Diarios de un viaje de 2 meses por el Sur de África

Table mountain en Ciudad del Cabo

Table mountain en Ciudad del Cabo

Hace ya dos años que regresé de mi primer viaje por África y lo he estado contando en Viajablog desde poco después de poner pie en Europa. Contarlo una vez estás en casa es siempre distinto a las sensaciones que experimentas en el mismo momento en que lo estás viviendo.

Por eso voy a transcribir los diarios que fui escribiendo a amigos y familiares a través de Facebook cuando no podía publicar nada, debido a la falta de comunicaciones decentes. Es, puramente, lo que sentí en ese viaje.

25 de febrero 2013, Ciudad del Cabo (Sudáfrica), en un cyber del centro.

Bueno gente!! Por ahora sin whatsapp, así que os informo de que he llegado bien a Ciudad del Cabo.

En el avión apenas he dormido, así que ahora estoy medio dormido deambulando por la ciudad y con toda la pasta encima (quién dijo miedo!). Pero tranquilos, que la gente está muy loca y esto no es tan fiero como lo pintan.

Por el centro todo bien. Hay 26 grados a mediodía y un solecito propio del verano. El hotel es 5 estrellas superior, muy acorde con mi ropa, mochila y saco de dormir. En cuanto me descuide me sueltan unas maletas y me tiran unas monedas de propina. 

Aún no me han dado la habitación. Yo creo que es en plan reallity para ver cuánto tardamos en morir sin descansar. Estaba muy cansado al llegar pero no he podido evitar salir a caminar. Los dos periodistas de diseño que llegaron conmigo (austriaca y danés) están con el wifi en una cafetería vegetando pero yo no pude. Aún es pronto para decirlo y estoy en el centro de Ciudad del Cabo, pero África tiene algo… Me da energía.

El camino del aeropuerto al centro lo he pasado pegado a la ventanilla y mirándolo todo, ansioso… Devorándolo. Increíble el contraste de la zona de casas hechas con lo que sea, cerca del aeropuerto, y los grandes edificios de oficinas del centro. He visto patios de colegios donde niños negros jugaban como locos y otros adolescentes, con el uniforme escolar (da calor sólo de verlos), entrenaban a rugby… ¡Y la famosa Table Mountain en la lejanía!.

A las 2.30 nos vamos de tour guiado por la ciudad todo el grupo. Creo que somos 14 y unos americanos que están en otro hotel y tienen otro coche. Estos yankees siempre a la suya.

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La calle es un mix total: asiáticos, negros, blancos… Todo el mundo mezclado aunque se nota que el Apartheid estuvo aquí. Los trabajos de peor condición los hacen los negros (hombre anuncio, mozos de hotel, aparcacoches, limpiabotas). El colonialismo hizo mucho daño, como bien explica Kapuscinsky en Ébano.

Estas son las primeras impresiones. Sólo llevo 2 horas en la ciudad, pero me emociona estar en África. Aunque sea sólo la pseudo-África que es el centro de Capetown. ¡Qué ganas de seguir!.

Abrazos a todos/as. ¡Familia!, por ahora todo bien. 11.5 kg pesaba la mochila. Me habría cabido alguna cosa mas pero mejor así.

Besos. ¡Seguiré informando cuando pueda!

La mítica Table Mountain es la imagen más conocida de Ciudad del Cabo

La mítica Table Mountain es la imagen más conocida de Ciudad del Cabo

1 de marzo 2013, Ciudad del Cabo (Sudáfrica), en el Taj Hotel.

Hoy es mi último día en Capetown y la verdad es que no he parado mucho. El lunes va a ser un shock cuando se me acabe la vida de rico. Después de 4 noches durmiendo en The Taj he conseguido trazar un plano aproximado de lo que viene a ser mi cama, aunque hay rincones a los que mis pies aún no han llegado.

Los restaurantes también de lujo y no me puedo quejar del grupo que me ha tocado. Es un poco ONU: búlgaros, brasileña, ingleses, holandesa, danés, americanos… Vamos, como una buena paella mixta. Lo único es que, al ser periodistas de diseño, son medio pijos en sus cosas y aquí no hay quien los meta en un bar de batalla y lleno de mochileros y demás almas perdidas de la noche. Pero bueno, habrá que escuchar jazz y tomar algún cocktail tipo Sex and the City, y la verdad es que son majos y tienen buena conversación.

De la ciudad he conocido la zona centro, la costa y algún museo. El del antiguo Distrito 6 me puso los pelos de punta. Entre 1966 y 1981 decenas de miles de personas fueron expulsadas de sus casas y trasladadas a las llanuras, entre el aeropuerto y la ciudad. Nadie quería irse aunque no era la primera vez que se hacía una segregación en la zona. Había sido declarada “White area” y negros, “coloured” y otras razas debían ser expulsados. Generaciones enteras habían vivido allí y sus casas fueron derribadas con bulldozers (paradójicamente, por las fotos que vi, conducidos por negros…el blanco ni se ensució las manos en éso).

