Bruselas, aterrizando y comiendo

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bruselas plaza mayor
Aunque ya había agotado todos mis días de vacaciones del año, Ryanair me tentó con una oferta de vuelos por 5 euros y acabé cayendo en sus redes para regalarme una escapadita a Bélgica y visitar a algunos amigos, justo antes de mi vuelo navideño a Asturias.

Para cuadrar mis ansias viajeras con las necesidades laborales, el viernes 12 de Diciembre trabajaría desde la oficina de mi empresa en Bruselas y el lunes 15 volvería a hacer lo mismo. De esa manera, dispondría de dos días y tres noches para callejear por Bruselas y Gante, dejando Brujas para una futura tercera visita al país.

Para esas fechas, la opción más económica (49 euros) para la ida fue volar con Aer Lingus el viernes 12 a las 06.50, directamente al aeropuerto Nacional de Bruselas y volver con Ryanair (10 euros) desde el aeropuerto de Bruselas Sur (más conocido como Charleroi, a una hora en autobús al sur).

El Aeropuerto de Bruselas, situado a unos 15 km al noroeste, en Zaventem, está convenientemente enlazado por tren con la capital, a través de una estación en el subsuelo, operativa de 06.40 a 21.50 (el ticket de ida a cualquiera de las tres estaciones de la ciudad cuesta 2,90 euros, no hay descuento de ida y vuelta salvo que salgáis a partir de las 7 de la tarde del viernes y volváis el domingo de noche).

La primera parada, Gare du Nord, me dejaba a 200 metros de la oficina y me permitía comenzar a trabajar a una hora razonable (¡recordad que esa era mi coartada!). Si queréis llegar directamente a las cercanías de la Grand-Place, debéis bajaros en la segunda parada, Gare Central; Gare du Midi, que es la tercera parada, os interesa si tenéis que enlazar con un trayecto internacional a bordo del Eurostar o el TGV.

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croquettes en bruselasAl mediodía, con la obligada pausa para saciar el apetito, mis compañeros belgas me llevaron a comer a un sitio altamente recomendable, el Mer du Nord / Noordzee (el bilinguismo francés-flamenco se iba a hacer notar especialmente en la capital del país). El sitio en cuestión es ni más ni menos que una pescadería que sirve comidas cuyo ingrediente principal es, lo habéis adivinado, el pescado. Desde hamburguesas de cangrejo o atún (como la que Stephanie está intentando cortar en la fotografía) a ostras, croquettes de gamba, pasando por la omnipresente sopa de marisco, todos los platos son servidos por aquellos que un rato antes tal vez estaban vendiendo doscientos gramos de pescadilla o pesando medio kilo de mejillones.

No hay mesas en el local, así que la gente (y estaba lleno de trabajadores de la zona, porque la comida es buena y barata) come de pie, junto a una barra levantada en la calle y que rodea el establecimiento, que podéis encontrar en el número 45 de Rue Sainte-Catherine / Sinte-kathelijnestraat (haciendo esquina con Sinte-katelijneplein, frente a la plaza de la Iglesia de Ste-Catherine).

Como era viernes, y los belgas francófonos son parecidos a los galos (y a los españoles que conozco), regamos el suculento menú con un buen vino blanco de procedencia chilena…mientras curiosamente una bandera española decoraba el balcón de la acera de enfrente.

Eso sí, dado que la temperatura era de sólo dos grados centígrados, si vais en invierno ¡os recomiendo que os abriguéis muy bien!

Info Transporte Aeropuerto-Bruselas, en tren y en bus

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2 Comentarios
  1. JAVIER ADAN 4 enero 2009
  2. avistu 8 enero 2009