A ritmo de tango en Buenos Aires
Entre las ciudades de las que mejor recuerdo guardo se encuentra la capital de Argentina. ¡Qué lindo es Buenos Aires!
Durante los 6 meses que estuvimos recorriendo Sudamérica pasamos la mayor parte del tiempo cerca de los Andes y de la costa pacífica; no encontrábamos motivos suficientes para alejarnos de esa zona geográfica hasta que tuviéramos que trasladarnos a Rio de Janeiro para tomar el vuelo de vuelta a Europa. Sólo hubo una razón por la que cruzaríamos cientos de kilómetros para llegar a la costa atlántica; esa razón tenía un nombre: Buenos Aires.
Encontramos hospedaje en una humilde pensión que se encontraba en la calle Maipú, paralela a la calle Florida y a tan sólo un par de cuadras de la calle La Valle; es decir, estábamos perfectamente situados en el corazón de la ciudad.
Paseando se tarda poco en llegar hasta la Avenida 9 de Julio donde te encontrarás con el famoso Obelisco. Tampoco estábamos muy lejos de la Plaza de Mayo, justo al lado de la Casa Rosada y su famoso balcón desde el que la idolatrada Eva Perón alentaba a las masas allá en los años 40.
Unas seis cuadras más hacia el sur y llegarás al barrio San Telmo, un barrio muy bohemio en el que se respira, por encima de todas las cosas, Tango.
Desde la Plaza de Mayo puedes tomar el bus No 9 y llegar en unos minutos al barrio de La Boca. Caminando unos metros desde la parada donde te bajarás después de haberle pedido al conductor que te avisara, llegarás hasta el mítico Caminito. Y si en San Telmo se respira tango, en La Boca se inhala fútbol, en especial el que se disfruta en el estadio La Bombonera, situada a unas cuadras del Caminito.
En La Boca me dí cuenta de que en Buenos Aires, y probablemente en Argentina en general, hay tres personajes a los que se idolatra por encima de todas las cosas, Evita, Maradona y Carlos Gardel. El carisma de Evita, la capacidad que poseía Diego Armando Maradona para hacer soñar a toda una nación con sus goles, y los tangos de Carlos Gardel, han dejado una huella imborrable en el alma de todo argentino que se precie.
Ya un poco más alejados se encuentran el barrio Recoleta y el de Palermo con su fantástico Rosedal.
Buenos Aires es, sin lugar a dudas, una ciudad llena de atracciones en la que será imposible que te aburras ni un minuto.
Si tienes planeado viajar a Sudamérica o ya te encuentras allí, te recomiendo que hagas todo lo posible para poder pasar unos días en la capital mundial del tango.
Etiquetas: Buenos Aires
Categorías: Argentina, Vuelta al mundo




que linda descripción de Buenos Aires!! cualquiera diría que eres un porteño! que bellos tus viajes Sergi!
- el colectivo que te lleva del centro a La Boca es el 29
- lo ideal es poder hacer el recorrido propuesto en un día (es el circuito turístico de la ciudad) y después conocer su cara más auténtica, esa que se respira en la belleza de su arquitectura ecléctica, en sus infinitos bares y cafés, en sus librerías de viejo y sus boulevares parisinos, en sus pizzerías con gusto a tango. No viene mal mezclase un poco con la gente en cualquiera de las concentraciones y manifestaciones políticas a la que esta gran capital es tan afecta. Buenos Aires vibra como Nueva York, pretende ser Europea pero está atravezada por su sangre latina. Una de las más increibles del planeta que he recorrido, sin duda…
A mí me queda Buenos Aires pendiente (¡y ya se que es una falta tremenda!), gracias Ricardo por tus comentarios.