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El museo habla también de Mandela, Biko y demás artífices de la caída del Apartheid. Hay un plano del Distrito en el hall y las familias desplazadas han pintado su nombre en el lugar donde solían vivir. Además (y ésto es lo que mas me impactó) hay poemas y escritos en baldosas que dejaron los expulsados, y ladrillos de cada calle..

Ahora hay en marcha un proceso para ir compensando e intentando recolocar en el distrito 6 a los que fueron expulsados, pero el proceso va lento.

Por la zona que nos hemos movido (centros de arte, tiendas de diseño, restaurantes buenos y playas) parece que estemos aún en Europa. Ayer nos llevaron a una bodega/viñedo/huerto/spa/hotel/restaurante (la versión chic de nuestros cutre-bares comuniones/bautizos/bodas/convenciones) que era espectacular. El lugar era precioso y fue bueno salir de la ciudad y ver los primeros paisajes africanos.

La aventura comienza a partir del Lunes, cuando se irán todos  tomaré un bus, casi seguro, en dirección a Nelspruit, el pueblo de acceso a Kruger NP. El mejor parque nacional para safaris del sur de África.

Ahí ya seremos mi mochila y yo. Al final cambio el billete de vuelta y no me vuelvo este Lunes, sino el 17 de Abril. Seis semanas para ver parte de Sudáfrica, Swaziland y las montañas de Lesotho. Seis semanas para intentar conocer un poco mas de África, ya solo con mi mochila. Tendré cuidado e intentaré conocer a la gente local.

Mozambique estaba en mis planes, pero al parecer han sufrido las peores inundaciones de los últimos 13 años en el sur y me está tirando para atrás. Quizá lo sustituya por un vuelo de ida y vuelta en mis últimos días a las cataratas Victoria. Miraré precios, pero ya que ando por aquí…

Bueno, mañana a Johannesburgo, donde me quedaré hasta el lunes. Solo un par de noches para conocer la ciudad, hacer un “braai” (lo que viene a ser una “laaaaa baaaaarrr ba coaaaa” de Georgie Dann) y poco más. Aprovecharé los hoteles hasta el domingo noche, porque después llega lo típico: camas de hostales, picaduras de pulgas y adelgazamiento basado en arroz, sandwiches y cagaleras provocadas por los productos de la tierra.

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Abrazos y besos a todos

Kruger Park

Kruger Park

5 de marzo 2013, Nelspruit (Sudáfrica), en la sala de la tele del Old Vic hostel.

Tras un par de días en Nelspruit mañana voy al Kruger NP.

Por lo que me han costado los 2 días y una noche que pasaré allí, espero ver a todos los animales cazando a la vez, tipo documental de la 2.

Hay leones, leopardos, rinos, elefantes, jirafas, hipos…

A las 4.30 am saldremos mañana.

El viernes saldré para Mozambique (Maputo) si consigo el visado a tiempo. Me quedaré alli 7-10 dias. Ya veré.

Por aquí el calor aprieta y el hostal está a 3 kms de subidas y bajadas del centro, así que llevo unas sudadas de órdago.

Lo bueno es que he conseguido conocer a algún local. En el bus que me trajo a aquí me hice amigo de un mozambiqueño. Mi pobre portugués dio para poco, pero él hablaba buen inglés. Al final nos dimos emails y quedé en avisarle cuando esté de vuelta en Johannesburgo. Él estudia allá. Una pena, porque habría sido genial tenerlo de guía en Maputo.

Y hoy compré un plato preparado en el supermercado para comer y me senté a la sombra en el aparcamiento, con los que cuidan los coches, que también comían. Lo típico es hablar del lugar que vengo y fútbol. El tipo me decía que cuándo iba a volver a España, encontrar trabajo, casarme y tener familia. ¡Ahí le has dado!, le he contestado. Después le expliqué que para eso necesito encontrar a la mujer. Bueno, y ahí lo dejo.

En muchos sitios por los que camino soy el único blanco y para nada me siento en peligro. Al contrario. Muchos te saludan. Sobre todo cuando me veían sudar como un cerdo en esas malditas rampas que llevan al hostal. Es en la zona pija y ellos salen de trabajar, ya sea de jardineros o servicio.

Ayer se coló un escorpión en la sala de la tele del hostal. Estaba yo solo y con chanclas. El bicho era enorme pero dicen que esos no son venenosos. Yo le dejé hacer A saber por dónde anda.

Bueno, seguiré informando después del safari.

Abrazos africanos

 

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