De viaje y marcha por Riga


Vete de marcha a Riga. No te arrepentirás. El miembro más joven de la Unión Europea se incorporaba hoy a esta unión política, social y económica y le decía adiós al Lats y hola al Euro. Todavía estás a tiempo de viajar y además descubrir una joya de los países del este antes de que sea demasiado tarde. Ryanair ya ha hecho su aparición en la capital letona y las despedidas de soltero inglesas ya son casi una tónica de la ciudad para desgracia de muchos y diversión de pocos pero ruidosos.

Riga no sólo es chicas guapas y mucha marcha. También es una ciudad medieval por cuyas callejuelas bien merece la pena pasarse unos días. Con lindos cafés art noveau y terrazas insuperables siempre y cuando el tiempo acompañe especialmente en verano cuando el sol no se despide hasta casi la medianoche. Hay multitud de zonas verdes y el río rompe la capital en dos donde se abren bellos paseos por su vera.

En Riga estuve con unos amigos que venían directamente de Dublín y pasamos un fin de semana fenomenal viendo la selección española de fútbol entre otras cosas. La excusa era perfecta para montarnos un buen fin de semana y realmente Riga dio mucho más de lo que en principio nos esperábamos.

Lo único negativo de Riga son los precios. Verdaderamente están al nivel de cualquier capital europea. De todas formas, cuando uno sale de la capital la cosa cambia y demuestra la realidad no tan rica del país.

Aquí se ven más Bentleys con macarra en el volante por metro cuadrado de Europa. Igual tendrá eso que ver con alguna mafia rusa y con la escondida fábrica en que producen a estas bellezas bálticas. ¡No se qué manía existe en España con las suecas pero donde haya una letona que se quiten las nórdicas!

Por la calle sólo se ve gente joven. No se extrañen. No se trata de algún campo de exterminación para señores y señoras llegados a la edad del imserso. El capitalismo llegó no hace muchos años y existe un substancial cambio generacional en la cultura del país. La gente que nació bajo el yugo soviético no entiende el sentido del ocio y apenas salen a restaurantes o bares. Son las nuevas generaciones de los 80 y 90 que han nacido vivido con estos nuevos cambios y lo aprovechan. ¡Vaya si lo aprovechan! La noche es vibrante y no termina hasta que uno no puede ni moverse.

Por el casco antiguo encontrareis multitud de hostales baratos para dormir. Un consejo: Si vais de fiesta y a la barato; bien. Si vais en pareja o buscáis algo más tranquilo os aconsejo que escapéis un poco del centro ya que no os van a dejar dormir ni por el mediodía. Nosotros estuvimos en el Argonaut’s Hotel, a 5 minutos de la estación de trenes y autobuses y muy céntrico. Barato, ruidoso aunque aceptable para el tipo de viaje al que íbamos.

Imágen, Mark Stuart

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