Cruzando China a pie y sin la cuchilla a cuestas

Esta es la historia de Christoph Rehage. Un alemán que salió de casa bien rapado y decidió tomar un vuelo a Pekín para volver a casa andando.

No llegó a cumplir su propósito al completo aunque sí cubrió los 4,646 kilómetros que separan Pekín de Ürümqi al noroeste del país, en el confín con Mongolia.

El vídeo está bien editado y a través de sus imágenes se puede observar el tremendo cambio de look que experimenta Chris desde el día de partida hasta el momento de volver a casa.

Una tremenda experiencia. Su web se llama The longest way aunque me he quedado con las ganas de ver sus aventuras ya que temporalmente no se encuentra en funcionamiento.

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