Barça – Madrid: mi experiencia como viajero

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Para un culé hasta la médula como yo, viajar significa añadir una tarea extra a tu vida cotidiana: allí donde esté, necesito averiguar a qué hora y dónde veré los partidos del Barça.

Ya te adelanto que no es tarea fácil. Encontrar un bar en Katmandú donde poder ver el Barça bien entrada la madrugada tienes que reconocer -si has estado en la capital de Nepal- que tiene mucho mérito.

También requiere una dosis extraordinaria de poder de convicción conseguir que el propietario de un pub en Taupo, Nueva Zelanda, te enchufe el partido del Barça a las 9 de la mañana de un domingo.

En Sudamérica todo resulta más fácil, e incluso los partidos se disfrutan mucho más que en España. No sólo puedes verlos a media tarde con tus cervecitas para empezar a enfilar la noche, sino que además puedes disfrutar de los espectaculares comentaristas latinos de la ESPN. Ocurre lo mismo en Oriente Medio donde mucha parte del ocio nocturno gira alrededor de la pelotita europea.

Durante todo el año que estuve dando la vuelta al mundo os aseguro que no me perdí ni un sólo partido del Barça, pero de entre todos ellos guardo un recuerdo especial del Barça – Madrid que vi cuando me encontraba en Koh Tao, Tailandia. Y es que lo que pasó aquella noche no lo olvidaré jamás en la vida.

El partido empezaba a las 4 de la madrugada hora local. Como te puedes imaginar, a los habitantes de una isla en la que sólo viven pescadores y submarinistas, el clásico les chupaba un huevo. Había intentado convencer a algún compañero europeo de la escuela de buceo para que se quedara conmigo hasta tan tarde -o tan temprano, depende de cómo lo quieras ver- pero no hubo forma de convencerles. En aquel clásico Mourinho no era todavía el entrenador del Real Madrid, por lo que los partidos Barça – Madrid no tenían todavía el nivel de Guerra Mundial que tienen estos días.

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Así que me fui sólo a uno de los pubs que más me gustan de la isla y que seguramente conocerás si has estado en Koh Tao: el AC Bar. Llevaba más de tres semanas en la isla y, aunque hay unos cuantos, tres semanas en Koh Tao era suficiente tiempo para hacer amistades en todos y cada uno de los bares de la isla. Esta información, aunque bastante lamentable, es cierta.

Llegué al AC Bar sobre las 2 de la madrugada y el dueño del pafeto me reconoció enseguida. Al tipo por alguna razón le caía extraordinariamente bien, por lo que enseguida me llamó, me llevó a la barra y me invitó no a uno, sino a dos chupitos de whiskey del tirón. Yo ya venía cocidito de un par de bares en los que había estado anteriormente, así que te puedes imaginar cómo entraron aquel par de tragos. El tio me llamaba Barcelona.

Cuando viajas por el sudeste asiático a veces tu nombre, aunque parezca relativamente fácil, se convierte en impronunciable. Para aquel hombre resultaba imposible decir Sergi, pero sabía que venía de Barcelona, ciudad que por casualidades de la vida conocía y le encantaba, así que cuando me veía se ponía contento y siempre me invitaba a algo. Eso sí, siempre me llamaba Barcelona.

Eran ya las 3 de la madrugada y se acercaba la hora del Barça – Madrid. En el bar había bastante gente, pero a nadie le importaba dos cojones el partido. No tenía ninguna intención de verlo solo y en silencio en una esquina, de modo que empecé a hacer amistades y a explicarle a la gente lo que significa un Barça – Madrid, Cataluña, la dictadura, Di Stefano, el franquismo, los robos arbitrales… en fin, intenté educar un poco a la peña y ponerles en antecedentes. Les parecía todo muy interesante, pero el partido les seguía dando igual. Aquél Barça – Madrid me lo iba a chupar yo solito, o al menos eso parecía…

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Las 4 de la madrugada y llegó la hora del partido. Me encontraba junto a la barra, aunque con serias dificultades lograba mantenerme todavía en pie y estaba a punto para cantar el himno del Barça cuando, de entre las sombras, aparece un tipo delgaducho, alto y con unas greñas en plan Jesucristo, y con toda su alma empieza a gritar “Tooooooooooot el camp !!!! plas-plas-plas !!” Yo no me lo podia creer. El pavo iba acompañado de un chaval bajito, pelirrojo y barbudo y me acababa de dejar mudo. Me fui rápido hacía donde se encontraba a darle un abrazo y juntos cantamos la canción más bonita que existe en el mundo. “Tan se val d’on veniiiiiiiiiim…. siiiii del sud o del noooooooord…” [qué más da de dónde venimos, si del sur o del norte], si te gusta viajar y eres gente de mundo, tienes que reconocer que el himno del Barça es una canción preciosa.

Tras el himno, el abrazo y la emoción, a dos minutos del pitido inicial, rápidamente le pregunté a aquel simpático chaval que acaba de cantar el himno del Barça como si lo hubiera escrito él mismo de qué parte de Cataluña era y qué sensaciones tenía respecto al partido. El tio era de Leganés y era seguidor a muerte del Atlético de Madriddddddd !!!!!! jajajaja! ¡Yo no me lo podía creer! Me tiré al suelo muerto de risa y me perdí los primeros minutos del partido revolcándome sin poder parar de reír.

El tio llevaba 2 años viviendo en Tailandia, entrando y saliendo para ir renovando el visado, y se dedicaba a trapichear no sé muy bien con qué porque entre lo que llevaba ya en el cuerpo y que el pájaro me lo explicó sin dar muchos detalles no lo llegué a pillar del todo. Su amigo era un escocés al cuál, palabras textuales, “había adoptado”. El chaval apenas hablaba, seguía al de Leganés a todas partes y no paraba de beber.

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La noche fue espectacular. El Barça ganó 3-0 con goles de Samuel Eto’o, Giovanni van Bronckhorst y Ronaldinho. Entre los 3 logramos que todo el bar cantara himnos del barcelonismo como “boti boti boti madridista qui no voti“, “o-le-le, o-la-la, ser del Barça és el millor que hi ha” o “Madrid se quema, se quema Madrid”…. Sí, mi nuevo mejor amigo resultó ser más culé que el mismísimo Joan Gamper y me regaló, además de una noche llena de risas y de cachondeo, uno de los mejores recuerdos que guardo de un Barça – Madrid alrededor del mundo.

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9 Comentarios
  1. JD (@aitor_vca) 10 diciembre 2011
  2. Marc 10 diciembre 2011
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  7. Avistu 11 diciembre 2011
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