Alojamiento y visita a Toledo

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Vistas desde el campanario de San Ildefonso

Llegamos a Toledo tras contemplar los molinos de viento en Consuegra y disfrutar de los parajes solitarios del parque natural de Cabañeros. Anochecía cuando llegamos y siguiendo la carretera en dirección al casco histórico de la ciudad aparcamos el coche en un parking público que se encuentra a los pies del Alcázar. Dos días de parking nos salió por 25 euros.

Dejamos las maletas en el coche y nos dispusimos a buscar alojamiento. En twitter me habían recomendado una casa rural que desafortunadamente estaba cerrada a finales de diciembre así que nos pusimos a patear pero no tuvimos dificultades en encontrar algo decente.

catedral_toledoNos instalamos en el hotel Carlos V. Su ubicación es ideal en la calle Trastámara muy cerca del Alcázar y de la plaza Zocodover. Encontramos una decente habitación doble con baño y desayuno incluido por 50 euros la noche. El hotel es uno de esos grandes e impersonales pero tras pagar bastante más durante los últimos días en casas rurales preferimos ahorrar un poco de dinero. Al fin y al cabo, la ubicación, el confort y la limpieza lo teníamos asegurado. Además, desde la misma habitación del hotel teníamos unas vistas preciosas a la catedral de Toledo.

Durante nuestra estancia en Toledo el tiempo no nos acompañó. Durante los dos días que visitamos la ciudad el frío y la lluvia no nos abandonaron. Debido al tiempo, verdaderamente nos quedamos con ganas de visitar unos cuantos lugares más y pasear por la ciudad tranquilamente.

Para esa misma noche teníamos pensado probar uno de esos paseos nocturnos que ofrecen las agencias de guía independiente de la ciudad. Se trata de paseos guiados donde se cuentan leyendas, anécdotas y curiosidades de la antigua Toledo. Salen por 12 euros y debido al mal tiempo nos quedamos con las ganas de probarlo.

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Vistas al centro histórico de Toledo

Por la noche paseamos por el casco antiguo, la plaza Zocodover y nos pegamos un autentico festín de cordero asado en el restaurante La Abadía.

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Por la mañana la lluvia insistía en desbaratar nuestros planes. No obstante, salimos y paseamos por Toledo con el empeño de disfrutar de la ciudad pese al mal tiempo que hacía. Nos acercamos a la oficina de turismo en la plaza Zocodover donde nos agenciamos de un mapa y la chica nos informó sobre qué recorrido podíamos realizar para ver lo más representativo del enorme casco histórico de Toledo. Seguimos la calle Comercial que va cambiando de nombre pero recorre probablemente los edificios más emblemáticos.

quijote_sanchoPasamos por la mezquita de las Tornerías y seguidamente llegamos a los pies de la enorme catedral de Toledo. La entrada cuesta la friolera de 7 euros cosa que me indignó. Supongo que el mal tiempo me contagió también el carácter y nos negamos a pagar la entrada. Nos limitamos a contemplar la catedral desde su exterior y sus magníficas puertas. Sin duda, ya espero los comentarios de los lectores criticando mi ratería y asegurando que me perdí probablemente lo mejor de Toledo. Qué le vamos a hacer… al menos ya tengo excusa para volver algún día a Toledo y visitar la Catedral por dentro.

Seguimos el recorrido por el casco antiguo de Toledo visitando la iglesia de Santo Tomé y el museo del Greco que se encuentra junto a una sinagoga.

Desde ahí volvimos hacia el interior del centro y nos dirigimos a la iglesia de los Jesuitas de San Ildefonso. Entramos en la iglesia (2,30 euros) ya que aparte de contemplar su interior (bastante austero) se puede subir al campanario donde se gozan de vistas preciosas al centro histórico de Toledo.

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Tras la visita seguimos el camino de vuelta hasta la plaza Zocodover. La lluvia caía sin piedad así que tras un café nos decidimos a subir a uno de los trenecitos turísticos que dan la vuelta a la ciudad. Parten de la misma plaza Zocodover cada media hora y el billete cuesta 4,25 euros. El tren recorre las calles alrededor del casco antiguo y también se encarama por la carretera de Circunvalación y Navalpino desde donde se tienen las mejores vistas al centro de Toledo. Una voz en castellano e inglés nos van informando de los sitios que contemplamos a nuestro paso.

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Casco histórico de Toledo

Al día siguiente, antes de partir de Toledo, volvimos nuevamente a la carretera de Navalpino para disfrutar de las fenomenales vistas a uno de los centros históricos más bonitos que he visto en España. Por fin la lluvia nos abandonaba pero me quedé con el extraño sabor de saber que me dejaba muchas cosas por ver en Toledo debido al mal tiempo. Sin duda, volveré.

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Una respuesta
  1. microby 2 febrero 2011