a nosotros.

Abishek

Abishek

Abhishek

Abhishek

Purificadas nuestras almas, volvemos a entrar en un pasadizo de cartón piedra, esta vez sin puente colgante, y pasamos por detrás de la estatua de Lord Shiva, para llegar al siguiente punto del recorrido donde nos tocará superar dos pruebas casi a la vez.

Por un lado recogemos una moneda dorada y por otro una vela (diya). Con ambas en la mano nos acercamos a un Punto Milagroso marcado por una losa negra. En ella debemos situarnos y recitar tres veces Om Namah Shivaya antes de arrojar al estanque que hace las funciones de Ganges la moneda, que no la vela. Esta la depositaremos, que no arrojaremos, al Ganges con delicadeza mientras pedimos que se perdonen nuestros pecados. La ceremonia se llama Paap Naash Diya y con ella el sagrado río los lava de nuestro curriculum.

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Como Lord Shiva nos contempla desde las alturas y desde sus 20 metros en la postura del Loto, es el momento del Paada Namaskar. Sin rupias por el medio, es gratuito acercarse a la estatua, tocarle los pies y con ello ser aún más purificados, por si el Abhishek no hubiera sido bastante.

Moneda milagrosa para arrojar al Ganges

Moneda milagrosa para arrojar al Ganges

Arrojando la moneda al Ganges

Arrojando la moneda al Ganges

Paada Namaskar

Paada Namaskar

El último ritual en el que participaremos, el Navagraha es ideal para quienes siguen a pies juntillas los dictados del Horóscopo. Consiste en dar varias vueltas en torno a un altar donde hay 9 imágenes de los poderes de los 9 planetas que gobiernan nuestro destino mientras se les reza para asegurarnos riqueza y prosperidad para nosotros y nuestra familia.

Antes del Navagraha, nada mejor que el fuego que todo lo consume para, definitivamente, mostrar nuestra humildad mientras recitamos el mantra adecuado. Es el ritual del Havan, ya sea Ganpati (para solucionar problemas), Mrityunjay (para la buena salud), Navagraha (contra el mal de ojo y los problemas con el horóscopo), o el que me dice mi amiga Isabel que debería haber realizado y entonado yo, el Swayamvar, para encontrar mi media naranja y evitar que se postergue el momento del matrimonio:

Om Hreem Yoginim Yogini Yogeswari Yoga Bhayankari Sakala Sthavara Jangamasya Mukha Hridayam Mama Vasam Akarsha Akarshaya Namaha

A buenas horas.



Fotos | Avistu

Web Oficial | Shiv Mandir y RVM Foundation

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